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Gracias a YO SOY, estamos realizadas

Escrito por Jenni Clayville

El 8 de julio, recibí una llamada telefónica de que mi padre no se sentía bien e iban camino a la sala de emergencias para revisarlo. La siguiente llamada fue para informarnos que tenía cáncer pancreático.

Mi familia entró en híper modo.

Entre julio y septiembre, viajé entre El Paso, Seattle y Hong Kong múltiples veces. Debo mencionar que, durante ese lapso de tiempo, mis hijos regresaron a la escuela… uno empezando con escuela en casa… conmigo como su educadora principal. Y claro que aun trabajo de tiempo completo como el Pastor de Worship and Creative Arts. Las reuniones no cesan solo porque un familiar se enferma. Mi vida era ocupada, por decir lo menos.

El 10 de septiembre de 2016, perdió la batalla y se reunió con el Señor.

Pensarías que entonces la vida se tornó más lenta pero no lo hizo. Como la hija mayor, se me encargaron los arreglos de su funeral. Era mucho trabajo y no tenía la capacidad para nada de ello. Aún tenía que trabajar, educar en casa, ser una esposa, ser madre, ser hermana, hija, sobrina. Aún tenía que VIVIR.

El cáncer no trabaja alrededor de tu horario o inconvenientes.

Aunque ya no estaba en híper modo, estaba en modo de supervivencia. Todo lo que quería era renunciar: renunciar a mi trabajo, renunciar a mis amigos (a quienes actualmente renuncié por un tiempo), renunciar a la VIDA. Estaba abrumada, sin embargo, había tres cosas que continúe hacienda en la penumbra de todo esto.

ORABA.
Voy a ser totalmente honesta en esto. La mayoría de mis plegarias no eran aptas para menores de 13 años. Y sé que estaba bien. Dios es lo suficientemente mayor para manejar todos mis sentimientos. Algunas veces no tenía palabras cuando oraba, solo le pedía a Dios que escuchara los gritos de mi alma.

Cuando abrí la Biblia durante esta etapa, más a menudo que no, mis ojos solo hojeaban sobre las palabras. En esos momentos, solo me sentaba y le rogaba a Dios que me infundiera con memorias de cuando la Palabra estaba viva y era real. Él lo logro cada vez.

Uno de mis versos favoritos es Joel 2:25. El escribe, “Entonces os compensare por los años que ha comido la langosta, el pulgón, el saltón y la oruga, mi gran ejército, que envié contra vosotros.”

La Revelación 21:4 dice, “El limpiará todas las lágrimas de sus ojos, y ya no habrá muerte o tristeza o llanto o dolor. Todas estas cosas se han ido…”

Me agarre a las promesas que no estaba viendo ni sintiendo aun y me dio ESPERANZA.

BUSQUÉ AYUDA PROFESIONAL.
NO estamos destinados a vivir la vida en soledad. Yo soy abierta, pero soy introvertida. En estos momentos, por naturaleza me atrae el aislamiento. Aunque estar callado para procesar es algo bueno, el aislamiento no lo es. El consejo sabio vale su peso en oro (Nota: LALI se ha asociado recientemente con Blessing Ranch, así que DEFINITIVAMENTE hay recursos para ti si te sientes solo.)

ME EJERCITABA.
Talvez te estés preguntando, ¿Tenias tiempo para eso?” La respuesta es NO. No lo tenía, Encontraba el tiempo. Nuestros cuerpos liberan endorfinas cuando se ejercitan lo cual interactúa con nuestro cerebro para reducir la percepción del dolor.  Esas endorfinas también aumentan un panorama positivo y energizante ante la vida. ¿Quién no necesita más de eso?

¿Por qué estas tres? ¿Por qué orar, ayuda profesional y ejercicio? Porque se dirigen a mi bienestar espiritual, emocional, mental Y físico. Sabía que me estaba quemando así que lo combatí con lo positivo.

No me malinterpreten. Removí mucho de mi vida. Le dije “NO” a casi todo lo demás. Solo era demasiado. Pero me dirigí a las cosas MAS importantes, y decidí no hacer lo demás durante esa temporada.

Las temporadas van a ir y venir. Tendremos buenas temporadas y temporadas difíciles. Nuestros resultados serán dictados por como elegimos responder a esas temporadas. Yo escojo estar satisfecho con Dios y los recursos que Él me ha dado.

Por YO SOY, estamos satisfechos. 

Gracias a YO SOY, somos escogidas

Escrito por Lori Wilhite

Hay ciertos dichos que pueden sin duda darme escalofríos. Son así de aterradores.

Primeramente: ¿Mamá, puedes cortarme las uñas de los pies? … Um. No. Pies. Asqueroso. Dile a tu papá.

Después: Invité gente a la casa, estarán aquí en 15 minutos. … ¿En serio?! Zona de desastre. Rápido, metan todas las cosas en los closets. Escondan los platos sucios en el horno.

Último: Tu esposa te va a hacer o deshacer en el ministerio. … Aterrador.

Si. Escuche esta última al momento de nuestro compromiso, y me perseguía. Me horrorizaba el pensamiento de que posiblemente podría ser la razón por la cual el ministerio de mi esposo podría fallar. Uf, esa era una responsabilidad muy pesada a los 20 años.

Así que empecé  amasar una lista de todas las cosas que yo veía como debilidades, errores y fallas. Y era una lista bastante larga. Yo creía que, si estaba clara en todos esos errores, entonces tal vez, solo tal vez, podría encontrar una manera de evitar estropear el ministerio de mi marido. Al contrario, eran como una mochila llena de miedo e inseguridad con 500 libras que me desgastaba y arrastraba para abajo.

Yo seguramente no soy el único líder que ha cargado con esa inseguridad y llevado por ahí ese miedo.

De hecho, sé que no lo soy. Solo volteen a ver el Éxodo 3, y veremos un líder quien estaba abrumado con su llamado y el terror de que tal vez no sería la persona correcta para logara el trabajo – que tal vez estropearía todo. En solo unos versos, Dios dispone du simple plan para la vida de Moisés, y Moisés protesta a ese llamado en 5 ocasiones diferentes.

¿Quién soy?
¿Cómo puedo guiar?
No me van a creer.
No soy un buen orador.
Manda alguien más.

No soy lo suficientemente bueno.
No estoy equipado.
No estoy calificado.
No soy dotado.
Hay tantos mejores que yo.

Ay Moisés. Yo te entiendo. En verdad lo hago. Entonces se encuentra con estas poderosas palabras:

Diles que YO SOY te mando.

El que es soberano. El que todo lo sabe. El que es todopoderoso. El que es más grande que cualquier cajita en la cual trates de meterme. Tu diles que YO SOY te escogió, te llamo, te envió.

Hace años yo también estaba protestando al llamado de Dios: No soy los suficientemente bueno, No estoy calificado, No soy dotado. Hay tantos mejores que yo. Entonces un amigo me agarro los hombros y me pregunto, “¿Crees que Dios es soberano?”

Sí, claro que si lo creo.

“¿Entonces no crees que Dios sabía exactamente lo que estaba haciendo cuando te eligió? ¿No crees que Dios sabía exactamente lo que necesitaba Jud para esposa? ¿No crees que Dios sabía qué tipo de esposa necesitaba el pastor de su iglesia? ¿No crees que Él es soberano?”

Uf. Inhalo profundo. Tomo un paso hacia atrás.

Si, Si creo. Si creo que Él es soberano. Aunque me sienta que no estoy equipado, calificado o suficientemente dotado. Aun cuando sé que hay tantas mujeres excepcionalmente increíbles ahí afuera. Aun cuando creo que tal vez pueda estropear todo este ministerio y guía. Descansaré en la sabiduría de que he sido elegida.

Y tu también.

Por YO SOY, hemos sido ELEGIDOS.

gracias a Yo soy somos escogidas.

Gracias a Yo soy somos renovadas

 

Escrito por Evelyn Kay

Agotada.

Esa es la mejor palabra para describir como los eventos de mi vida me habían dejado. Estos no fueron cambios mayores de vida los que me dejaron así. No, estos eran pequeños eventos cotidianos que me dejaron completamente exhausta al final del día sin siquiera darme cuenta. ¿Puedes relacionarte con cualquiera de estos?

“¿Sra. Kay, coordinaría nuestro horario de voluntarios de la escuela este año?”

“Mamá, necesito una cartulina para este proyecto para entregar mañana.”

“Oye amor, una llanta de tu camioneta trae un clavo. ¿Puedes pasar a la vulcanizadora de la vuelta mañana para que la revisen?”

“¿Puedo llamarte esta semana? Quiero preguntarte sobre algo.”

“¡Ev! Necesitamos una cita para ir a comer. ¡Siento que no te he visto en meses!”

“Mamá, se me fue el camión.”

“Mamá, me voy a quedar a tutorías después de clases. ¿Me puedes recoger más tarde?”

“¿Puedes ser voluntaria en el templo este sábado?”

Sintiéndome abrumada y fatigada era como me despertaba y como me iba a dormir. Dios no quiere que vivamos así. No podemos estar al 100% para Dios si no estamos primeramente siendo refrescados por Él a través de su palabra. Él quiere que descansemos en Él. Él dice, “Yo refrescare cuerpos cansados. Yo restaurare almas cansadas.” (Jeremías 31:25 MSG) Debemos colocar nuestras mentes y cuerpos agotados en una posición que puedan ser refrescados por YO SOY.

El Salmo 19:7 (NLT) dice, “Las instrucciones del Señor son perfectas, reviviendo el alma.”

Si te sientes que estas en un punto en que estas exhausto, mentalmente y espiritualmente, pasen un momento orando sobre dos cosas: (1) estableciendo (o reestableciendo) un día de Reposo en la semana para poder pasar un tiempo de calidad con Dios, y, (2) pasando tiempo cada día en la palabra de Dios. Nunca estaremos totalmente refrescados por nosotros solos. Nuestro refrescar viene como resultado del tiempo que pasamos con Dios y en Su Palabra. Su palabra es nuestra primera y única fuente para re-energizar el espíritu.    

Tuve que restablecer mi día de Reposo. Había una vez observado el día de Reposo fielmente, pero después empecé a permitir que pequeñas distracciones cotidianas me convencieran de que está bien dejar que el dulce tiempo de comunión con Padre sea interrumpido. Antes de que me diera cuenta, los jueves ya no eran mi día de reposo. Había fallado en mantenerlo sagrado. (Éxodo 20:8) No confié en Dios para resolver lo que se estaba descuidando por lo demás que me estaba tomando.

El día de Reposo no es una sugerencia; es una orden. Necesitamos tomarnos tiempo libre – de ser una esposa, una madre, un ministro, un voluntario, del trabajo – para reconectar con nuestro Padre. Por esta razón yo decido empezar cada día leyendo la Palabra de Dios. En los primeros quince minutos de mi día, leo un pasaje de las escrituras o un devocional y escribo mis pensamientos y oraciones. Los planes de lectura y devocionales en la app de You Version han sido en especial de ayuda y alentadores.

Recuerden ser intencionales sobre tomarse el tiempo para parar, reposar y disfrutar estar en la presencia de Dios. Es ahí donde encontraremos restauración y rejuvenecimiento para sobre pasar las tareas que vienen. Es ahí donde bloqueamos las distracciones para poder oír Su voz.

Me encanta la manera en que el mensaje describe nuestro tiempo con Dios en el Salmo 23:3: “Fiel a tu palabra, me permites recobrar el aliento y me diriges hacia el camino correcto.” Cuando nos tomamos el tiempo de “recobrar el aliento,” podemos con lo que sea que nos traiga el día. No tenemos que estar agotados.

Gracias a YO SOY, somos RENOVADOS.

Gracias a Yo Soy somos llenas

Escrito por Liz Sarno 

 

¿Alguna vez has estado en una etapa de tu vida ministerial en la que te detienes un día y te das cuenta que has estado tan ocupado sirviendo que no te has molestado en llenarte en un tiempo? ¿Qué has caído en la trampa de solo hacer ministerio y en el proceso de derramar, te has dado cuenta que tú mismo estás vacío? Yo seré la primera en decir que he estado ahí y sé que no estoy sola.

Sin importar tu rol, posición, denominación o tamaño del templo creo que es seguro asumir que si estas sirviendo en cualquier capacidad, continuamente estas derramando para otros. Eso puede significar que, en algún momento, puedes sentir que tu vasija no tiene más nada que dar. Esto puede dejarte sintiendo vacío, hueco, seco y solitario.

La vida de Moisés puede traer ánimo para esos momentos. Moisés se encontraba en una etapa seca y vacía de su vida, en medio del desierto, escondiéndose y básicamente escapando de su llamado. Después tiene un encuentro increíble con Dios en el Éxodo 3. Moisés tenía una opción cuando vio la zarza ardiente aquel día. Pudo haberse dado la Vuelta y correr hacia el otro lado, pero decidió pisar en el Campo Santo y como resultado Él fue introducido a “YO SOY”. En dos pequeñas palabras, Dios le brindo todo la que necesitaría para cumplir con su llamado. Esa zarza ardiente en el desierto fue el primer momento en que Moisés conoció “YO SOY”, pero no fue el último. Desde ese momento continuamente paso tiempo con Dios, escucho Su voz, y decidió estar en Su presencia.
Me identifico con Moisés. Mis propias inseguridades, miedos, preocupaciones, dudas y ocupaciones me han llevado en momentos a un lugar desolado lleno de vacío y soledad. En mi propio desierto, tengo la oportunidad de pisar dentro de un lugar sagrado y tener un encuentro en el cual mi vida puede ser cambiada para siempre. Tuve la oportunidad de conocer el gran “YO SOY”. Y tal como Moisés, continuamente decidí pasar tiempo con Dios, decidí escuchar Su voz y escogí estar en su presencia. Es una necesidad absoluta para mí. Para nosotros.

En los momentos en los que me he encontrado sintiéndome vacía, Me he recordado a mí misma que el agua mencionada por Jesús en Juan 4:14 me permite nunca más tener sed. Así que, si me estoy sintiendo vacía, tal vez sea porque no me he detenido a beber agua en un rato. El Salmista escribió sobre esto mismo en el Salmo 16:11 cuando dijo, “Tú me haces conocido el camino de la vida; en tu presencia hay plenitud de alegría; a tu mano derecho hay placeres para la eternidad.” Si en la presencia de Dios hay plenitud de alegría, eso significa que el vacío no puede existir ahí, y tampoco nada más que no sea de Él. Para poder ser llenado, sin embargo, primero tengo que estar en su presencia.

Matías 11:28 en el Mensaje de la Biblia comparte esta promesa de Jesús – “¿Estás cansado? ¿Desgastado? ¿Consumido en la religión? Ven a mí. Huye conmigo y recuperaras tu vida.”

¿Estas así tu hoy? ¿Estás cansado? ¿Estas desgastado? ¿Estás vacío? ¿Te sientes como si estuvieras en el desierto?

Hay una zarza ardiente y un encuentro que cambiará tu vida esperándote, pero tienes que tomar la decisión. Puedes voltearte y correr hacia el otro lado o puedes pisar en un lugar sagrado y verte cara a cara con Dios Todopoderoso. Si estás sintiéndote vacío, te animo a que dejes todo de lado y pases un tiempo con El hoy donde permitas que él susurre al anhelo de tu corazón.

Gracias a YO SOY, no estamos vacíos. Estamos LLENOS.

La espada para la batalla en contra del Fracaso

Todas hemos fracasado en algo, pero eso no nos convierte a nosotras en un fracaso. Fracasan las cosas, no las personas. Experimentar el fracaso, nos hace madurar y aprender de ello. El fracaso es parte de nuestra travesía al éxito. No podremos ser exitosas, si en nuestro camino, no lidiamos un poco con el fracaso.

 

Entonces cómo podemos separar nuestras acciones fallidas, de nosotras mismas? Tenemos que ver al fracaso, como un aprendizaje. Aprendemos cosas como, qué no hacer, o con quién no estar en un futuro. Y nuestros fracasos, también servirán de advertencia para quienes vienen detrás de nosotras. La gente podrá aprender de nosotras, y entonces no habrá sido en vano.

 

Aquí hay algunos versículos para ayudarte a lidiar con el sentimiento de fracaso, al cual, todas nos enfrentamos.

 

Los justos podrán tropezar siete veces, pero volverán a levantarse.

En cambio, basta una sola calamidad para derribar al perverso. Proverbios 24:16

 

Por todos lados nos presionan las dificultades, pero no nos aplastan. Estamos perplejos pero no caemos en la desesperación.

Somos perseguidos pero nunca abandonados por Dios. Somos derribados, pero no destruidos. 2 Corintios 4:8-9

 

El Señor dirige los pasos de los justos; se deleita en cada detalle de su vida. Aunque tropiecen, nunca caerán, porque el Señor los sostiene de la mano. Salmos 37:23-24

 

El Señor ayuda a los caídos y levanta a los que están agobiados por sus cargas. Salmos 145:14

 

 No, amados hermanos, no lo he logrado, pero me concentro únicamente en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús. Filipenses 3:13-14

 

Pero olvida todo eso; no es nada comparado con lo que voy a hacer. Pues estoy a punto de hacer algo nuevo.  ¡Mira, ya he comenzado! ¿No lo ves? Haré un camino a través del desierto; crearé ríos en la tierra árida y baldía. Isaias 43:18-19

 

Queridos amigos, no se sorprendan de las pruebas de fuego por las que están atravesando, como si algo extraño les sucediera. En cambio, alégrense mucho, porque estas pruebas los hacen ser partícipes con Cristo de su sufrimiento, para que tengan la inmensa alegría de ver su gloria cuando sea revelada a todo el mundo. 1 Pedro 4:12-13

La espada para la batalla en contra de la depresión

 

Depresión esa sensación al sentir que te estás hundiendo y pareciera que no puedes desprenderte de el. Te sientes derrotada antes de cerrar los ojos por la noche y ese sentimiento te acompaña todas las mañanas desde el momento en el que la derrota se enfoca en la circunstancia a tu alrededor.

No importa cuántos buenos amigos te digan cada vez “ Sal de ahí” u “ Ora para que se vaya la depresión”, simplemente te sigue acechando. Sabes que el gozo de Dios regresa por la mañana después de una noche de llanto, pero te despiertas, y sigues sintiendo el llanto en tus ojos. Este temible, abrumador, y sofocante sentimiento, no desaparecerá por mucho que leas la Biblia, ni por cuantas canciones de adoración cantes, o por cuantos predicadores escuches, ni por el numero de libros que leas. Simplemente te sientes atorada, y siendo sinceras, te sientes desesperanzada.

 

Muchas de nosotras, hemos estado en tus zapatos. Muchas no quieren reconocer esos zapatos en lo absoluto. Sin embargo, hay una batalla llevándose a cabo. La batalla esta en nuestra mente, y debemos usar la Palabra de Dios, que es la espada del Espíritu, y adentrarnos a la batalla.

 

Aquí hay algunos versículos que puedes usar cuando te encuentres en el pozo de la desesperación y no sepas cómo salir de allí. Deja que el poder de Dios calme tu cansada alma y te ayude a encontrar la libertad.

 

Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza.. Filipenses 4:8

 

El Señor oye a los suyos cuando claman a él por ayuda; los rescata de todas sus dificultades. Salmos 34:17

 

Cuando venga el Espíritu de verdad, él los guiará a toda la verdad. Él no hablará por su propia cuenta, sino que les dirá lo que ha oído y les contará lo que sucederá en el futuro. Juan 16:13

 

Pero tú, oh Señor, eres un escudo que me rodea; eres mi gloria, el que sostiene mi cabeza en alto. Salmos 3:3

 

Y estoy convencido de que nada podrá jamás separarnos del amor de Dios. Ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios,[ ni nuestros temores de hoy ni nuestras preocupaciones de mañana. Ni siquiera los poderes del infierno pueden separarnos del amor de Dios. Ningún poder en las alturas ni en las profundidades, de hecho, nada en toda la creación podrá jamás separarnos del amor de Dios, que está revelado en Cristo Jesús nuestro Señor. Romanos 8:38

 

¿Por qué estoy desanimado? ¿Por qué está tan triste mi corazón?

¡Pondré mi esperanza en Dios! Nuevamente lo alabaré, ¡mi Salvador y mi Dios! Salmos 42:11

 

Con paciencia esperé que el Señor me ayudara, y él se fijó en mí y oyó mi clamor. Me sacó del foso de desesperación, del lodo y del fango. Puso mis pies sobre suelo firme y a medida que yo caminaba, me estabilizó. Me dio un canto nuevo para entonar, un himno de alabanza a nuestro Dios. Muchos verán lo que él hizo y quedarán asombrados; pondrán su confianza en el Señor. Salmos 40:1-3

La espada para la batalla en contra de la inseguridad

 

Inseguridad

No te sientes lo suficientemente capaz, lo suficientemente inteligente, guapa o popular. Piensas que tu voz suena graciosa. Sientes que no sabes lo suficiente de la Biblia. Definitivamente piensas que no tienes lo necesario para hacer la diferencia. Estás completamente insegura y preocupada por tu contribución a cualquier cosa. Piensas dos veces cada movimiento y dudas de tu visión y sabiduría. De hecho, te preguntas si por lo menos, tienes alguna de ellas.

 

Todas hemos estado ahí. Cuando te encuentras en este lugar, en éste abismo de incertidumbre, estás más susceptible al ataque y entonces la batalla comienza. Permitimos que la intensidad de nuestra inseguridad, supere cualquier confianza que podamos tener. Después de todo, la inseguridad es escandalosa y la confianza humilde.

 

Aquí hay algunos versículos para ayudarte a pelear durante esos días de inseguridad. Oramos para que puedas mirarte de la manera en la que Dios te mira, porque fuiste creada a Su imagen.

 

No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. Filipenses 4:6-7

 

creaste mis entrañas: me formaste en el vientre de mi madre.

¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien! Salmos 139:13-14

 

 Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo! 2 Corintios 5:17

 

Dios es el que nos mantiene firmes en Cristo, tanto a nosotros como a ustedes. Él nos ungió, nos selló como propiedad suya y puso su Espíritu en nuestro corazón como garantía de sus promesas. 2 Corintios 1:21-22

 

Sabemos que el que ha nacido de Dios no está en pecado: Jesucristo, que nació de Dios, lo protege, y el maligno no llega a tocarlo. 1 Juan 5:18

 

Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús. Filipenses 1:6

La espada para la batalla en contra del Miedo

 

Miedo.

 

Nos toma. Nos supera. Nos mata. Nos atormenta. Nos golpea.

 

No tiene favoritos. Solo quiere paralizar todo lo que se encuentre a su paso. Nos hace sentir como si no confiáramos en nuestro Dios. El miedo y la fé, son muy similares – simplemente se dirigen en la dirección equivocada. El miedo dice, “Sé que hay cosas malas por delante, y me pregunto si Dios está conmigo.” La Fé dice, “No sé qué viene por delante, pero yo sé que Dios está conmigo.”

 

Mark Twain dijo, “Haz lo que más temes y la muerte del miedo es segura.” Debemos pelear en contra del miedo, si es que queremos encontrar la victoria en nuestras vidas. Debemos enfrentar nuestros problemas, preocupaciones y desalientos y superarlos. Y cuando hagamos esto, el miedo disminuirá en nuestras vidas. Perderá su dominio sobre nosotros. Morirá, no nosotros.

 

Aquí hay algunos versículos que te ayudarán a pelear durante esos momentos de miedo, que probablemente, vienen a tí a lo largo del día. Entre más luches, menos tendrás que hacerlo. Es hora de luchar con la espada y empezar a tomar terreno hoy. (Algunos versos han sido personalizados.)

 

Busqué al Señor, y él me respondió; me libró de todos mis temores. Salmos 34:4

 

Aun si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno porque tú estás a mi lado; tu vara de pastor me reconforta. Salmos 23:4

 

El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida; ¿quién podrá amedrentarme? Salmos 27:1

 

Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza. Salmos 56:3

 

Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa. Isaias 41:10

 

 Seré fuerte y valiente. No temeré ni me asustaré ante esas naciones, pues el Señor mi Dios siempre me acompañará; nunca me dejará ni me abandonará». Deuteronomio 31:6

 

 Pues Dios no me ha dado un espíritu de temor, sino de poder, de amor y de dominio propio. 2 Timoteo 1:7

 

Cuando cruce las aguas, Dios estará conmigo; cuando cruce los ríos, no me cubrirán sus aguas, cuando camine por el fuego, no me quemará ni me abrasarán las llamas.

Isaias 43:2

La palabra

Propósitos de año nuevo. Cuando decidimos hacer algo nuevo, renunciar a algo malo o considerar un cambio. Lo hacemos todos los años. A veces los cumplimos, a veces no.

 

Esta costumbre anual a estado alrededor mas de lo que tu y yo pudiéramos pensar. Según Webster, los propósitos de Año nuevo es una costumbre que ha existido desde 1671. Una escritora escocesa llamada Anne Halkett escribió algunos “propósitos” como “Ya no voy a ofender” al principio de año 2 de Enero lo que nos hace pensar que era una practica común.

En los últimos años muchos de nosotros hemos tomado estos propósitos de año nuevo y decidimos concentrarnos en una sola palabra. Esta palabra sencilla, pero profunda, que nos ayudara a permanecer en el camino correcto y de volver al camino si nos salimos con tan solo mencionarla. Si, esta se ha convertido en una practica tan popular que algunas personas para tenerla presente toman fotos de la palabra o hasta llegan a tatuarla.

 

¿Cual es tu palabra para este año? ¿Tienes una? quisieras tener una palabra pero ¿aun no haz decidido cual será?¿hay alguna palabra que Dios a inquietado en tu corazón

 

A todas nosotras en leading and Loving it / dirigiendo con amor nos gustaría saber cual es esa palabra, y no solo eso sino orar por ti en relación a ella.

 

Por lo tanto, en los comentarios a continuación, por favor, comparte esa palabra con nosotros. Estaremos orando para que el 2017 sea ¡tu mejor año!

Un lider es valiente

por Heather Palacios

 

La historia de Josue (Josue 1:8 )

 

Nací siendo una líder, y no lo digo como un cumplido. No tenía opción pues mis papás tuvieron tres hombres después de mi. Esto me puso como la mayor de cuatro hijos y me hizo la líder de todos.

 

En el libro de Josué, Josué tampoco tuvo opción tampoco. Especialmente cuando el Rey de Reyes lo llamo a su rol de liderazgo! En Josue 1, Dios literalmente le habla a Josué y le dice, “Mi siervo Moisés ha muerto. Por lo tanto, el tiempo ha llegado para que guíes a esta gente.”

 

Cuando estaba creciendo, me toco liderar a mis hermanos mucho pues mis papás trabajaban; pero solo me toco ser su líder por unas horas. Cuando Dios llamó a Josué, el tuvo que guiar a mas de dos millones de personas a una tierra diferente. Hay muchas cualidades que un líder necesita para completar esa tarea, pero hay una que sobresale en Josué 1:   Valor.

 

En este capítulo, donde Dios llama a Josue a su nuevo rol, “se fuerte y valiente” se dice cuatro veces. Y de esas cuatro veces Dios dice en el versículo siete, “se fuerte y MUY valiente” con mas énfasis. El valor es indispensable para un líder. Tomo valor para que yo guiará a mis hermanos o para que Josue guiara a millones de personas. Requiere valor el guiar a un matrimonio que ya no tiene confianza. Requiere valor guiar a una iglesia en transición. Requiere valor el guiar a alguien que sufre adicciones. Alguien una vez dijo:,
“Liderazgo no es la ausencia de miedo, sino el valor para caminar a través de el.

 

Pregúntate, ¿“a qué le temo en el liderazgo?” Pídele a Dios que te quite el miedo  lo remplace con valor. Ora especificamente Josue 1:8 y 1 Juan 4:18.

 

Josue 1:8
Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.”

 

1 Juan 4:18  Sino que el amor perfecto echa fuera el temor. El que teme espera el castigo, así que no ha sido perfeccionado en el amor.”

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