Category Archives: Crecimiento espiritual

SALVATE

Escrito por Kaylee Zentai

Pasé muchos años en un mar de depresión. Sentía que las olas que me ahogaban, iban y venían, seguidas por temporadas donde me sentía como flotando felizmente mientras el sol me llenaba. Siempre había sentido que esto era normal, esta no era la vida que Dios quería para mí, pero estaba demasiado asustada para hacer algo para arreglarlo o incluso para reconocer que había algo que arreglar. Después de ocho años de negación, finalmente toqué fondo y tomé la decisión de hacer algo al respecto. Empecé a ver a un consejero cristiano para hacer frente a mi depresión y qué la cosa mas aterradora y vivificante que he hecho.

Recuerdo como si fuera ayer, los primeros minutos de mi primera sesión con mi consejero. Admito que estaba nerviosa. Cuando ella me preguntó, por qué le había dicho eso, le contesté que sabía que había cosas rotas dentro de mí, pero tenía miedo de descubrir que estaba peor de lo que pensaba y tal vez no tenía remedio. Nunca olvidaré su respuesta, mientras ella amablemente sonrío; “Pero no crees que el Dios que te creó, sabe arreglarlo perfectamente?” Y con eso me sumé al viaje de rescate.

No sé que tipo de mar puedas estar nadando. Tal vez tu mar es uno de depresión como el mío. El tuyo puede ser un mar de aislamiento, vergüenza, miedo, ansiedad o adicción. Si bien puedes sentir que te estas ahogando, hay esperanza en poder tomar las medidas necesarias para salvarte y comenzar a nadar con seguridad. Entonces, cuáles serían esos pasos y cómo podemos implementarlos mejor?

Admite tu problema.

El primer paso para salvarte es reconocer que algo está mal. Nunca podrás empezar a nadar a salvo, si primero no aceptas que te estás ahogando. Esto puede tener un aspecto diferente, dependiendo del problema. Para mí, tuve que admitir que con lo que estaba lidiando, era más allá de un simple mal momento en mi vida, era algo mucho mas serio. No podemos ignorar nuestros desafíos y esperar a que ellos mejoren.

Ten la determinación de comenzar a nadar. 

El proceso de rescate puede ser aterrador, incluso en los ambientes mas seguros. Las heridas pueden ser reabiertas y puedes descubrir cosas que te importarían. Cuando éstas cosas comiencen a suceder, aférrate a este versículo:

“Yo te pido que seas fuerte y valiente, que no te desanimes ni tengas miedo, porque yo soy tu Dios, y te ayudaré por dondequiera que vayas. Josué 1:9”

A los pocos meses de mi viaje, pensé que estaba haciendo grandes progresos, pero luego, algo descubierto me trajo de vuelta los sentimientos de ahogamiento. Yo estaba cegada por ello y me sentí muy desalentada. Pero en lugar de ceder a mi sentimiento, me mantuve firme. Me negué a que esa ola me regresara y me robara el progreso que había hecho. Debido a que Dios siempre está con nosotras, no debemos tener miedo a descubrir estas cosas, a darnos cuenta de cuán profundo y grande puede llegar a ser nuestro dolor. Podemos determinantemente, comenzar a sanar con la ayuda de Dios.

No hay una mejor manera de comenzar a tomar estos pasos hacia la recuperación. Para mí, fue encontrar a un consejero cristiano. Empezamos a reunirnos semanalmente (aunque hubo algunas ocasiones que nos reuníamos cada dos semanas), pero la frecuencia ha disminuido en función de la temporada. Para tí, tal vez pueda ser, encontrar algún mentor, confiar en una amiga cercana, o unirte a un grupo. Sea cual sea el camino que elijas, hazlo valientemente con Dios y con el tiempo, tu mas comenzará a parecerse mas como un charco.

CONSIÉNTETE

Escrito por Liz Sarno

Me encanta ir de compras. Soy una experta para buscar rebajas y disfruto la emoción de encontrar buenas ofertas en casi todo. Puedo hacer que el dinero me rinda por mucho y me gusta pasar horas en las tiendas buscando las mejores ofertas. Hay ocasiones durante el año, donde tengo la bendición de tener un poco mas de dinero para gastar como mi cumpleaños, aniversario, día de San Valentin, Navidad. Por lo general, trato de gastar una cierta cantidad poco a poco y no gastármelo todo de un jalón.

(Excepto aquella vez que encontré un par de botas perfectas para mi y me lo gasté todo en 5min, pero esa es otra historia.)

Últimamente, he notado un patrón diferente en mi vida. He ido a unas cuantas expediciones en busca de cosas para comprar, donde en lugar de comprar algo para mi, he gastado mi dinero en regalos para mi familia. Me di cuenta que escogia cosas que me gustaban y automáticamente las volvía a poner en su lugar y terminaba comprando cosas para mi esposo y mis hijos. Esto no es algo malo, pero después de algunos viajes donde llegaba a casa sin nada para mi, noté lo siguiente. No necesitaba nada y era mas importante para mi, ser una bendición para mi familia, así que decidí hacer algo para mí. Es mejor dar que recibir, es cierto, pero también esta bien cuidar de nosotras mismas.

Si bien ser una bendición para mi familia es realmente bueno, tuve que recordar que también en importante consentirme de vez en cuando. Cuando me dí cuenta de esto, también noté que esto lo había tomado para algunas áreas en mi vida. No vi mi programa de televisión favorito, por estar “demasiado ocupada” escribiendo el plan de estudio para la escuela bíblica y necesitaba ser terminado. No fuí a tomarme un café con mi amiga porque tenía demasiadas cosas en mi plato, y no podía hacer tiempo para ello. Casi estaba empezando a sentirme culpable por hacer algo para mí misma y eso no esta bien!

Es una trampa muy común para las mujeres, poner a todo el mundo por encima de nosotras mismas, especialmente para las que somos mamas, y que decir de las mujeres en el ministerio que sentimos la presión de cuidar de otros, antes que cuidarnos a nosotras primero! Nos sentimos mal si queremos ir a Starbucks por una hora a tomar un café y leer un libro, porque deberíamos estar utilizando nuestro tiempo en ayudar a otros. Nos sentimos culpables comprándonos algo especial, porque podríamos haber usado ese dinero para hacer algo por alguien mas. No nos consentimos a nosotras mismas, porque pensamos que debemos gastar nuestra energía en todos los demás que nos rodean. Sentimos que tenemos que justificar lo que hacemos por nosotras.

Un día le preguntaron a Jesus cuáles eran los mandamientos mas importantes. El dijo dos. En Marcos 12:29-31, primero Jesus dijo, amar a Dios con todo lo que tenemos, luego El dijo amar a los demás como a nosotros mismos. Nota que Jesus no dijo amar a los demás MAS que a ti misma, solo ámalos tan bien como te amas a ti misma. Cuidar de sí misma, consentirte, o hacer algo por tí no es malo, no es egoísta y no tienes que justificarte con nadie. ¿Cómo puedes amar a los demás tan bien como a ti mismo si no te amas en absoluto?

¿Qué es lo que te gusta, que no has tomado el tiempo para hacer por ti misma? ¿Es ir al gimnasio, al centro comercial o a la cafetería? ¿Se trata de salir a dar un paseo? ¿Es leer la novela que has estado mirando en el Kindle? ¿Te estás tomando el tiempo de ir a hacerte un manicuro o un corte de pelo? No permitas que la culpa te robe la alegría de cuidar de ti misma. ¡Consiéntete esta semana!

PROTÉGETE

 

Escrito por Linda Seidler

¿Abrumada, agotada y derrotada?

¿O renovada, animada y empoderada?

¿Alguna de estas palabras tienen algo que ver contigo?

Conmigo sí. Hace 10 años, me encontraba en un lugar en el ministerio donde podía fisicamente, mentalmente y espiritualmente, sentir el peso de las tres primeras palabras. Estaba abrumada, agotada y me sentía derrotada, estaba lista para tirar la toalla. Aunque yo sabía que Dios nos había llamado a mi esposo y a mí al ministerio, yo me encontraba en el momento donde podría haber dejado todo y tomar una nueva dirección.

No qué porque quería dejar de ayudar a la gente a conocer, amar y convertirse en discípulos de Jesus. Era porque estaba cansada, débil, desgastada y necesitaba aprender cómo protegerme y crear límites, para poder seguir adelante.

Y tal vez esa eres tu en este momento. Tu agenda está saturada, tu mente está sobrecargada, y si no consigues un alivio rápidamente, puede ser que estalles como un globo. Has permitido creer la idea equivocada de que tu necesitas ser todas las cosas, para todas las personas y que tu “llamado” requiere que trabajes día y noche, porque si no lo haces tu, quién lo hará? Y al leer esto, te estas preguntando si hay alguna manera de poder vivir bajo este ritmo.

Permíteme asegurarte que, si hay una manera.

Y la manera empieza contigo, es administrado por ti y mantenido por ti.

La “manera” empieza tomando tu la decisión de decir, “No me voy a permitir llegar al agotamiento. Voy a aprender a bloquear en mi agenda, tiempo solo para mi familia. Voy a ordenar mi calendario semanal que me permita hacer ambas cosas, dirigir y amar.” Pero tu tienes que tomar esta decisión. Te puedo asegurar que nadie lo hará por ti.

Y déjame decirte que no eres una decepción si no lo puedes lograr. No eres una mala persona si no logras asistir a todos los babe showers. No eres un fracaso porque no tienes la energía para servir en el ministerio infantil y saludar a toda la iglesia antes del servicio y quedarte al final hasta que todos se hayan ido.

Te tengo noticias: No eres perfecta! Eres una persona imperfecta que sirve a un Dios perfecto en medio de una iglesia de gente imperfecta.

Así que démosle un vistazo a la “manera” de protegernos a nosotras mismas mientras lideramos nuestras responsabilidades en nuestro matrimonio, familia y ministerio.

1- Indentifica tus prioridades, éstas no son negociables.

Siempre tendrás tiempo para las cosas que pones en primer lugar.

  • No puedes hacerlo todo porque la vida tiene límites, así que toma una decisión ahora de lo que es una prioridad y no negocies con ella.
  • Mira tu matrimonio, familia y ministerio, e identifica aquellas áreas que no estas dispuesta a sacrificar, agéndalas y escríbelas en tu calendario.
  • Las personas inteligentes, piensan en lo que hay que hacer aquí y ahora. Los tontos siempre   están soñando con lugares lejanos. Proverbios 17:24

2- Reduce tu enfoque.

Libérate de la idea de que tienes que hacer todo.

  • Identifica y vive tu pasión. Cuál es tu función principal? Te gusta el ministerio infantil? Tienes talento para predicar? Estas en tu papel de mamá de tiempo completo en este momento?
  • Evalúa tu vida y ve qué cosas puedes eliminar ( no me digas que son tu esposo e hijos!)
  • No respondas a todo el mundo o a todo el que te llame. Invierte en alguien como te gustaría que invirtieran en ti.
  • Proverbios 3:5-6 Confía en el Señor con todo tu corazón y no te apoyes en tu propio entendimiento … y él dirigirá tus caminos.

3- Para funcionar mejor, programa tus horarios de descanso.

A veces nos ocupamos tanto enviando gente cansada y necesitada a Jesus, que nos olvidamos de ir a EL nosotras mismas.

  • Evalúa tu situación actual. Qué es aquello que emocionalmente te drena? Donde estas sobrecargada? Es importante estar en la iglesia 8 horas o puedes realizar el trabajo estando en casa?
  •  ¿Qué es lo que llena tu tanque emocional?
  • Asegúrate de programar con tiempo aquellas actividades que te llenan de vida.
  • Presta atención a los tiempo durante el día en los que funcionas mejor. ¿Eres de las chicas que se levantan justo cuando amanece o eres un búho nocturno? ¿En qué momento del día necesitas un descanso?
  • Enfoca tu mente en algo que te inspire. Leer, escuchar música, pasear, irte a desayunar con alguna amiga, ir al cine.
  • Relájate, descansa y no hagas NADA. No estoy muy segura si se entendió no hacer NADA!! Está bien NO hacer nada. Está bien NO saturar tus horarios.
  • Venid a mí todos los que están cansados ​​y cargados, y yo os daré descanso. 29 Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, porque soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas. 30 Porque mi yugo es suave y mi carga ligera. Mateo 11: 28-30

ADMINÍSTRATE

Escrito por Cindy Beall

Puedo hacer hojas de cálculo, de hecho, es uno de mis dones espirituales. No solo se ven lindos con tantos colores, sino las formulas que le pongo a cada celda son perfectas, digamos que soy la envidia de los contadores. Me encanta hablar de finanzas y poner esas finanzas en una de mis hermosas hojas de cálculo. Soy del tipo disciplinado que se apega a un plan.

Pero no siempre ha sido así.

Tengo una debilidad por los carros nuevos. Solo de pensar en el olor de un carro nuevo, me hace querer tirar toda la información que he aprendido acerca de finanzas y correr a la primera agencia de autos a comprar el mas nuevo. Pero no lo he hecho desde el 2014.

¿Ves?

Hacer un presupuesto. No es precisamente de lo que te gusta platicar. Muchas personas piensan que son restrictivos y no hay espacio para ser espontáneos. Se siente como una carga y como que tienes que quitar todas las cosas divertidas. Pero yo diría que los presupuestos no son restrictivos en absoluto, mas bien, traen libertad. Porque lo que realmente restringe, es vivir por encima de tus medios, que en eventualmente se convierte en deuda. Y la deuda no es mas que esclavitud.

Podemos desear ser financieramente libres y pensar que lo somos, si no vivimos bajo reglas y regulaciones que nos ayuden a guiarnos, pero la verdad es que, necesitamos pautas para ayudarnos a permanecer dentro de parámetros sanos. Debemos negar algunas cosas para conseguir cosas mejores, y la libertad financiera toma sacrificio. Nos han enseñado que no hay otro estilo de vida que no sea en deuda. Siempre tenemos algún pago pendiente para el carro o la casa. Nunca nos alcanzara para tener esto o aquello. Eso es simplemente falso. Con la planificación y el sacrificio, la libertad financiera es posible. Sólo se necesita mucho sacrificio y morir a sí mismo. Suena divertido, ¿no?

Así que, ¿cómo podemos administrarnos para que podamos vivir en libertad financiera?

  1. Pagar en efectivo. Es mucho más difícil gastar dinero en efectivo que en pasar una tarjeta de crédito o débito. Usa el dinero en efectivo para comer fuera, café, ropa, alimentos. Cuando se ha ido, se ha ido. Así tendrás que esperar hasta el próximo mes para tener dinero en efectivo nuevamente.
  2. Eliminar la deuda. La deuda nos estrangula y no tiene que ser así. Sé determinante en esto y saca la deuda de tu vida. No sabes como? Quitando cosas como la televisión por cable, comer fuera de casa, y pagar $4 por un taza de café. Te sorprendería lo rápido que tu deuda disminuye cuando tienes un plan.
  3. Ahorra para alguna emergencia. Ahorra querida amiga. Algo saldrá mal en nuestras vidas. Las emergencias van a ocurrir y debes estar preparada para las cosas que no esperas que sucedan. ( Y no estoy hablando de que accidentalmente terminas en tu tienda favorita o en una agencia de autos.  )
  4. Sé un buen mayordomo. Como seguidoras de Cristo, el diezmo a nuestra iglesia local es algo que tenemos que hacer. Pero no todo se queda ahí. Sabes lo bien que se siente al dar a alguien más? Jesus dijo que es mas bendecido dar que recibir. Cuanta verdad hay en eso! Busca maneras de crecer en tu generosidad. Haz un columna en tu presupuesto que te permita bendecir a alguien inesperadamente. Y prepárate para divertirte un poco!
  5. Cambia tu manera de hablar. Debemos ser cuidadosas con las cosas que decimos que pueden crear respuestas de nuestros hijos o personas dentro de la iglesia. Decir cosas como, “No me alcanza” u “Ojalá tuviéramos el dinero para comprarlo”, hablan mucho y no de una buena manera. Lo sé bien porque yo solía decir esas cosas. Ahora cuando mi hijo me pide comer en McDonald’s estando a 15min de llegar a casa, en vez de decirle “No me alcanza”, simplemente le digo “El presupuesto para comer fuera de casa, se terminó”. Le estoy diciendo algo completamente diferente, no es que no podamos pagarlo, es que hemos utilizado el presupuesto para ello.

Creo que todas podríamos usar un poco de auto-conciencia cuando se trata de nuestras finanzas. Sé honesta contigo misma. Si eres una compradora compulsiva, conoce tus debilidades y sé responsable. Si eres muy ahorradora, no lo uses como una excusa para eliminar la generosidad de tu vida.

Lo último que necesitamos como lideres en el ministerio, es una carga mas sobre nuestros hombros, debido a nuestras finanzas. Pasa un tiempo con tu esposo y evalúen sus finanzas. Si ya tienen conversaciones regulares acerca de esto y están de acuerdo, bien hecho! Si no es así, comienza hoy mismo. Nunca es demasiado tarde para hacer un cambio.

 

 

 

Para obtener mas información sobre cómo vivir en libertad financiera, consulta los siguientes recursos:

DaveRamsey.com
Stewardship.com
Financial Peace University
The Total Money Makeover
Retire Inspired

Dirígete

Escrito por Tammy Sabourin

“Señora. Sabourin, ¿podría venir a recoger a su hija? Como aparece en el calendario escolar, el día de hoy salen temprano los estudiantes.” La voz en el otro extremo de mi teléfono celular me hizo sentarme derecha en mi asiento de la oficina. ¡Oh no! Hoy sólo había medio día de escuela! ¿Cómo podría haberme olvidado? Recordé haberlo marcado en nuestro calendario del refrigerador hace más de un mes. ¡Mi pobre hija! ¿Qué debe pensar el personal de la escuela de mí?

Agarré mis llaves y me dirigí a la oficina de mi marido en nuestra camioneta, en el camino le explique la situación. “Oh, cariño, estoy seguro de que ella no es la única hija que queda allí”, respondió, en un intento de salvar un poco de nuestra dignidad como padres.
Ella era la única.

Allí estaba sentada en la oficina de la escuela, con tan solo 6 años de edad, balanceando sus piernas y sonriendo, para mi alivio. Estoy agradecida por el amable personal de la escuela que no hizo un gran lío de la situación y no la dejó atemorizarse. También estaba agradecida con ellos por no darme una extra-dosis de vergüenza cuando me disculpé profusamente antes de dirigirnos a la puerta.

Había sido un tiempo ajetreado en el ministerio para mi esposo y para mi. Éramos co-pastores de una iglesia con un fuerte enfoque en servicios comunitarios durante la semana, recién había salido del seminario y deseaba causar una buena impresión en nuestras ovejas. Los largos días en la oficina nos llevaron a veladas más largas, ya que de alguna manera pensábamos que el papel de Pastor era cuidar a todos. Las comidas caseras se estaban convirtiendo en opciones poco saludables y rápidas. Estábamos ocupados, con muchos compromisos y comiendo en exceso. Y ahora estábamos empezando a fallar en asuntos importantes de la familia.
Ojalá pudiera decir que este incidente fue un error de novato, pero en realidad, 10 años después, el arte de manejar con éxito un papel en el liderazgo, la familia y el cuidado personal sigue siendo un desafío. He aprendido que enfocarse en el manejo personal conduce a un mejor manejo de todas las demás áreas. Aquí hay algunos métodos que a mí me han ayudado:

1 Combo de la Escritura / Programación

Se ha vuelto muy real para mí que el manejo persona no es sólo acerca de mantener un calendario. Dios ha presentado convenientemente una manera en la que podemos darnos cuenta de como se ve un buen manejo de nuestra vida con los “Frutos del Espíritu” en Gálatas 5: 22-23: “Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, Bondad, fidelidad, mansedumbre, autocontrol; contra tales cosas no hay ley.”
Pensando en la eternidad, mi respuesta a mi falla en recoger mi hija de la escuela pudo haber tenido un mayor impacto. Para mantenerme checada he escrito estos frutos en hojas adhesivas en mi casa y en mi oficina. Muchas veces el hermoso recordatorio de el trabajo que Espíritu Santo esta haciendo en nosotras se encuentra en las escrituras.

2 Encuentra apoyo en otros

He creado un sistema mensual de apoyo para mí, donde puedo pedir consejo libremente e invitar a otros a hablar sobre varios aspectos de mi cuidado personal, incluyendo como me manejo. Dirigiendo con Amor provee ConnectLIVE y ConnectLocal, estas son excelentes opciones.

3 Hay una aplicación para eso.

Estoy agradecida por la tecnología. Por ejemplo, YouVersion me recuerda a comenzar mi día en la Palabra de Dios. La aplicación de iTrackBites es donde llevo la cuenta de mi alimentación diaria, mi consumo de agua y también me pide que esté físicamente activa. Mi teléfono celular está equipado con una opción de toma de notas activada por voz, así como una aplicación de calendario que incluye alertas predefinidas y recordatorios.

4 Dame gracia

Por último, he reconocido que, incluso con todo lo anterior, todavía van a haber momentos en los que cometa errores. Ahí es donde entra la gracia – no como una excusa – sino como un componente hermoso creado para mí por Dios. El amor de Cristo dentro de nosotros resplandece cuando mostramos humildad y permitimos que nuestros límites apunten a SU gracia.
¿Qué escrituras y métodos puedes incorporar en tu vida para ayudarte a cuidarte?

Aliméntate

Escrito por Mardia Lira

Crecí en un ambiente no cristiano. De hecho, para poder acercarme a Dios lo tenia que hacer a través de un sacerdote, el cual me decía cuántas veces repetir el Padre Nuestro para ser perdonada de mis pecados. Nunca tuve acceso a una Biblia, ya que no era posible que cualquier persona la interpretara, así que cada domingo me acercaba a la iglesia para escuchar la lectura de lo que se tenía para esa semana.

Mi vida espiritual no existía más allá de repetir algunas oraciones sin saber si éstas traspasaban el mismo techo de mi habitación, y aunque tenía las mejores intenciones de ser buena y agradar a Dios, no existía esa relación personal con Él. Ni siquiera sabía que era posible. Incluso muchas veces fui voluntaria para hacer obras de caridad pensando que mi trabajo y buenas obras me acercarían a él y que tener buenos valores era sinónimo de espiritualidad.

Ahora me doy cuenta que depender de alguien más en la búsqueda de Dios y lectura de su palabra era como vivir alimentada de lo que alguien más masticara. No producía vida en mí.

Sería como pretender vivir de las frases cristianas que alguien más comparte en las redes sociales. Esos son solo aperitivos. No podemos pretender vivir con eso.

Qué increíble fue para mí el día que me presentaron a Jesús y me dijeron que yo podría acercarme a Él diariamente en oración, buscarlo y aprender por mi propia cuenta teniendo mi propia Biblia. (Una de Precious Moments por cierto!).

Nunca hubiera imaginado que la Biblia es viva y que nos habla vida constantemente una y otra vez al pasar de los tiempos y en toda circunstancia.

No importa cuantas veces lo leamos. Si tenemos acceso directo a Dios por medio de su Espíritu y su Palabra debemos de hacerlo prioridad en nuestra vida.

Crear una disciplina de alimentar nuestra vida espiritual es tan básico como respirar. Es completamente personal y nadie la puede suplir por ti.

Juan 15; 5-8 dice:

“Yo soy la vid, ustedes son las ramas. Cuando estás unido a mí y yo contigo, la relación íntima y orgánica, la cosecha seguramente será abundante. Separado, no puedes producir nada. Cualquiera que se separe de mí es madera muerta, recogida y arrojada a la hoguera. Pero si ustedes se hacen en casa conmigo y mis palabras están en su casa, ustedes pueden estar seguros de que todo lo que pidan será escuchado y actuado. Así es como mi Padre muestra quién es: cuando producen uvas, cuando maduran como mis discípulos.

El crecimiento espiritual nada tiene que ver con nuestra posición en Cristo. Dios nos ve perfectos y estamos completos en Él. El alimentarnos y crecer espiritualmente nos ayuda a poner en práctica sus principios. Es el proceso mediante el cual lo que somos en Cristo se hace más y más real en nuestra experiencia diaria.

Es nuestra responsabilidad alimentarnos y así ser un reflejo de él para poder ser transformados a su imagen.

2 Corintios 3:18
16-18 Sin embargo, cada vez que se vuelven a enfrentar a Dios como lo hizo Moisés, Dios quita el velo y allí están ellos cara a cara. De repente reconocen que Dios es una presencia viva, personal, no un pedazo de piedra cincelada. Y cuando Dios está presente personalmente, un Espíritu viviente, esa vieja y constrictiva legislación es reconocida como obsoleta. ¡Estamos libres de ello! ¡Todos nosotros! Nada entre nosotros y Dios, nuestras caras brillando con el brillo de su rostro. Y así somos transfigurados como el Mesías, nuestras vidas gradualmente se vuelven más brillantes y más hermosas cuando Dios entra en nuestras vidas y nos hacemos como él.

Te comparto algunos consejos prácticos de alimentarte que a mi me han servido personalmente.

Haz una cita con Dios. Haz que sea tu prioridad. Si programas un tiempo especial leyendo su palabra y buscándolo a través de la oración y la adoración, vas a empezar a poner tu relación con Dios como una prioridad en tu vida.

Lee y escribe. Marca tu Biblia. Ten un marcador, escribe y pon fechas cuando Dios te hable. No tengas miedo.

Escribe tus pensamientos en un diario. Después de un tiempo puedes regresar y ver cuánto Dios ha hecho en tu vida.

Escúchalo. Obtén una Biblia en audio. A veces la vida se satura. Pero siempre tendrás tiempo mientras caminas o viajas. YouVersion tiene muchos recursos en audio.

Rodéate de gente espiritual y sabia. Tener a quién rendirle cuentas es importante. Dales permiso para hacerte preguntas difíciles sobre tu vida espiritual y familiar. Las conversaciones honestas con un buen corazón siempre nos ayudan.

Lee un buen libro con una rica taza de café. O únete a un club de lectura para mantenerte responsable.

Alimentarnos es nuestra responsabilidad. Mantendrá nuestro enfoque claro en Dios, nuestra fé se fortalecerá para enfrentar cualquier situación.

Muévete

Escrito por Heather Palacios

De acuerdo con el Centro de Control de Enfermedades, un estudio de investigación en 2014 concluyó que a través de todas las razas y etnias, la principal causa de muerte para las mujeres estadounidenses es la enfermedad cardíaca. También de acuerdo con el CCE, una de las cuatro principales formas de prevenir las enfermedades del corazón es mantenerse activo! Es decir, moverse! Como mujeres en el ministerio, ponemos tanto tiempo y atención en mantener el “espíritu” de nuestro corazón, pero a menudo descuidamos el “órgano” de nuestro corazón. La Biblia dice en Mateo 22 que ames al Señor con TODO tu corazón. En mi interpretación, “todo” significa el espíritu y el órgano de nuestro corazón.

Desde la universidad, he mantenido un régimen de ejercicio. Cuando se trata de ejercicio, estoy convencida por la verdad según la Biblia de que mi cuerpo es un “templo” (1 Corintios 6:19.) Y así como yo no entraría en mi “templo”, Church by the Glades, este fin de semana fumando, tampoco quiero ser negligente con mi cuerpo. Me gustaría compartir un par de razones por las cuales necesitamos movernos continuamente.

Primero, la Biblia habla a nuestros cuerpos físicos en muchos versículos. En 1 Timoteo 4 leemos que “los entrenamientos en el gimnasio son útiles”. Génesis 1 dice: “Dios creó al hombre y dijo que ‘era bueno.'” Y en el Salmo 139 dice: “Nos entretejió”. Combinadas estas escrituras nos enseñan que Dios sabía lo que estaba haciendo cuando nos creó. Y como parte de Su creación incluye músculos, articulaciones, órganos y tejidos que necesitan un cuidado apropiado para que nuestros cuerpos puedan funcionar correctamente, necesitamos hacer ejercicio.

En segundo lugar, el ejercicio añade la energía que necesitamos para perseguir el destino y el llamado que Dios tiene para nosotras! Por último, Dios podría haber diseñado nuestros cuerpos para mantenerse sin ejercicio, pero no lo hizo. ¿Por qué? Porque darnos esta responsabilidad no sólo nos ayuda físicamente, sino que nos ayuda espiritualmente. Cuando hacemos ejercicio, aprendemos disciplina, una lección que trasciende la parte física de nuestras vidas. Pablo, uno de los más grandes misioneros, dijo: “Yo disciplino mi cuerpo como un atleta, entrenándolo para hacer lo que debería. De lo contrario, me temo que después de predicar a otros, yo mismo podría ser descalificado. “(1 Corintios 9:27)

El ejercicio no es sólo para los atletas. Es para todos y todos podemos heredar muchos beneficios de el. Hoy, ora y pregúntale a Dios cómo puedes agregar esta disciplina a tu vida diaria. Para ideas sobre cómo comenzar un régimen de entrenamiento GRATIS, envíame un correo electrónico a Heather@wondherful.com

Lideréate

Escrito por Lori Wilhite

Hay algunas ocasiones en la vida donde puedo canalizar expertamente mi Katie Couric interna. Primero, cuando mis hijos se suben al auto después de la escuela. Los bombardeo con preguntas desde el momento en que hacen clic sus cinturones de seguridad hasta el momento en el que entramos al garaje. ¿Qué hiciste en clase? ¿De qué platicaste en el almuerzo? ¿Hubo algún drama hoy? ¿Te entregaron toda tu tarea? etc, etc.etc.

En segundo lugar, cuando estoy con amigos que comparten mi gusto por la televisión. Pregunto, y pregunto ¿Qué está grabado en tu DVR? ¿Cuál es el último capítulo que viste? ¿Qué hay en tu ‘lista’ en Netflix? ¿Cuáles son tus tres programas favoritos?
Y, finalmente, cuando tengo a alguien en el ministerio acorralado por unos minutos. Tengo una lista completa de preguntas para hacerles. Y no soy la única. Mi marido también tiene una lista. Hace años, cuando éramos jóvenes, libres de niños y bastante nuevos en el ministerio, Jud se sentó a cenar con un respetado pastor. Y así comenzó el interrogatorio. ¿Cuál es la mejor manera de llegar a la gente de tu ciudad? ¿Cuál es tu mejor consejo de liderazgo? ¿Cómo manejas los diferentes desafíos en el liderazgo? Y entonces mi marido hizo la pregunta difícil… “Estoy cansado. Estoy muy cansado. Me siento abrumado. ¿Cómo lo haces todo? ”
Ese pastor bajo su tenedor, miró al otro lado de la mesa y dijo: “Necesitas crecer. Lideréate, porque nadie más lo hará.”
* Ups * WOW. Ok. Eso fue un poco duro.
Pero, oh. Es tan, tan cierto.
En nuestros años de ministerio, nadie ha pedido nunca ver nuestros calendarios para asegurarse de que no estemos abrumados. Nadie ha aparecido nunca en nuestra casa para asegurarse de que tuvimos tiempo personal con el Señor esa mañana. Nadie ha venido a la oficina, ha llamado a la puerta y nos ha enviado a casa porque no hemos tenido suficiente tiempo en familia. Nadie nos va a liderar. Necesitamos crecer y liderarnos. Tenemos que tomar responsabilidad personal sobre nuestros presupuestos, nuestros límites y nuestros cuerpos. Tenemos que hacernos cargo de nuestros horarios, nuestras vidas espirituales y nuestro cuidado personal. Tenemos que dirigirnos a nosotros mismos, porque nadie más lo hará.
Me equivoco todo el tiempo. Sobrelleno mi calendario. Me pongo mi ropa atlética sin ninguna intención de hacer ejercicio. Digo que sí a cosas cuando claramente debería haber dicho que no. Dejo mi Biblia descuidada por demasiado tiempo. No paro para descansar y tomar tiempo para mí.
Pero afortunadamente, Sus misericordias son nuevas cada mañana. Cada día es una segunda oportunidad para hacer las cosas bien.
Como dice el gran teólogo Jack Bauer: “Parte de tener una segunda oportunidad es asumir la responsabilidad de lo que hiciste mal la primera vez”.
Por lo tanto, hoy podemos tomar nuevas decisiones. Asumir nuevas responsabilidades. Crecer un poco. Y liderarnos a nosotras mismas.

Mantente Firme: El Escudo de la Fe

Escrito por Brandi Wilson

“Además de todo esto, sostén el escudo de la fe para detener las ardientes flechas del diablo”.

La fe ha sido un poco una batalla difícil para mí últimamente. Creo que a lo largo de los años he desarrollado el hábito de permitir que mi fe se construya sobre las circunstancias en lugar de basarse en la confianza. Ese es un gran error cuando las cosas son diferentes a mi “plan”. Y cuando hago eso, mi fe se tambalea. Mi fe no se parece a la fe fuerte de un escudo, sino más bien al escudo débil de plástico que mis hijos tienen en su canasta de disfraces. Mi corazón necesita este escudo. Un gran escudo metálico que proteja y evite a los atacantes. Un escudo construido para una verdadera batalla que bloquee y DETENGA LAS FLECHAS ARDIENTES. ¡Si si si!

Mi fe, tu fe será probada. Tendrás temporadas en las que las flechas ardientes estén atravesando tu fe. Me gustaría darte algunas sugerencias sobre cómo mantenerte firme cuando tu fe está siendo probada:

1. Conéctate con Amigos en la Fe – Hay momentos en los que solo necesito a aquellas personas en mi vida que realmente me aman para recordarme que Dios está de mi lado y me ama. Amigos que me recuerdan que están caminando junto a mí ayudando a sostener mi escudo de fe cuando tal vez es demasiado “pesado” para que yo lo sostenga por mi cuenta.
2. Reflexiona en tus “Piedras de Recuerdo” – ¿Recuerdas cuando Dios hizo que los israelitas crearan un memorial usando piedras para que pudieran recordar la manera en que Dios los había liberado de vagar durante 40 años por la Tierra Prometida? Necesitamos piedras de recuerdo modernas para ayudarnos a recordar que debemos permanecer firmes en nuestra fe. Porque aun cuando vagamos, Dios todavía nos encuentra.
3. Cree por ti misma lo que predicas y enseñas a los que te rodean – A menudo en el ministerio creemos en el poder de Dios para aquellos que están sentados en las sillas de nuestras iglesias, para nuestros voluntarios y para las personas de nuestro grupo de estudio. Pero por alguna razón dejamos de creer en el poder de Dios en nuestras propias vidas. Detente y recuerda que el mismo poder que conquistó la tumba vive en ti.

Como líderes, la gente siempre nos mira como ejemplos. Pero a veces no tenemos la energía ni el coraje para admitir que estamos luchando en nuestra fe. Recuerda la diferencia en ser auténtico y transparente. Debemos elegir siempre ser auténticamente nosotros mismos dondequiera que vayamos. Pero necesitamos encontrar algunas personas con las que realmente podamos ser transparentes. Personas que caminan junto a nosotras en nuestro camino de fe, que nos ayudan a sostener nuestro escudo y nos elevan en oración.

Orando por aquellas de ustedes que están luchando ahora mismo. Mi corazón hacia ti y ruego que Jesús te levante fuerte y poderosa.

MANTENTE FIRME: EL CALZADO DE LA PAZ

Escrito por Stephanie Shouse

 

“Pónganse como calzado la paz que proviene de la Buena Noticia a fin de estar completamente preparados. Efesios 6:15”

 

Me encantan los zapatos! Unos lindos Converse, unos brillantes zapatos bajos, las botas elegantes, un gran par de tacones altos un cómodo par de tenis y estoy bastante preparada para cualquier cosa! Debo confesar que una vez, mientras viajaba a retiro de mujeres de tres días, empaqué siete pares de zapatos sí, estaba decidida a estar preparada para cualquier situación con mi calzado!

 

¿Notas cómo este versículo vincula “zapatos del Evangelio de la paz” con “estar completamente preparadas”? Eso no es una coincidencia. 1 Pedro 3:15 nos recuerda estar siempre preparadas para dar una respuesta a aquellos que nos preguntan por la razón de la esperanza que tenemos. El Evangelio es nuestro mensaje más importante, y siempre debemos estar preparadas para compartirlo con cualquier persona que Dios ponga en nuestro camino. Pero hay una palabra que solemos pasar por alto en este verso : PAZ. El Evangelio es una verdad poderosa para todos, pero la forma en que compartimos ese Evangelio, no es del mismo tamaño para todos. Debemos estar preparadas para compartir el Evangelio de una manera que trae paz a aquellos que la escuchan.

 

Jesus predicó el evangelio de maneras distintas. Contó historias en el campo, echó fuera a los engañadores en el templo, se sentó a la mesa con los pecadores, llamó a los hipócritas y tocó lo intocable. Era gentil, fuerte, audaz y amable. El no renunció a la verdad, pero El siempre fué consciente de las necesidades de aquellos que oían esa verdad. El modeló que aunque hay solamente una manera al Padre, hay muchas maneras de hablarle a la gente de El. Eso es lo que trata el Evangelio de la paz. El Evangelio promete traer paz a la vida quienes la aceptan. Debemos asegurarnos de que nuestra proclamación del Evangelio no interfiera con esa promesa.

 

Algunas de nosotras como líderes, estamos pisando demasiado fuerte con botas de combate, cuando las zapatillas suaves funcionan mejor, o estamos caminando en tacones altos cuando lo que realmente necesitamos, son unos zapatos con punta de acero. Diferentes personas y situaciones, requieren diferentes métodos de comunicación. Cuando crecí en la iglesia, aprendí un método único de proclamar el Evangelio. Por lo general, empezó con ¿“ Si tuvieras que morir hoy, a dónde crees que irías?” Esa táctica podría funcionar en ciertas situaciones, pero no daba paz en las reuniones de las mamas de la escuela, ni en la fila del supermercado. Los resultados fueron desastrosos y tuve miedo de compartir el Evangelio por miedo a pisar los pies de las personas. Pero este versículo nos muestra que cuando nos ponemos los zapatos del Evangelio de paz, podemos estar completamente preparadas para cualquier cosa. Necesitamos buscar a Dios y pedirle que nos muestre qué zapatos son los apropiados para cada situación. ¿Debemos pisar fuertemente y proclamar con valentía la verdad? ¿O debemos pisar ligeramente y permitir que Dios guíe suavemente a la persona? El Espíritu Santo sabe lo que se necesita para cada situación. Cuando confiamos en ÉL para conducirnos, entonces podemos compartir sin temor, sabiendo que dirán de nosotros “ Qué hermosos son los pies de lo que traen la Buena Nueva” (Romanos 10:15)

 

¿Qué te impide compartir el Evangelio de paz con aquellos que Dios ha puesto en tu camino?

¿Qué “zapatos” necesitas añadir a tu closet? ¿Cómo puedes estar preparada para compartir las buenas nuevas de Dios hoy?

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