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MIXTAPE: AGRADAR vs CONFIAR

Por: Brandi Wilson

Una de las luchas que he enfrentado a lo largo de los años ha sido mi tendencia a trabajar muy duro para agradar a Dios, en lugar de simplemente confiar en Él.

La primera vez que me encontré frente a este dilema fue cuando tenía sólo 21 años de edad. Estaba comprometida con este chico lindo que me dijo que Dios lo estaba llamando a plantar una iglesia en la zona rural de Kentucky. Mientras procesaba cómo eso se veía en mi vida, me di cuenta de que para florecer, tenía que asegurarme de estar confiando en Dios. Pasé un número de años “haciendo” lo que pensé que tenía que hacer para ser una buena chica cristiana. Pero entonces me encontré en una crisis de creencia y me di cuenta de que no estaba llamada a agradar a Dios. Se suponía que debía confiar en El. La invitación de Dios para que trabajara con Él, me llevó a actuar por fe, a confiar plenamente.

Agradar a Dios, era trabajar en mi pecado para poder tener una relación íntima con Dios. Suena super espiritual, ¿no? Pero sólo me llevó a la autosuficiencia, la culpa, la hipocresía y el agotamiento. Me dejó confundida y sin dirección.

No podía plantar una iglesia porque confiaba en mi futuro esposo. No podía plantar una iglesia porque confiaba en nuestro equipo de trabajo para lanzar una iglesia. Solo podía avanzar, porque realmente confiaba en Dios. ¡Qué lección tuve que aprender!

A lo largo de los años, me he dado cuenta de que agradar a Dios, es en realidad un resultado de confiar en Dios.

Debes asegurarte de que confías en Dios con tu pecado. Confiar en Él con tu duda. Confiar en Él con tus finanzas. Confiar en Él con tu matrimonio. Viviendo completamente quien Dios dice que eres. Este camino parece mucho menos heroico.

A veces significa simplemente detenerse y decir: “Dios, no sé a dónde vas, pero confiaré en Ti. No sé si tengo talento suficiente, pero confiaré en Ti”.

Jesus es tu roca y fortaleza. Apóyate en esta verdad mientras caminas hacia la fe y confía en EL.

MIXTAPE: AFINACIÓN

Por: Jenni Clayville

Como líder de alabanza, parte de mi trabajo es asegurarme de que todo nuestro equipo funcione. Las bocinas deben estar conectadas correctamente para que la música y todos los que hablen, se puedan escuchar adecuadamente. La consola de audio tiene que estar sintonizada y trabajando de modo que todos los instrumentos musicales puedan ser ecualizados para crear la mezcla perfecta en el sonido. Todos los instrumentos deben estar en sintonía y los músicos deben haber ensayado, para tocar como una BANDA.

Nos preparamos. Practico una y otra vez para que todas las canciones y transiciones sean rápidas y sin interrupciones. Trabajamos incansablemente y nos equipamos para evitar errores y que no nos agarren desprevenidos. Pero muy a menudo, me encuentro afinando mi guitarra una y otra vez.

No quiero que se desafine, pero el cambio de clima puede apretar o aflojar las cuerdas de la guitarra. Tan solo con rasguear continuamente, se extienden las cuerdas y hace que las notas no suenen como debieran. A veces … se rompe una cuerda. Así que, para evitar todo esto. presto mucha atención a mi guitarra y constantemente le cambio las cuerdas y la afino.

Entonces, ¿por qué no hacemos lo mismo con nuestros matrimonios?

De la misma manera en la que trabajo y preparo a mi equipo para tener un servicio sin errores, debemos equipar nuestros matrimonios para que no fallen.

Muchos de nuestros matrimonios están bien, así que, por qué meternos en algo que no esta roto? Y … ese es el problema. Estamos tan ocupadas atrapadas en otras cosas, que nos olvidamos de nuestro matrimonio. No está desecho. Pero si dejo mi guitarra sin afinarla para tocarla semana tras semana, eventualmente no sonará bien y las cuerdas se romperán. De hecho, arruinaría el sonido de toda la banda.

Cuanto mejor es tu matrimonio, más razón para intencionalmente, mantenerlo afinado.

Y si eres como yo, estar fuera de tono no significa que ya no sirves. Simplemente tomas el tiempo para afinarte nuevamente.

 MIXTAPE: MONSTRUO MINISTERIAL

¡Monstruos! Los niños sueñan con ellos escondiéndose en los closets y la industria del entretenimiento gana millones aprovechándose de los miedos de la sociedad, simplemente porque permitimos que nuestras mentes crean en la posibilidad de una criatura en el armario. (Lo sé porque mi hijo mas pequeño, a menudo enciende la luz de su habitación en medio de la noche por temor a la oscuridad).

Desafortunadamente, si no tenemos cuidado, permitimos que el ministerio nos tome como presa y se crea un monstruo. En lugar de tener una perspectiva de esperanza y fe, dejamos que los desafíos del ministerio nos abruman, dejándonos con sentimientos y miedos negativos.

Al igual que un niño crece para darse cuenta de que los monstruos son creados en su imaginación, nosotros también podemos derrotar la creación del monstruo del ministerio. Aquí hay algunas sugerencias:

  • SABER y ACEPTAR que TU no puedes hacerlo todo. Solo eres una persona, y tu sola no resolverás todos los problemas de la vida. Haz lo que puedas, solamente, y díte a ti misma: “He hecho lo mejor que pude hoy”.
  • Establecer límites realistas. La vida en el ministerio es única de muchos otros horarios. Aun así, te animo a que tomes un tiempo para DETENERTE y te recargues de todo lo que has dado cada día. SÉ REALISTA acerca de tu horario. SÉ PROACTIVA con el tiempo que dispusiste. SÉ COMPROMETIDA en seguir adelante! Y lo más importante, busca a Dios para encontrar fortaleza, sabiduría y descanso.
  • Sé honesta y suelta las cosas que te están drenando de una manera negativa. Muchas veces, hay otra solución a una necesidad, si tomamos el tiempo para analizar y pensar en ello. La solución puede venir inmediatamente o a través de un proceso de transición. Tu puedes estar invirtiendo mucho en alguna área del ministerio porque hay una necesidad, no porque sientas pasión al respecto. Te honro por eso! Permanece fiel en tu temporada mientras buscas una solución.
  • Mantén a tu esposo y amigos, al pendiente de ti y tu de ellos. Mi marido es super bueno en decirme cuando el piensa que estoy haciendo demasiado. Se da cuenta cuando he dejado demasiadas cosas en mi plato, cuando me siento abrumada y cuando no me doy tiempo para reposar. Y nos mantenemos mutuamente bajo control, en lo que respecta a la salud personal.
  • ¡Diviértete! Me gusta pensar que los monstruos tienen dificultad para sobrevivir en una atmósfera de diversión. Cuanto más disfrutes de la vida, más disfrutarás de tu ministerio! Y cuanto mas disfrutes del ministerio, mas disfrutarás de la vida!

MIXTAPE: OH SI! TU PUEDES

Por Cindy Beall

Me doy cuenta cada día de cuántas mujeres necesitan esperanza.


Cuando alguien trae pornografía o infidelidad cerca de Oklahoma, muchos de mis amigos dicen, “Deberías leer el libro de Cindy Beall”.

Porque ya ves, tengo un archivo.

Mi archivo tiene 11 años. Tiene información allí que hará girar tu cabeza, pero sin duda te traerá alegría indescriptible. Mi archivo es grueso y se hace más grueso por cada día con cada historia que escucho y con cada paso que tomo. Mi archivo está un poco en mal estado pero se sostiene bastante bien debido al santo adhesivo usado para asegurar los bordes deshilachados.

Tengo un archivo.

Mi maestra bíblica favorita de todos los tiempos, Beth Moore, hablaba una vez sobre una situación en la que se le pedía que participara. Mientras se preparaba para ir a ministrar, le dijo a Dios: “¡Pero yo no tengo un archivo sobre esto!” Beth Moore nunca había caminado por el camino de aquellos a quienes ella estaba a punto de ministrar. No tenía un archivo.

Es posible que no tenga un expediente sobre algo a través del cual una mujer en su congregación está sufriendo. Pero déjame decirte lo que tienes. El espíritu santo.

Y ustedes también fueron incluidos en Cristo cuando oyeron la palabra de verdad, el evangelio de su salvación. Habiendo creído, en él se le puso un sello, el Espíritu Santo prometido, que es un depósito que garantiza nuestra herencia hasta la redención de los que son posesión de Dios, a la alabanza de su gloria. Eph. 1: 13-14

Como seguidor de Cristo, usted tiene el Espíritu Santo dentro de usted listo y dispuesto a llevarle por el camino que usted no piensa que puede transitar. Porque amiga mía, en este momento, Dios te ha puesto en la vida de alguna mujer que está enfrentando una crisis. Eres alguien a quien ella busca, alguien a quien ella ha buscado por ayuda. No la evites por miedo.

Efesios 5:18 nos dice: “sed llenos del Espíritu”. Cuando rendimos nuestras vidas a Él y le permitimos entrar, él se convertirá en nuestro archivo. Dios absolutamente nos permite usar nuestras heridas del pasado para ayudar a los demás. Pero, no te tengas en menos en cómo Dios puede y te utilizará. Y no olvides, mi amiga esposa de pastor y amiga en el ministerio, que según 2 Pedro 1: 3, Su poder divino te ha dado todo lo que necesitas para la vida y la piedad. La última vez que lo comprobé, todo significaba todo.

 

Dicho esto, sé que algunos de ustedes necesitan poner algunas manos y pies a esto. Por lo tanto, aquí hay algunos consejos cuando se manejan situaciones en las que puedes no sentirte preparado para manejar:

Orar. Sé que suena muy cliché. Pero cada vez que me encuentro con una mujer, oro y pido a Dios que me dé las palabras. Durante todos estos años, todavía necesito ser guiada por Su Espíritu.
No esperes arreglarlos. No puedes arreglar el corazón roto de alguien. Ese es el trabajo de Dios. Pero al orar durante la reunión, Dios te dará las palabras o versículos exactos para compartir. Lo prometo.
Se honesta. Si no sabes qué decir o por qué sucede esto, dilo. La mayoría de las veces la gente sólo necesita saber que alguien se preocupa lo suficiente para escuchar.
Menos palabras. No les digas que sabes cómo se sienten, incluso si crees que sabes cómo se siente. Los sentimientos son únicos para cada persona. Si quieres identificarte con ellos en algún nivel, di: “Esto es lo que sentí cuando …” Y si dicen, “Sí, me siento de esa manera!”, Entonces genial. Lo dijeron. No tú.
Dale la esperanza. Alentar a alguien significa darles un transplante de valor, así que dáles algunos de los tuyos. No digas, “Todo saldrá bien”. No pueden ver eso todavía. Tú sabes que Romanos 8:28 es cierto, pero no pueden saberlo estando en un lugar de desesperación. Encuentra algo para levantar sus espíritus … un libro que podría ayudar a su situación, una conferencia que podría bendecirlos. Lo que Dios ponga en tu corazón, ofrécelo a ella.

Uf. Eso es mucha información hoy, ¿eh? Gracias por aguantar.

¿Cómo respondes típicamente cuando alguien viene a ti sobre una situación con la que no estás familiarizada?

SALVATE

Escrito por Kaylee Zentai

Pasé muchos años en un mar de depresión. Sentía que las olas que me ahogaban, iban y venían, seguidas por temporadas donde me sentía como flotando felizmente mientras el sol me llenaba. Siempre había sentido que esto era normal, esta no era la vida que Dios quería para mí, pero estaba demasiado asustada para hacer algo para arreglarlo o incluso para reconocer que había algo que arreglar. Después de ocho años de negación, finalmente toqué fondo y tomé la decisión de hacer algo al respecto. Empecé a ver a un consejero cristiano para hacer frente a mi depresión y qué la cosa mas aterradora y vivificante que he hecho.

Recuerdo como si fuera ayer, los primeros minutos de mi primera sesión con mi consejero. Admito que estaba nerviosa. Cuando ella me preguntó, por qué le había dicho eso, le contesté que sabía que había cosas rotas dentro de mí, pero tenía miedo de descubrir que estaba peor de lo que pensaba y tal vez no tenía remedio. Nunca olvidaré su respuesta, mientras ella amablemente sonrío; “Pero no crees que el Dios que te creó, sabe arreglarlo perfectamente?” Y con eso me sumé al viaje de rescate.

No sé que tipo de mar puedas estar nadando. Tal vez tu mar es uno de depresión como el mío. El tuyo puede ser un mar de aislamiento, vergüenza, miedo, ansiedad o adicción. Si bien puedes sentir que te estas ahogando, hay esperanza en poder tomar las medidas necesarias para salvarte y comenzar a nadar con seguridad. Entonces, cuáles serían esos pasos y cómo podemos implementarlos mejor?

Admite tu problema.

El primer paso para salvarte es reconocer que algo está mal. Nunca podrás empezar a nadar a salvo, si primero no aceptas que te estás ahogando. Esto puede tener un aspecto diferente, dependiendo del problema. Para mí, tuve que admitir que con lo que estaba lidiando, era más allá de un simple mal momento en mi vida, era algo mucho mas serio. No podemos ignorar nuestros desafíos y esperar a que ellos mejoren.

Ten la determinación de comenzar a nadar. 

El proceso de rescate puede ser aterrador, incluso en los ambientes mas seguros. Las heridas pueden ser reabiertas y puedes descubrir cosas que te importarían. Cuando éstas cosas comiencen a suceder, aférrate a este versículo:

“Yo te pido que seas fuerte y valiente, que no te desanimes ni tengas miedo, porque yo soy tu Dios, y te ayudaré por dondequiera que vayas. Josué 1:9”

A los pocos meses de mi viaje, pensé que estaba haciendo grandes progresos, pero luego, algo descubierto me trajo de vuelta los sentimientos de ahogamiento. Yo estaba cegada por ello y me sentí muy desalentada. Pero en lugar de ceder a mi sentimiento, me mantuve firme. Me negué a que esa ola me regresara y me robara el progreso que había hecho. Debido a que Dios siempre está con nosotras, no debemos tener miedo a descubrir estas cosas, a darnos cuenta de cuán profundo y grande puede llegar a ser nuestro dolor. Podemos determinantemente, comenzar a sanar con la ayuda de Dios.

No hay una mejor manera de comenzar a tomar estos pasos hacia la recuperación. Para mí, fue encontrar a un consejero cristiano. Empezamos a reunirnos semanalmente (aunque hubo algunas ocasiones que nos reuníamos cada dos semanas), pero la frecuencia ha disminuido en función de la temporada. Para tí, tal vez pueda ser, encontrar algún mentor, confiar en una amiga cercana, o unirte a un grupo. Sea cual sea el camino que elijas, hazlo valientemente con Dios y con el tiempo, tu mas comenzará a parecerse mas como un charco.

CONSIÉNTETE

Escrito por Liz Sarno

Me encanta ir de compras. Soy una experta para buscar rebajas y disfruto la emoción de encontrar buenas ofertas en casi todo. Puedo hacer que el dinero me rinda por mucho y me gusta pasar horas en las tiendas buscando las mejores ofertas. Hay ocasiones durante el año, donde tengo la bendición de tener un poco mas de dinero para gastar como mi cumpleaños, aniversario, día de San Valentin, Navidad. Por lo general, trato de gastar una cierta cantidad poco a poco y no gastármelo todo de un jalón.

(Excepto aquella vez que encontré un par de botas perfectas para mi y me lo gasté todo en 5min, pero esa es otra historia.)

Últimamente, he notado un patrón diferente en mi vida. He ido a unas cuantas expediciones en busca de cosas para comprar, donde en lugar de comprar algo para mi, he gastado mi dinero en regalos para mi familia. Me di cuenta que escogia cosas que me gustaban y automáticamente las volvía a poner en su lugar y terminaba comprando cosas para mi esposo y mis hijos. Esto no es algo malo, pero después de algunos viajes donde llegaba a casa sin nada para mi, noté lo siguiente. No necesitaba nada y era mas importante para mi, ser una bendición para mi familia, así que decidí hacer algo para mí. Es mejor dar que recibir, es cierto, pero también esta bien cuidar de nosotras mismas.

Si bien ser una bendición para mi familia es realmente bueno, tuve que recordar que también en importante consentirme de vez en cuando. Cuando me dí cuenta de esto, también noté que esto lo había tomado para algunas áreas en mi vida. No vi mi programa de televisión favorito, por estar “demasiado ocupada” escribiendo el plan de estudio para la escuela bíblica y necesitaba ser terminado. No fuí a tomarme un café con mi amiga porque tenía demasiadas cosas en mi plato, y no podía hacer tiempo para ello. Casi estaba empezando a sentirme culpable por hacer algo para mí misma y eso no esta bien!

Es una trampa muy común para las mujeres, poner a todo el mundo por encima de nosotras mismas, especialmente para las que somos mamas, y que decir de las mujeres en el ministerio que sentimos la presión de cuidar de otros, antes que cuidarnos a nosotras primero! Nos sentimos mal si queremos ir a Starbucks por una hora a tomar un café y leer un libro, porque deberíamos estar utilizando nuestro tiempo en ayudar a otros. Nos sentimos culpables comprándonos algo especial, porque podríamos haber usado ese dinero para hacer algo por alguien mas. No nos consentimos a nosotras mismas, porque pensamos que debemos gastar nuestra energía en todos los demás que nos rodean. Sentimos que tenemos que justificar lo que hacemos por nosotras.

Un día le preguntaron a Jesus cuáles eran los mandamientos mas importantes. El dijo dos. En Marcos 12:29-31, primero Jesus dijo, amar a Dios con todo lo que tenemos, luego El dijo amar a los demás como a nosotros mismos. Nota que Jesus no dijo amar a los demás MAS que a ti misma, solo ámalos tan bien como te amas a ti misma. Cuidar de sí misma, consentirte, o hacer algo por tí no es malo, no es egoísta y no tienes que justificarte con nadie. ¿Cómo puedes amar a los demás tan bien como a ti mismo si no te amas en absoluto?

¿Qué es lo que te gusta, que no has tomado el tiempo para hacer por ti misma? ¿Es ir al gimnasio, al centro comercial o a la cafetería? ¿Se trata de salir a dar un paseo? ¿Es leer la novela que has estado mirando en el Kindle? ¿Te estás tomando el tiempo de ir a hacerte un manicuro o un corte de pelo? No permitas que la culpa te robe la alegría de cuidar de ti misma. ¡Consiéntete esta semana!

PROTÉGETE

 

Escrito por Linda Seidler

¿Abrumada, agotada y derrotada?

¿O renovada, animada y empoderada?

¿Alguna de estas palabras tienen algo que ver contigo?

Conmigo sí. Hace 10 años, me encontraba en un lugar en el ministerio donde podía fisicamente, mentalmente y espiritualmente, sentir el peso de las tres primeras palabras. Estaba abrumada, agotada y me sentía derrotada, estaba lista para tirar la toalla. Aunque yo sabía que Dios nos había llamado a mi esposo y a mí al ministerio, yo me encontraba en el momento donde podría haber dejado todo y tomar una nueva dirección.

No qué porque quería dejar de ayudar a la gente a conocer, amar y convertirse en discípulos de Jesus. Era porque estaba cansada, débil, desgastada y necesitaba aprender cómo protegerme y crear límites, para poder seguir adelante.

Y tal vez esa eres tu en este momento. Tu agenda está saturada, tu mente está sobrecargada, y si no consigues un alivio rápidamente, puede ser que estalles como un globo. Has permitido creer la idea equivocada de que tu necesitas ser todas las cosas, para todas las personas y que tu “llamado” requiere que trabajes día y noche, porque si no lo haces tu, quién lo hará? Y al leer esto, te estas preguntando si hay alguna manera de poder vivir bajo este ritmo.

Permíteme asegurarte que, si hay una manera.

Y la manera empieza contigo, es administrado por ti y mantenido por ti.

La “manera” empieza tomando tu la decisión de decir, “No me voy a permitir llegar al agotamiento. Voy a aprender a bloquear en mi agenda, tiempo solo para mi familia. Voy a ordenar mi calendario semanal que me permita hacer ambas cosas, dirigir y amar.” Pero tu tienes que tomar esta decisión. Te puedo asegurar que nadie lo hará por ti.

Y déjame decirte que no eres una decepción si no lo puedes lograr. No eres una mala persona si no logras asistir a todos los babe showers. No eres un fracaso porque no tienes la energía para servir en el ministerio infantil y saludar a toda la iglesia antes del servicio y quedarte al final hasta que todos se hayan ido.

Te tengo noticias: No eres perfecta! Eres una persona imperfecta que sirve a un Dios perfecto en medio de una iglesia de gente imperfecta.

Así que démosle un vistazo a la “manera” de protegernos a nosotras mismas mientras lideramos nuestras responsabilidades en nuestro matrimonio, familia y ministerio.

1- Indentifica tus prioridades, éstas no son negociables.

Siempre tendrás tiempo para las cosas que pones en primer lugar.

  • No puedes hacerlo todo porque la vida tiene límites, así que toma una decisión ahora de lo que es una prioridad y no negocies con ella.
  • Mira tu matrimonio, familia y ministerio, e identifica aquellas áreas que no estas dispuesta a sacrificar, agéndalas y escríbelas en tu calendario.
  • Las personas inteligentes, piensan en lo que hay que hacer aquí y ahora. Los tontos siempre   están soñando con lugares lejanos. Proverbios 17:24

2- Reduce tu enfoque.

Libérate de la idea de que tienes que hacer todo.

  • Identifica y vive tu pasión. Cuál es tu función principal? Te gusta el ministerio infantil? Tienes talento para predicar? Estas en tu papel de mamá de tiempo completo en este momento?
  • Evalúa tu vida y ve qué cosas puedes eliminar ( no me digas que son tu esposo e hijos!)
  • No respondas a todo el mundo o a todo el que te llame. Invierte en alguien como te gustaría que invirtieran en ti.
  • Proverbios 3:5-6 Confía en el Señor con todo tu corazón y no te apoyes en tu propio entendimiento … y él dirigirá tus caminos.

3- Para funcionar mejor, programa tus horarios de descanso.

A veces nos ocupamos tanto enviando gente cansada y necesitada a Jesus, que nos olvidamos de ir a EL nosotras mismas.

  • Evalúa tu situación actual. Qué es aquello que emocionalmente te drena? Donde estas sobrecargada? Es importante estar en la iglesia 8 horas o puedes realizar el trabajo estando en casa?
  •  ¿Qué es lo que llena tu tanque emocional?
  • Asegúrate de programar con tiempo aquellas actividades que te llenan de vida.
  • Presta atención a los tiempo durante el día en los que funcionas mejor. ¿Eres de las chicas que se levantan justo cuando amanece o eres un búho nocturno? ¿En qué momento del día necesitas un descanso?
  • Enfoca tu mente en algo que te inspire. Leer, escuchar música, pasear, irte a desayunar con alguna amiga, ir al cine.
  • Relájate, descansa y no hagas NADA. No estoy muy segura si se entendió no hacer NADA!! Está bien NO hacer nada. Está bien NO saturar tus horarios.
  • Venid a mí todos los que están cansados ​​y cargados, y yo os daré descanso. 29 Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, porque soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas. 30 Porque mi yugo es suave y mi carga ligera. Mateo 11: 28-30

ADMINÍSTRATE

Escrito por Cindy Beall

Puedo hacer hojas de cálculo, de hecho, es uno de mis dones espirituales. No solo se ven lindos con tantos colores, sino las formulas que le pongo a cada celda son perfectas, digamos que soy la envidia de los contadores. Me encanta hablar de finanzas y poner esas finanzas en una de mis hermosas hojas de cálculo. Soy del tipo disciplinado que se apega a un plan.

Pero no siempre ha sido así.

Tengo una debilidad por los carros nuevos. Solo de pensar en el olor de un carro nuevo, me hace querer tirar toda la información que he aprendido acerca de finanzas y correr a la primera agencia de autos a comprar el mas nuevo. Pero no lo he hecho desde el 2014.

¿Ves?

Hacer un presupuesto. No es precisamente de lo que te gusta platicar. Muchas personas piensan que son restrictivos y no hay espacio para ser espontáneos. Se siente como una carga y como que tienes que quitar todas las cosas divertidas. Pero yo diría que los presupuestos no son restrictivos en absoluto, mas bien, traen libertad. Porque lo que realmente restringe, es vivir por encima de tus medios, que en eventualmente se convierte en deuda. Y la deuda no es mas que esclavitud.

Podemos desear ser financieramente libres y pensar que lo somos, si no vivimos bajo reglas y regulaciones que nos ayuden a guiarnos, pero la verdad es que, necesitamos pautas para ayudarnos a permanecer dentro de parámetros sanos. Debemos negar algunas cosas para conseguir cosas mejores, y la libertad financiera toma sacrificio. Nos han enseñado que no hay otro estilo de vida que no sea en deuda. Siempre tenemos algún pago pendiente para el carro o la casa. Nunca nos alcanzara para tener esto o aquello. Eso es simplemente falso. Con la planificación y el sacrificio, la libertad financiera es posible. Sólo se necesita mucho sacrificio y morir a sí mismo. Suena divertido, ¿no?

Así que, ¿cómo podemos administrarnos para que podamos vivir en libertad financiera?

  1. Pagar en efectivo. Es mucho más difícil gastar dinero en efectivo que en pasar una tarjeta de crédito o débito. Usa el dinero en efectivo para comer fuera, café, ropa, alimentos. Cuando se ha ido, se ha ido. Así tendrás que esperar hasta el próximo mes para tener dinero en efectivo nuevamente.
  2. Eliminar la deuda. La deuda nos estrangula y no tiene que ser así. Sé determinante en esto y saca la deuda de tu vida. No sabes como? Quitando cosas como la televisión por cable, comer fuera de casa, y pagar $4 por un taza de café. Te sorprendería lo rápido que tu deuda disminuye cuando tienes un plan.
  3. Ahorra para alguna emergencia. Ahorra querida amiga. Algo saldrá mal en nuestras vidas. Las emergencias van a ocurrir y debes estar preparada para las cosas que no esperas que sucedan. ( Y no estoy hablando de que accidentalmente terminas en tu tienda favorita o en una agencia de autos.  )
  4. Sé un buen mayordomo. Como seguidoras de Cristo, el diezmo a nuestra iglesia local es algo que tenemos que hacer. Pero no todo se queda ahí. Sabes lo bien que se siente al dar a alguien más? Jesus dijo que es mas bendecido dar que recibir. Cuanta verdad hay en eso! Busca maneras de crecer en tu generosidad. Haz un columna en tu presupuesto que te permita bendecir a alguien inesperadamente. Y prepárate para divertirte un poco!
  5. Cambia tu manera de hablar. Debemos ser cuidadosas con las cosas que decimos que pueden crear respuestas de nuestros hijos o personas dentro de la iglesia. Decir cosas como, “No me alcanza” u “Ojalá tuviéramos el dinero para comprarlo”, hablan mucho y no de una buena manera. Lo sé bien porque yo solía decir esas cosas. Ahora cuando mi hijo me pide comer en McDonald’s estando a 15min de llegar a casa, en vez de decirle “No me alcanza”, simplemente le digo “El presupuesto para comer fuera de casa, se terminó”. Le estoy diciendo algo completamente diferente, no es que no podamos pagarlo, es que hemos utilizado el presupuesto para ello.

Creo que todas podríamos usar un poco de auto-conciencia cuando se trata de nuestras finanzas. Sé honesta contigo misma. Si eres una compradora compulsiva, conoce tus debilidades y sé responsable. Si eres muy ahorradora, no lo uses como una excusa para eliminar la generosidad de tu vida.

Lo último que necesitamos como lideres en el ministerio, es una carga mas sobre nuestros hombros, debido a nuestras finanzas. Pasa un tiempo con tu esposo y evalúen sus finanzas. Si ya tienen conversaciones regulares acerca de esto y están de acuerdo, bien hecho! Si no es así, comienza hoy mismo. Nunca es demasiado tarde para hacer un cambio.

 

 

 

Para obtener mas información sobre cómo vivir en libertad financiera, consulta los siguientes recursos:

DaveRamsey.com
Stewardship.com
Financial Peace University
The Total Money Makeover
Retire Inspired

Dirígete

Escrito por Tammy Sabourin

“Señora. Sabourin, ¿podría venir a recoger a su hija? Como aparece en el calendario escolar, el día de hoy salen temprano los estudiantes.” La voz en el otro extremo de mi teléfono celular me hizo sentarme derecha en mi asiento de la oficina. ¡Oh no! Hoy sólo había medio día de escuela! ¿Cómo podría haberme olvidado? Recordé haberlo marcado en nuestro calendario del refrigerador hace más de un mes. ¡Mi pobre hija! ¿Qué debe pensar el personal de la escuela de mí?

Agarré mis llaves y me dirigí a la oficina de mi marido en nuestra camioneta, en el camino le explique la situación. “Oh, cariño, estoy seguro de que ella no es la única hija que queda allí”, respondió, en un intento de salvar un poco de nuestra dignidad como padres.
Ella era la única.

Allí estaba sentada en la oficina de la escuela, con tan solo 6 años de edad, balanceando sus piernas y sonriendo, para mi alivio. Estoy agradecida por el amable personal de la escuela que no hizo un gran lío de la situación y no la dejó atemorizarse. También estaba agradecida con ellos por no darme una extra-dosis de vergüenza cuando me disculpé profusamente antes de dirigirnos a la puerta.

Había sido un tiempo ajetreado en el ministerio para mi esposo y para mi. Éramos co-pastores de una iglesia con un fuerte enfoque en servicios comunitarios durante la semana, recién había salido del seminario y deseaba causar una buena impresión en nuestras ovejas. Los largos días en la oficina nos llevaron a veladas más largas, ya que de alguna manera pensábamos que el papel de Pastor era cuidar a todos. Las comidas caseras se estaban convirtiendo en opciones poco saludables y rápidas. Estábamos ocupados, con muchos compromisos y comiendo en exceso. Y ahora estábamos empezando a fallar en asuntos importantes de la familia.
Ojalá pudiera decir que este incidente fue un error de novato, pero en realidad, 10 años después, el arte de manejar con éxito un papel en el liderazgo, la familia y el cuidado personal sigue siendo un desafío. He aprendido que enfocarse en el manejo personal conduce a un mejor manejo de todas las demás áreas. Aquí hay algunos métodos que a mí me han ayudado:

1 Combo de la Escritura / Programación

Se ha vuelto muy real para mí que el manejo persona no es sólo acerca de mantener un calendario. Dios ha presentado convenientemente una manera en la que podemos darnos cuenta de como se ve un buen manejo de nuestra vida con los “Frutos del Espíritu” en Gálatas 5: 22-23: “Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, Bondad, fidelidad, mansedumbre, autocontrol; contra tales cosas no hay ley.”
Pensando en la eternidad, mi respuesta a mi falla en recoger mi hija de la escuela pudo haber tenido un mayor impacto. Para mantenerme checada he escrito estos frutos en hojas adhesivas en mi casa y en mi oficina. Muchas veces el hermoso recordatorio de el trabajo que Espíritu Santo esta haciendo en nosotras se encuentra en las escrituras.

2 Encuentra apoyo en otros

He creado un sistema mensual de apoyo para mí, donde puedo pedir consejo libremente e invitar a otros a hablar sobre varios aspectos de mi cuidado personal, incluyendo como me manejo. Dirigiendo con Amor provee ConnectLIVE y ConnectLocal, estas son excelentes opciones.

3 Hay una aplicación para eso.

Estoy agradecida por la tecnología. Por ejemplo, YouVersion me recuerda a comenzar mi día en la Palabra de Dios. La aplicación de iTrackBites es donde llevo la cuenta de mi alimentación diaria, mi consumo de agua y también me pide que esté físicamente activa. Mi teléfono celular está equipado con una opción de toma de notas activada por voz, así como una aplicación de calendario que incluye alertas predefinidas y recordatorios.

4 Dame gracia

Por último, he reconocido que, incluso con todo lo anterior, todavía van a haber momentos en los que cometa errores. Ahí es donde entra la gracia – no como una excusa – sino como un componente hermoso creado para mí por Dios. El amor de Cristo dentro de nosotros resplandece cuando mostramos humildad y permitimos que nuestros límites apunten a SU gracia.
¿Qué escrituras y métodos puedes incorporar en tu vida para ayudarte a cuidarte?

Aliméntate

Escrito por Mardia Lira

Crecí en un ambiente no cristiano. De hecho, para poder acercarme a Dios lo tenia que hacer a través de un sacerdote, el cual me decía cuántas veces repetir el Padre Nuestro para ser perdonada de mis pecados. Nunca tuve acceso a una Biblia, ya que no era posible que cualquier persona la interpretara, así que cada domingo me acercaba a la iglesia para escuchar la lectura de lo que se tenía para esa semana.

Mi vida espiritual no existía más allá de repetir algunas oraciones sin saber si éstas traspasaban el mismo techo de mi habitación, y aunque tenía las mejores intenciones de ser buena y agradar a Dios, no existía esa relación personal con Él. Ni siquiera sabía que era posible. Incluso muchas veces fui voluntaria para hacer obras de caridad pensando que mi trabajo y buenas obras me acercarían a él y que tener buenos valores era sinónimo de espiritualidad.

Ahora me doy cuenta que depender de alguien más en la búsqueda de Dios y lectura de su palabra era como vivir alimentada de lo que alguien más masticara. No producía vida en mí.

Sería como pretender vivir de las frases cristianas que alguien más comparte en las redes sociales. Esos son solo aperitivos. No podemos pretender vivir con eso.

Qué increíble fue para mí el día que me presentaron a Jesús y me dijeron que yo podría acercarme a Él diariamente en oración, buscarlo y aprender por mi propia cuenta teniendo mi propia Biblia. (Una de Precious Moments por cierto!).

Nunca hubiera imaginado que la Biblia es viva y que nos habla vida constantemente una y otra vez al pasar de los tiempos y en toda circunstancia.

No importa cuantas veces lo leamos. Si tenemos acceso directo a Dios por medio de su Espíritu y su Palabra debemos de hacerlo prioridad en nuestra vida.

Crear una disciplina de alimentar nuestra vida espiritual es tan básico como respirar. Es completamente personal y nadie la puede suplir por ti.

Juan 15; 5-8 dice:

“Yo soy la vid, ustedes son las ramas. Cuando estás unido a mí y yo contigo, la relación íntima y orgánica, la cosecha seguramente será abundante. Separado, no puedes producir nada. Cualquiera que se separe de mí es madera muerta, recogida y arrojada a la hoguera. Pero si ustedes se hacen en casa conmigo y mis palabras están en su casa, ustedes pueden estar seguros de que todo lo que pidan será escuchado y actuado. Así es como mi Padre muestra quién es: cuando producen uvas, cuando maduran como mis discípulos.

El crecimiento espiritual nada tiene que ver con nuestra posición en Cristo. Dios nos ve perfectos y estamos completos en Él. El alimentarnos y crecer espiritualmente nos ayuda a poner en práctica sus principios. Es el proceso mediante el cual lo que somos en Cristo se hace más y más real en nuestra experiencia diaria.

Es nuestra responsabilidad alimentarnos y así ser un reflejo de él para poder ser transformados a su imagen.

2 Corintios 3:18
16-18 Sin embargo, cada vez que se vuelven a enfrentar a Dios como lo hizo Moisés, Dios quita el velo y allí están ellos cara a cara. De repente reconocen que Dios es una presencia viva, personal, no un pedazo de piedra cincelada. Y cuando Dios está presente personalmente, un Espíritu viviente, esa vieja y constrictiva legislación es reconocida como obsoleta. ¡Estamos libres de ello! ¡Todos nosotros! Nada entre nosotros y Dios, nuestras caras brillando con el brillo de su rostro. Y así somos transfigurados como el Mesías, nuestras vidas gradualmente se vuelven más brillantes y más hermosas cuando Dios entra en nuestras vidas y nos hacemos como él.

Te comparto algunos consejos prácticos de alimentarte que a mi me han servido personalmente.

Haz una cita con Dios. Haz que sea tu prioridad. Si programas un tiempo especial leyendo su palabra y buscándolo a través de la oración y la adoración, vas a empezar a poner tu relación con Dios como una prioridad en tu vida.

Lee y escribe. Marca tu Biblia. Ten un marcador, escribe y pon fechas cuando Dios te hable. No tengas miedo.

Escribe tus pensamientos en un diario. Después de un tiempo puedes regresar y ver cuánto Dios ha hecho en tu vida.

Escúchalo. Obtén una Biblia en audio. A veces la vida se satura. Pero siempre tendrás tiempo mientras caminas o viajas. YouVersion tiene muchos recursos en audio.

Rodéate de gente espiritual y sabia. Tener a quién rendirle cuentas es importante. Dales permiso para hacerte preguntas difíciles sobre tu vida espiritual y familiar. Las conversaciones honestas con un buen corazón siempre nos ayudan.

Lee un buen libro con una rica taza de café. O únete a un club de lectura para mantenerte responsable.

Alimentarnos es nuestra responsabilidad. Mantendrá nuestro enfoque claro en Dios, nuestra fé se fortalecerá para enfrentar cualquier situación.

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