Category Archives: Blog

¿Frustrada yo?

por Kristy Motta

¿Qué es la frustración? Es un sentimiento de fracaso y decepción que aparece ante un deseo no cumplido o una necesidad no satisfecha.

Tan grande como sea nuestro deseo de cumplir metas mayor será el grado de frustración con el que lucharemos.

Como mujeres lidiamos con muchos cambios, etapas, estaciones, emociones, tensiones y problemas. Estamos diseñadas para cumplir con una variedad de roles que generan demandas y ajustes constantes, mayormente si hablamos de mujeres en el liderazgo y ministerio.

Es importante comprender que el liderazgo no es una función que tiene un aura de grandeza reservada para unas cuantas superdotadas, de echo si eres esposa y madre ya tienes una función de liderazgo que desempeñar no digamos si tienes un grupo a tu cargo. Somos lideres invitadas por Dios a una gran aventura, pero somos imperfectas, complejas y maravillosas a la vez. No somos un problema a resolver somos un misterio que se devela en cada etapa.

La frustración es una emoción que si no sabemos encausar nos apresará de tal manera que nos paralizara por años y nos mantendrá en un ciclo vicioso de temor, enojo, tristeza e inactividad del cual nos haremos las mejores colaboradoras.

MUJERES DEBEMOS ATREVERNOS A SER Y HACER LO QUE ESTAMOS DISEÑADAS PARA DISFRUTAR. Debemos comprender el verdadero significado del éxito y los verdaderos logros en la vida, debemos hacer nuestra propia definición de éxito y atrevernos a esculpir nuestra propia identidad a la luz del amor del Padre perfecto que tenemos.

Cansadas de compararnos de justificar nuestras falencias nos perdemos en una falsa apariencia que nos aleja de nuestro precioso destino y nos mantendrá en una frustración enfermiza.

Una persona frustrada es aquella que ha dejado que otros elijan por ella a lo largo de su vida, ya sea por una necesidad enfermiza de aprobación o por temor a equivocarse, lo cierto es que puedes estar frustrada no por los obstáculos que has tenido en el camino sino porque a pesar de que no existan sigue sin lograr desvincularte de la culpa.
La culpa expresa un miedo al castigo, al rechazo, nos genera un sentimiento de indignación, nos sentimos inmerecedoras de lo bueno.

La dignidad es el antídoto para la frustración, cuando por la necesidad enfermiza de complacer a los demás cedes a tus valores, deseos, objetivos, metas, entonces pierdes tu dignidad. El ejemplo verdadero de ceder sin perder la dignidad es Jesús. Filipenses 2:6-8

La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús,
6 quien, siendo por naturaleza Dios,
no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse.
7 Por el contrario, se rebajó voluntariamente,
tomando la naturaleza de siervo
y haciéndose semejante a los seres humanos.
8 Y al manifestarse como hombre,
se humilló a sí mismo
y se hizo obediente hasta la muerte,
¡y muerte de cruz!

Resalté en los versículos anteriores las palabras que implican la decisión propia de Jesús de ceder, no por agradar a los demás y temor a ser rechazado, sino por una decisión propia de obediencia a Su Padre y amor genuino por nosotros. Ser esposa, madre y líder espiritual es el mejor lugar para ser dignas. No puedes ceder si no tienes es decir, para “ceder algo” necesitas “tener algo” Jesús siendo igual a Dios decide ceder, por eso es tan colosal su sacrificio. Tu tienes mucho en ti misma por eso es tan significativa tu decisión de ceder porque significa sacrificio de amor, sin perder tu dignidad y eso no genera frustración sino un sentido de realización, pero si lo has hecho por las razones incorrectas eso te esta generando frustración.

Analiza si te sientes digna. Preguntante:

¿Me conozco lo suficiente a mi misma? ¿Lidero mi propia vida? ¿Confío en mi, creo en mi, aunque cometa errores? ¿Tengo prioridades? ¿Me dedico tiempo? ¿Persevero ante los obstáculos?

Si tus respuestas fueron negativas a mas de dos de estas preguntas, necesitas trabajar en tu dignidad para poder salir del circulo vicioso de la frustración y definir lo que anhelas y sueñas. Hasta que una persona se conoce a si misma puede definir que quiere y de esa manera dejar de desplazar su responsabilidad en otros.

Oro a Dios que dediquemos tiempo a nuestras vida y corazones a la luz de Su profundo y perfecto amor, siendo libres para ser quienes somos amando la imperfecta maravilla que somos.

En Jeans y Converse

por Mardia ira

Me casé a los casi 21 años. Deje mi casa, mi familia y mi México y nos fuimos a vivir al extranjero. Estudiamos en la escuela bíblica y Dios nos llevo a viajar por Latinoamérica compartiendo de su amor a través de la música, mayormente a jóvenes. Mi maleta: jeans, converse, chanclas y unas pocas playeras. Me sentía adecuada y preparada para esta aventura.

 

Viaje sin tener hijos por 11 años. Mis compañeros de viaje eran 4 músicos y un Ingeniero de audio. Si…todos HOMBRES, ¡con chistes de hombres, conversaciones de hombres y olores de hombres! Todos compartíamos el gusto por los jeans y converse. No había lugar para drama ni chipileses típicas de una mujer. Creo que me sentía muy cómoda como parte de “La Banda”. Siempre lista con mi mochila en la espalda, mis jeans y mis converse. Aun después de mi primera hija viaje un par de años mas.

 

Me sentía tan adaptada en este estilo de vida que sin querer automáticamente me alejaba de lo que yo consideraba “demasiado drama”. Me era mas incomodo estar en una reunión de chicas, que en una van con músicos. Estaba tan ausente de convivencias sociales que no recuerdo haber estado en mas de un par de babyshowers, despedidas de solteras o cafecitos de mujeres. Los viajes no me permitían tener una vida social en un solo lugar, y el estar siempre lejos de la familia tampoco ayudaba.

 

Al llegar a Las Vegas y pastorear, obviamente mi estilo de vida cambio. No solo me sentía sola e inadecuada como esposa de pastor sino “socialmente desconectada”.

 

¿Como enfrentar este nuevo reto? No me sentía en lo mas mínimo preparada.

Comencé a buscar y tratar de entrar en las mentes de otras personas que hacían lo que yo, tratando de escuchar su corazón, aprendiendo de mujeres que están en el ministerio, que sirven a Dios, como se pudiera, en Internet, conferencias, etc. todo para tratar de entender esta nueva etapa. Conectar con personas como yo ha retado hasta los miedos mas internos. Esa es una de las razones por las que hago este blog para poder compartir mi experiencia plantando iglesia para cualquier alma sola que ande por ahí.

 

Pensar que el ser líder tiene que ser un recorrido solitario y aislado es una mentira. Decidir vivir así es peligroso.

 

Entender que Dios me creo con un propósito y que él me equipó para estar aquí y ahora y al frente de una congregación, me ha tomado un poco de tiempo asimilarlo.

 

Finalmente creo estar abrazando quien soy, y ¿sabes? ¡Como lo estoy disfrutando!.

Abrimos el grupo de Damas ¡Si! Con todo temor y temblor ya que nunca he sido parte de un grupo de “damas”, y déjame decirte que lo que Dios hace cuando estamos juntas ¡es increíble!

 

Desde que llego a un lugar que esta lleno puras damas algo me sucede. Me pongo de LO MAS SENCIBLE y DRAMATICA, ¡Parece que tanta dulzura me derrite!, Rio como nunca, lloro como nunca, sufro con ellas y salgo muy satisfecha. Creo que soy oficialmente una “DOÑA”. El miedo de las expectativas hacia mi persona, socializar, liderar mujeres y además adultas complicadas, me estaba impidiéndome disfrutar de lo que Dios diseño para mi.

 

Pero aun antes de que yo naciera, Dios me eligió y me llamó por su gracia maravillosa…Galatas 1:15

 

Vivir tu vida paralizado por el miedo y la duda significa que te la vas a perder.

 

El costo de no hacer nada es mayor que el costo de fracasar.

 

¿Has evitando hacer lo que Dios te esta dirigiendo hacer por temor? ¿Que tanto inviertes en tu crecimiento espiritual? Deja un comentario de tu experiencia aquí abajo. Se que alguien mas le ayudara.

 

 

 

Lo que la esposa de tu pastor quiere que sepas

LO QUE LA ESPOSA DE TU PASTOR QUIERE QUE SEPAS

 ¿Alguna vez has deseado decirle a la gente cómo es realmente ser la esposa del pastor? ¿Tener ese momento en el que puedas explicar el por qué de las decisiones que tomas y las cosas que haces? Hoy, me gustaría compartir cómo Christine Hoover respondería a tal pregunta. Christine es esposa de pastor en Charlottesville, Virginia.

Quizas es una de esas largas respuestas que es difícil de poner en pocas palabras, y que lo mas seguro es que no pudieras responder cada vez que te preguntan.

 


 

Un domingo después de iglesia, una conocida me preguntó, “¿Cómo es ser la esposa de un pastor? ¿Te gusta?” No supe con certeza lo que debía contestar. Realmente nadie me había hecho esa pregunta, ni me lo habían preguntado tan abiertamente. ¿Y cómo dar una respuesta breve a algo que afecta todos los aspectos de mi vida?

Le di vueltas a esa pregunta por mucho tiempo en mi cabeza.

Y agradezco que esta persona haya considerado el entender mi posición. En el momento no supe exactamente que responder pero si se me dieran otra oportunidad, así respondería a esa pregunta.

 

Esto es lo que diría:

Quiero que sepas que, de alguna forma u otra, el ser la esposa de un pastor no es tan diferente que ser la esposa de un doctor o de un maestro. Hay sacrificios que se deben hacer y retos que van de la mano con todo trabajo. También como tú, yo amo a mis hijos, me gusta pasar tiempo con mi esposo. En ocasiones me siento sola y abrumada. Necesito aliento, siento dudas de mi misma, doy lo mejor de mi, quiero disfrutar de las cosas de Dios y conocer Su placer. Lucho. Deseo tener amistad con otras mujeres, y no siempre tengo todas las respuestas. Quiero que sepas que yo necesito y deseo las mismas cosas que tu.

Sin embargo, quiero que entiendas los retos y gozos muy particulares que van de la mano con ser la esposa de un pastor. Hay expectativas puestas en mi persona simplemente por el trabajo de mi esposo, muchas de estas muy fuera de mi elección, ya sea por estar presente en ciertos eventos, ser anfitriona de fiestas, o el estar disponible y dispuesta con las mujeres. Quiero que entiendas esto, no porque yo crea que me debes tener lastima o o porque debas hacerlo, pero porque valoro y aprecio que me entiendas y extiendas tu gracia cuando yo te doy una respuesta negativa (o, te digo no) o que no estoy disponible para tí en ese momento.

Quiero que sepas que comparto de igual manera la pasión que mi esposo tiene por la iglesia y el llamado hacia el ministerio. El papel de mi esposo es ampliamente diferente al mío, y yo no estoy “frente al escenario” como él, pero sí estoy igualmente involucrada, preocupada y formo parte vital del ministerio que Dios nos ha dado. Quiero que sepas esto, no porque busque validación o aprecio, pero solo para que estés al tanto que tus criticas sobre la iglesia o las decisiones que mi esposo ha tomado, son personales para mi.

Quiero que sepas que a menudo estoy lidereando, planeando, administrando o también como anfitriona. Muchas mujeres me buscan porque quieren que yo lleve la conversación, que yo inicie la relación, conteste las preguntas, o resuelva las situaciones. Quiero que sepas esto, no para que pienses que soy algo especial, pero para que tu sepas que realmente agradezco cuando otras mujeres me permiten el no liderar. Cuando otros muestran interés en mi o toman iniciativa en el ministerio, es refrescante para mi alma.

Finalmente, quiero que sepas que considero mi papel un privilegio. Mi oportunidad de influenciar, enseñar, aconsejar, y liderar a mujeres me da gran gozo. Amo a las personas que Dios nos ha dado a servir, y amo el servir. No siempre es fácil el servir con gozo, pero es mi meta y deseo, y voy acercándome aún más después de 13 años en el ministerio.

Para finalizar, no soy la esposa de pastor por mi esposo, o por tí, o porque es lo que se espera de mi. Soy la esposa de pastor porque Dios me escogio para serlo y es un honor servirle.

Cinta Blanca

por Sol McQuay

 

Mi hijo de 4 años comenzó clases de karate hace 1 mes, lleno de alegría y de ilusión se puso su uniforme por primera vez, se ato su Cinta Blanca a la cintura y entró al imponente ring de cuadros rojos y amarillos. El instructor empezó a dar comandos y mi pequeño los intentaba hacer, no muy cerca a lo que deberían de verse. Su poco conocimiento de karate y su inhabilidad de pedir ayuda lo dejo con frustración que lo llevo a ponerse a llorar a mitad de la clase, llegar a casa, aventar su uniforme y llorar por cerca de 45 minutos en su recamara.

 

Muchas veces nosotras como Pastoras o mujeres en el ministerio somos así, tenemos muchas ilusiones al empezar un proyecto nuevo, o tenemos mucho amor por nuestro ministerio pero queremos actuar como cintas negras cuando aun llevamos puesta la cinta blanca. Creemos que por ser Pastoras debemos de tener todas las respuestas, saberlo todo, poderlo todo, tener el tiempo para todos. No sentimos que tenemos la opción de decir no entiendo como hacer esto, no me salio bien, necesito ayuda.

 

Yo personalmente batallo mucho en esta área, siento que al pedir ayuda le estoy diciendo al mundo que no estoy lo suficientemente calificada para hacer lo que estoy haciendo o dirigir a la gente que Dios ha puesto bajo mi cuidado, pero la verdad es que Dios ha sido quien nos ha puesto aquí, el nos ha elegido para liderar en nuestras iglesias, en nuestras casas, en nuestros trabajos. La Biblia dice en Santiago 1:5

Y si a alguno de ustedes le falta sabiduría, que se la pida a Dios, quien da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.

El no requiere perfección o a una sabelotodo, El solo necesita que tu y yo estemos dispuestas a hacer lo que ha puesto en nuestras manos dando lo mejor de nosotras.

Pidamos lo que necesitamos y El sin reproches, sin apuntar con el dedo o criticar nos lo dará.

 

Para llegar a ser cinta negra se requiere de disciplina, trabajo, practica y sobre todo tiempo. No te robes la oportunidad de crecer por miedo al que dirán, no te quedes en tu recamara llorando porque no sabes como pedir ayuda. No te quites tu uniforme y lo avientes al suelo. Ya sea que tu cinta sea blanca, naranja, amarilla o negra, úsala con orgullo, recuerda Dios es el que te ha elegido y que El va contigo.

 

¿Alguna vez dejaremos de crecer en Dios, nuestra vida o el ministerio?

El pecado escurridizo #Orgullo

El pecado escurridizo

por Tiffany Cooper

 

El pecado es descarado. EL pecado es escurridizo . Como mujeres en el ministerio, nos toca ver de cerca la destrucción que el pecado hace en la vida de las personas mientras las personas tratan de restaurar sus vidas nuevamente. El pecado es feo, es doloroso y no hace acepción de personas. Nadie es inmune y cuando tratamos de no verlo o de tomar una actitud casual hacia el pecado estamos mas susceptibles y en un lugar peligroso.

El orgullo es un pecado disimulado que se disfraza de muchas formas.

La Escritura es clara sobre el resultado final de orgullo …

 Al orgullo le sigue la destrucción, la altanería, el fracaso. Proverbios 16:18

Como un grupo de amigas, vamos a hacer la difícil pregunta: “¿Ha entrado el orgullo en tu vida?”

Las señales de que el orgullo esta entrando en tu corazón:

 

  1. Cuando no estoy dispuesta a aprender de otros líderes.
  2. Cuando al conversar con otras siempre termino hablando de mi.
  3. Cuando no quiero escuchar ni aprender de las personas que llevan un ministerio u             organización mas pequeño que el mío.
  4. Cuando me niego a escuchar y aprender de mis líderes.
  5. Cuando estoy a la defensiva cada vez que me critican.
  6. Cuando no tengo compasión por los que sufren, están lastimados, o atrapados en   el pecado.
  7. Cuando mi forma de hablarle a otras personas es minimizándolas como si yo ya lo supiera todo.
  8. Cuando quiero que todos me sirvan.
  9. Cuando no sirvo a otros.
  10. Cuando justifico el porque no estoy obedeciendo la Biblia en cierta área de mi vida.
  11. Cuando creo que yo soy incapaz de caer en pecado.
  12. Cuando no quiero delegar porque quiero hacerlo sola.
  13. Cuando me tomo el crédito en lugar de darle crédito a los demás que ayudaron.
  14. Cuando dependo en mi misma para obtener resultados en lugar de confiar en Dios.

Por supuesto, hay muchos más señales que nos alertan de que el orgullo esta entrando en nuestras vidas. Te animo a luchar en contra de este sutil pecado destructivo que se enmascara pareciendo inofensivo.

No logras ver orgullo en tu vida? Pídele a un amigo de confianza si lo ven en alguna área de tu vida. Pídele a Dios que te muestre si hay orgullo. Escucha, Dios tiene grandes cosas para nuestras vidas, no tenemos tiempo para enredarnos en el pecado. Nada de tiempo en lo absoluto.

¿A quien le rindes cuentas? ¿Quien puede hablar a tu vida acerca de las cosas difíciles, problemas reales en tu vida?

Todos necesitamos alguien que nos diga la verdad, aunque a veces sea difícil escucharla.

 

◀︎ Post anterior . Hola

 

Hola

Como nace Dirigiendo Con Amor 

por Mardia Lira

Era Verano. Recuerdo que estaba cansada, tal vez por el calor, el viaje, no lo sé realmente …pero después de un largo día de conferencias mis ojos se cerraban de sueño, ya era de noche y esto era lo que parecía la más monótona y larga conferencia del día, entonces la pregunta surgió: ¿Estás dispuesto a pagar el precio por seguir a Jesús? …¡Todo mi ser se estremeció!, tenía años buscando a Dios, queriendo ser buena, buscando una respuesta a mi existencia. Y llorando me paré y dije Sí!!, los días siguientes no paraba de llorar, de hablar cara a cara con Dios, esto cambió totalmente el rumbo de mi vida, este verano se cumplieron 23 años de esto.

 

Mi vida ha tenido muchos y diferentes colores, al poco tiempo me casé y junto con mi esposo hemos vivido en 6 ciudades diferentes, viajado por casi toda Latinoamérica compartiendo de Dios y tratando de hacer la diferencia en la vida de muchos.

 

Cualquiera diría que tantos años de experiencia me prepararían para esta nueva aventura llamada Pastorado, la cual comenzó hace 3 años.

 

Navegando en el ministerio por varios años sentí de repente como cuando caes de una lancha en medio del océano, estoy aquí sola y en silencio, no sé para donde ir, no sé que debo hacer…   Sí! estoy segura que Dios me trajo aquí y sé que El esta aquí conmigo pero el plantar una iglesia no es tan sencillo! ¿qué hace una esposa de pastor? ¿porqué las personas me tratan así? , parece que las expectativas son muchas, y nunca hago lo suficiente, ni me comporto adecuadamente a “lo esperado”. No sé ni a quien preguntarle. ¿Qué pasa?

 

Luchando por mantenerme a flote y en este abrumador silencio, Dios quien escucha todas mis oraciones, por complicadas o sencillas, hasta mis simples suspiros!, me permite estar cerca de Lori Wilhite fundadora de Leading and Loving it!. No tan solo me encuentro siendo parte de Central Christian Church en Las Vegas, en donde ella es la esposa del pastor y donde junto con mi esposo estamos soñando en llevar esta iglesia a toda Latinoamérica, sino que también cuento con la amistad de Lori que se me presentó en el momento que más lo necesitaba. Al parecer sí hay recursos y al parecer también hay más personas como yo que ya han pasado por aquí antes, no estoy sola! Y no tengo porque tratar de encontrar el hilo negro. Otra oración contestada!

 

Al encontrar esta comunidad inmediatamente la quise compartir con las personas que he conocido en el ministerio a través de los años, el idioma fue un impedimento en su mayoría , ya que todos lo recursos se encontraban en ingles. No me dejaba tranquila la idea de saber que lo que me ha ayudado a mí podría ayudar a alguien más, por eso el día que Lori Wilhite me invitó a ser parte de este equipo y poder realizarlo en español, fue para mí un honor. El poder participar compartiendo y aprendiendo al mismo tiempo con cada una de estas increíbles mujeres de Leading and lovin it, quienes de una manera muy honesta se han dado a la tarea de conectar , equipar, e impactar mujeres en el ministerio, es algo que sé que viene del corazón de Dios.

 

Tal vez tienes muchos años en el ministerio, o eres totalmente nueva, estás en la mejor estación o en una estación difícil. Todas tenemos personalidades diferentes, iglesias grandes o iglesias chicas con diferentes dones y habilidades, pero al final creadas con el mismo corazón, lo cual atraviesa cualquier barrera de idioma, lugar geográfico y político. Es así como nace “Dirigiendo con amor”.

No somos llamadas a ser perfectas, sino ha ser nosotras mismas.

Es mi deseo poder ser de inspiración y ayuda para tu vida que podamos caminar juntas, amando y disfrutando estar en la línea frontal. Y al final decir como Pablo. “ He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.”

 

Pages: 1 2 ... 4 5 6 7 8 9 10 11