10 Escrituras de ayuda para mantenerte hasta el fin.

 

Por Linda Seidler

No temas ni te desalientes, porque el propio Señor irá delante de ti. Él estará contigo; no te fallará ni te abandonará. Deuteronomio 31:8

Le dije a mi marido que estaba listo para renunciar. Que había tenido suficiente. Que dirigir una iglesia era demasiado difícil para mí. El peso de llevar a una iglesia como un líder encargado, se había vuelto abrumador. En ese momento, estaba dispuesta a renunciar.

 

La gente, que alguna vez estaba emocionada, se quedaría un rato y luego se iría. Muchos eran demasiado críticos. Otros, con quienes oraba e invertí de todo corazón, se distanciaron. Estaba lista para tirar la toalla. Y sabía que, si lo hacía, quizás no tuviera el deseo de recogerla de nuevo.

 

Siempre me preguntaba si era capaz de dirigir y servir como Jesús lo hizo, en las profundidades de las trincheras con gente imperfecta. ¿Estaba dispuesta a liderar cuando era difícil, desafiante, feo y caótico?

 

Tal vez hoy, tu estás donde yo estaba.

 

Si es así, es importante entender que esto es lo que el liderazgo parece en las líneas de frente. Estás liderando el cargo. Estás en el frente. Y liderar la carga significa, que los retos vendrán y sus días serán rociados, a veces empapados, con desaliento. Es algo común para todos.

 

Pero la buena noticia es esta … como Dios nos posiciona para dirigir, él también nos equipa para dirigir y nos provee de maneras para combatir el desánimo y la decepción. Es a través del fundamento de la esperanza y la fuerza encontrada a través de Dios y Su palabra. A medida que seguimos alentándonos, estamos fortaleciéndonos para liderar y alentar a las mismas personas que nos permiten desanimarnos!!

 

Así que si tu estás experimentando el peso del desánimo hoy, por favor, recuerda que no estás sola! Jesús te entiende. Dios nos deja en claro que incluso si los demás se van, Él siempre estará con nosotras. No te dejará. ¡Cuando la gente te falla, Dios NO lo hará!

 

Cuando comiences a sentir momentos de desánimo o miedo, recuerda que EL estará personalmente delante de ti, preparando tu camino para mantenerte fuerte y alentada.

 

Hoy, no te rindas! ¡Soporta hasta el final! Si no hay nadie más que te aliente, lee la palabra de Dios, y has un esfuerzo por animarte a tí misma. Puedes hacerlo.

 

¿Por qué? Porque Dios te ha puesto a hacerlo.

 

Si te has desalentado como líder, ¿cómo has sido capaz de combatir el desánimo y sacarlo? comparte con otras que puedan estar atravesando algo similar.

 

 

 

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