Aliméntate

Escrito por Mardia Lira

Crecí en un ambiente no cristiano. De hecho, para poder acercarme a Dios lo tenia que hacer a través de un sacerdote, el cual me decía cuántas veces repetir el Padre Nuestro para ser perdonada de mis pecados. Nunca tuve acceso a una Biblia, ya que no era posible que cualquier persona la interpretara, así que cada domingo me acercaba a la iglesia para escuchar la lectura de lo que se tenía para esa semana.

Mi vida espiritual no existía más allá de repetir algunas oraciones sin saber si éstas traspasaban el mismo techo de mi habitación, y aunque tenía las mejores intenciones de ser buena y agradar a Dios, no existía esa relación personal con Él. Ni siquiera sabía que era posible. Incluso muchas veces fui voluntaria para hacer obras de caridad pensando que mi trabajo y buenas obras me acercarían a él y que tener buenos valores era sinónimo de espiritualidad.

Ahora me doy cuenta que depender de alguien más en la búsqueda de Dios y lectura de su palabra era como vivir alimentada de lo que alguien más masticara. No producía vida en mí.

Sería como pretender vivir de las frases cristianas que alguien más comparte en las redes sociales. Esos son solo aperitivos. No podemos pretender vivir con eso.

Qué increíble fue para mí el día que me presentaron a Jesús y me dijeron que yo podría acercarme a Él diariamente en oración, buscarlo y aprender por mi propia cuenta teniendo mi propia Biblia. (Una de Precious Moments por cierto!).

Nunca hubiera imaginado que la Biblia es viva y que nos habla vida constantemente una y otra vez al pasar de los tiempos y en toda circunstancia.

No importa cuantas veces lo leamos. Si tenemos acceso directo a Dios por medio de su Espíritu y su Palabra debemos de hacerlo prioridad en nuestra vida.

Crear una disciplina de alimentar nuestra vida espiritual es tan básico como respirar. Es completamente personal y nadie la puede suplir por ti.

Juan 15; 5-8 dice:

“Yo soy la vid, ustedes son las ramas. Cuando estás unido a mí y yo contigo, la relación íntima y orgánica, la cosecha seguramente será abundante. Separado, no puedes producir nada. Cualquiera que se separe de mí es madera muerta, recogida y arrojada a la hoguera. Pero si ustedes se hacen en casa conmigo y mis palabras están en su casa, ustedes pueden estar seguros de que todo lo que pidan será escuchado y actuado. Así es como mi Padre muestra quién es: cuando producen uvas, cuando maduran como mis discípulos.

El crecimiento espiritual nada tiene que ver con nuestra posición en Cristo. Dios nos ve perfectos y estamos completos en Él. El alimentarnos y crecer espiritualmente nos ayuda a poner en práctica sus principios. Es el proceso mediante el cual lo que somos en Cristo se hace más y más real en nuestra experiencia diaria.

Es nuestra responsabilidad alimentarnos y así ser un reflejo de él para poder ser transformados a su imagen.

2 Corintios 3:18
16-18 Sin embargo, cada vez que se vuelven a enfrentar a Dios como lo hizo Moisés, Dios quita el velo y allí están ellos cara a cara. De repente reconocen que Dios es una presencia viva, personal, no un pedazo de piedra cincelada. Y cuando Dios está presente personalmente, un Espíritu viviente, esa vieja y constrictiva legislación es reconocida como obsoleta. ¡Estamos libres de ello! ¡Todos nosotros! Nada entre nosotros y Dios, nuestras caras brillando con el brillo de su rostro. Y así somos transfigurados como el Mesías, nuestras vidas gradualmente se vuelven más brillantes y más hermosas cuando Dios entra en nuestras vidas y nos hacemos como él.

Te comparto algunos consejos prácticos de alimentarte que a mi me han servido personalmente.

Haz una cita con Dios. Haz que sea tu prioridad. Si programas un tiempo especial leyendo su palabra y buscándolo a través de la oración y la adoración, vas a empezar a poner tu relación con Dios como una prioridad en tu vida.

Lee y escribe. Marca tu Biblia. Ten un marcador, escribe y pon fechas cuando Dios te hable. No tengas miedo.

Escribe tus pensamientos en un diario. Después de un tiempo puedes regresar y ver cuánto Dios ha hecho en tu vida.

Escúchalo. Obtén una Biblia en audio. A veces la vida se satura. Pero siempre tendrás tiempo mientras caminas o viajas. YouVersion tiene muchos recursos en audio.

Rodéate de gente espiritual y sabia. Tener a quién rendirle cuentas es importante. Dales permiso para hacerte preguntas difíciles sobre tu vida espiritual y familiar. Las conversaciones honestas con un buen corazón siempre nos ayudan.

Lee un buen libro con una rica taza de café. O únete a un club de lectura para mantenerte responsable.

Alimentarnos es nuestra responsabilidad. Mantendrá nuestro enfoque claro en Dios, nuestra fé se fortalecerá para enfrentar cualquier situación.

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