PROTÉGETE

 

Escrito por Linda Seidler

¿Abrumada, agotada y derrotada?

¿O renovada, animada y empoderada?

¿Alguna de estas palabras tienen algo que ver contigo?

Conmigo sí. Hace 10 años, me encontraba en un lugar en el ministerio donde podía fisicamente, mentalmente y espiritualmente, sentir el peso de las tres primeras palabras. Estaba abrumada, agotada y me sentía derrotada, estaba lista para tirar la toalla. Aunque yo sabía que Dios nos había llamado a mi esposo y a mí al ministerio, yo me encontraba en el momento donde podría haber dejado todo y tomar una nueva dirección.

No qué porque quería dejar de ayudar a la gente a conocer, amar y convertirse en discípulos de Jesus. Era porque estaba cansada, débil, desgastada y necesitaba aprender cómo protegerme y crear límites, para poder seguir adelante.

Y tal vez esa eres tu en este momento. Tu agenda está saturada, tu mente está sobrecargada, y si no consigues un alivio rápidamente, puede ser que estalles como un globo. Has permitido creer la idea equivocada de que tu necesitas ser todas las cosas, para todas las personas y que tu “llamado” requiere que trabajes día y noche, porque si no lo haces tu, quién lo hará? Y al leer esto, te estas preguntando si hay alguna manera de poder vivir bajo este ritmo.

Permíteme asegurarte que, si hay una manera.

Y la manera empieza contigo, es administrado por ti y mantenido por ti.

La “manera” empieza tomando tu la decisión de decir, “No me voy a permitir llegar al agotamiento. Voy a aprender a bloquear en mi agenda, tiempo solo para mi familia. Voy a ordenar mi calendario semanal que me permita hacer ambas cosas, dirigir y amar.” Pero tu tienes que tomar esta decisión. Te puedo asegurar que nadie lo hará por ti.

Y déjame decirte que no eres una decepción si no lo puedes lograr. No eres una mala persona si no logras asistir a todos los babe showers. No eres un fracaso porque no tienes la energía para servir en el ministerio infantil y saludar a toda la iglesia antes del servicio y quedarte al final hasta que todos se hayan ido.

Te tengo noticias: No eres perfecta! Eres una persona imperfecta que sirve a un Dios perfecto en medio de una iglesia de gente imperfecta.

Así que démosle un vistazo a la “manera” de protegernos a nosotras mismas mientras lideramos nuestras responsabilidades en nuestro matrimonio, familia y ministerio.

1- Indentifica tus prioridades, éstas no son negociables.

Siempre tendrás tiempo para las cosas que pones en primer lugar.

  • No puedes hacerlo todo porque la vida tiene límites, así que toma una decisión ahora de lo que es una prioridad y no negocies con ella.
  • Mira tu matrimonio, familia y ministerio, e identifica aquellas áreas que no estas dispuesta a sacrificar, agéndalas y escríbelas en tu calendario.
  • Las personas inteligentes, piensan en lo que hay que hacer aquí y ahora. Los tontos siempre   están soñando con lugares lejanos. Proverbios 17:24

2- Reduce tu enfoque.

Libérate de la idea de que tienes que hacer todo.

  • Identifica y vive tu pasión. Cuál es tu función principal? Te gusta el ministerio infantil? Tienes talento para predicar? Estas en tu papel de mamá de tiempo completo en este momento?
  • Evalúa tu vida y ve qué cosas puedes eliminar ( no me digas que son tu esposo e hijos!)
  • No respondas a todo el mundo o a todo el que te llame. Invierte en alguien como te gustaría que invirtieran en ti.
  • Proverbios 3:5-6 Confía en el Señor con todo tu corazón y no te apoyes en tu propio entendimiento … y él dirigirá tus caminos.

3- Para funcionar mejor, programa tus horarios de descanso.

A veces nos ocupamos tanto enviando gente cansada y necesitada a Jesus, que nos olvidamos de ir a EL nosotras mismas.

  • Evalúa tu situación actual. Qué es aquello que emocionalmente te drena? Donde estas sobrecargada? Es importante estar en la iglesia 8 horas o puedes realizar el trabajo estando en casa?
  •  ¿Qué es lo que llena tu tanque emocional?
  • Asegúrate de programar con tiempo aquellas actividades que te llenan de vida.
  • Presta atención a los tiempo durante el día en los que funcionas mejor. ¿Eres de las chicas que se levantan justo cuando amanece o eres un búho nocturno? ¿En qué momento del día necesitas un descanso?
  • Enfoca tu mente en algo que te inspire. Leer, escuchar música, pasear, irte a desayunar con alguna amiga, ir al cine.
  • Relájate, descansa y no hagas NADA. No estoy muy segura si se entendió no hacer NADA!! Está bien NO hacer nada. Está bien NO saturar tus horarios.
  • Venid a mí todos los que están cansados ​​y cargados, y yo os daré descanso. 29 Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, porque soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas. 30 Porque mi yugo es suave y mi carga ligera. Mateo 11: 28-30

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