Category Archives: Devocional

10 escrituras de ayuda para mantenerte hasta el fin #5

 

Por Tiffany Cooper

Salmo 145:14

 El Señor levanta a los caídos
 y sostiene a los agobiados.

 

Mi casa estaba oscura durante el día. Mientras mis pequeños niños miraban tranquilamente las caricaturas, me acosté en el sofá incapaz de moverme. El mareo me debilitó; Mi cuerpo había llegado finalmente a un punto de quiebre después de haber sido empujado demasiado fuerte durante demasiado tiempo. Fue culpa mía. De alguna manera pensé que podía manejarlo, pero ese era exactamente mi problema: “Yo” lo estaba manejando. Lentamente me había desplazado a un lugar de vida en mis propios esfuerzos. Entonces, de repente, todo se derrumbó sobre mí.

En ese momento de oscuridad, clamé a Dios por ayuda. Me había perdido en el camino. Mi pasión por Dios y Su iglesia había disminuido. Mi emoción de asociarme con ministerios sorprendentes estaba ahora ensombrecida por la culpa porque no podía dar lo mejor de mí.

Navegar en las presiones de los proyectos personales y ministeriales estaba consumiendo mi mente. El sueño se sentía como un recuerdo lejano y la cafeína era ahora mi mejor amiga. No importa lo mucho que traté de no perderme un momento con mi familia, fracasé. Mi vida estaba en constante movimiento, pero yo no iba a ninguna parte. Estaba pasmada cuando me pregunté cómo llegué a este lugar. ¿Cómo fue que la mujer alegre y apasionada llena de propósito terminó tan perdida? Mis esfuerzos habían fallado.

Pero Dios, en Su misericordia, levantó a su hija deshecha y me restauró maravillosamente. No fue instantáneo; Fue un viaje mientras El hablaba suavemente a mi corazón y develaba capas de ruptura que había disfrazado como buenas. En medio de mi dolor, tuve que reconocer mi debilidad. Tuve que luchar contra mi instinto natural de ser todo para todos. No había más espacio para “mí” en este lío; Ahora se trataba de dejar que el Espíritu Santo guiara mi vida.

Tal vez tu te has encontrado en este lugar antes o incluso ahora mismo. Cuando sacas a Dios de la ecuación y comienzas a hacer las cosas por tu propio poder, te encontrarás en un lugar de agotamiento absoluto. Hoy es el día para reconocer que no estás llamada a hacer todo; Tu estás llamada a hacer lo mejor que Dios tiene para ti. Buscalo de todo corazón, y Él dirigirá tus pasos.

¿Estás cayendo bajo el peso de la vida en el ministerio? ¿Has permitido que tus propios esfuerzos nublen la dirección de Dios en tu vida?

10 escrituras de ayuda para mantenerte hasta el fin #3

Por Liz Sarno

 

Hebreos 6:10

Pues Dios no es injusto. No olvidará con cuánto esfuerzo han trabajado para él y cómo han demostrado su amor por él sirviendo a otros creyentes6:10 En griego al pueblo santo de Dios. como todavía lo hacen

 

Una vez recibí un marco de alguien en nuestra congregación con Hebreos 6:10 grabado en él. Lo guardé en mi oficina durante años y lo miré muchas veces, pero nunca puse una imagen real en ese marco. La dejé vacía por una razón.

 

Cuando me sintiera con exceso de trabajo, subestimada, desgastada, usada o decepcionada, mentalmente colocaría a la persona que causó esos sentimientos en el marco, recordaría que cuando la gente no me apreciaba, EL lo hacía. Cuando otros no veían lo duro que trabajaba, EL lo veía. Cuando alguien se olvidaba de cuánto de mí había derramado en ellos, y se alejaban de mí, recordé que EL nunca se olvidó y que nunca se alejó. Cuando otros no parecían valorarme, EL siempre me ha valorado.

 

Si soy honesta, puedo decir que eso no siempre me funcionó. Hubo momentos en el que recordar que Dios no olvidaba mi trabajo, no era suficiente. Había momentos que cuando anhelaba la aprobación o el aprecio de otros, deseaba poner una imagen de la iglesia entera en ese marco. Aún peor, había ocasiones en las que quería tirar el marco por la ventana, para no tener que ser recordada de su mensaje. Sin embargo, una vez que dejé de sentir lástima por mí misma, analicé si mi prioridad era correcta, y si estaba sirviendo por amor a Cristo, Su aprobación era la única que necesitaba.

 

La vida en el ministerio, puede resultar en heridas. Puede que te canses. Puedes no sentirte valorada. Podrías sentir que nadie te aprecia. Pero Dios te aprecia. Podrías sentir que estás perdiendo el tiempo, pero Dios no lo hace. Él ve cada poco de tiempo, energía y esfuerzo que pones en tu iglesia. Él no olvida las lágrimas que has llorado, la frustración que has pasado, o las horas que has invertido en tu ministerio. Y no sólo no se olvida, sino que ve cómo sirven como una expresión de su amor por Él. Y te garantizo esto: Él te valora, te ama y te aprecia más de lo que nunca sabrás. Descansa en eso!

 

¿Alguna vez, la falta de apreciación ha querido alejarte del ministerio? ¿Cómo es que saber que Dios no olvida nada de lo que haces cambia tu perspectiva?

MANTENTE FIRME: EL CALZADO DE LA PAZ

Escrito por Stephanie Shouse

 

“Pónganse como calzado la paz que proviene de la Buena Noticia a fin de estar completamente preparados. Efesios 6:15”

 

Me encantan los zapatos! Unos lindos Converse, unos brillantes zapatos bajos, las botas elegantes, un gran par de tacones altos un cómodo par de tenis y estoy bastante preparada para cualquier cosa! Debo confesar que una vez, mientras viajaba a retiro de mujeres de tres días, empaqué siete pares de zapatos sí, estaba decidida a estar preparada para cualquier situación con mi calzado!

 

¿Notas cómo este versículo vincula “zapatos del Evangelio de la paz” con “estar completamente preparadas”? Eso no es una coincidencia. 1 Pedro 3:15 nos recuerda estar siempre preparadas para dar una respuesta a aquellos que nos preguntan por la razón de la esperanza que tenemos. El Evangelio es nuestro mensaje más importante, y siempre debemos estar preparadas para compartirlo con cualquier persona que Dios ponga en nuestro camino. Pero hay una palabra que solemos pasar por alto en este verso : PAZ. El Evangelio es una verdad poderosa para todos, pero la forma en que compartimos ese Evangelio, no es del mismo tamaño para todos. Debemos estar preparadas para compartir el Evangelio de una manera que trae paz a aquellos que la escuchan.

 

Jesus predicó el evangelio de maneras distintas. Contó historias en el campo, echó fuera a los engañadores en el templo, se sentó a la mesa con los pecadores, llamó a los hipócritas y tocó lo intocable. Era gentil, fuerte, audaz y amable. El no renunció a la verdad, pero El siempre fué consciente de las necesidades de aquellos que oían esa verdad. El modeló que aunque hay solamente una manera al Padre, hay muchas maneras de hablarle a la gente de El. Eso es lo que trata el Evangelio de la paz. El Evangelio promete traer paz a la vida quienes la aceptan. Debemos asegurarnos de que nuestra proclamación del Evangelio no interfiera con esa promesa.

 

Algunas de nosotras como líderes, estamos pisando demasiado fuerte con botas de combate, cuando las zapatillas suaves funcionan mejor, o estamos caminando en tacones altos cuando lo que realmente necesitamos, son unos zapatos con punta de acero. Diferentes personas y situaciones, requieren diferentes métodos de comunicación. Cuando crecí en la iglesia, aprendí un método único de proclamar el Evangelio. Por lo general, empezó con ¿“ Si tuvieras que morir hoy, a dónde crees que irías?” Esa táctica podría funcionar en ciertas situaciones, pero no daba paz en las reuniones de las mamas de la escuela, ni en la fila del supermercado. Los resultados fueron desastrosos y tuve miedo de compartir el Evangelio por miedo a pisar los pies de las personas. Pero este versículo nos muestra que cuando nos ponemos los zapatos del Evangelio de paz, podemos estar completamente preparadas para cualquier cosa. Necesitamos buscar a Dios y pedirle que nos muestre qué zapatos son los apropiados para cada situación. ¿Debemos pisar fuertemente y proclamar con valentía la verdad? ¿O debemos pisar ligeramente y permitir que Dios guíe suavemente a la persona? El Espíritu Santo sabe lo que se necesita para cada situación. Cuando confiamos en ÉL para conducirnos, entonces podemos compartir sin temor, sabiendo que dirán de nosotros “ Qué hermosos son los pies de lo que traen la Buena Nueva” (Romanos 10:15)

 

¿Qué te impide compartir el Evangelio de paz con aquellos que Dios ha puesto en tu camino?

¿Qué “zapatos” necesitas añadir a tu closet? ¿Cómo puedes estar preparada para compartir las buenas nuevas de Dios hoy?

Gracias a Yo Soy, somos seguras

Escrito por Linda Seidler

La mujer segura de sí misma. ¿Quién es ella en realidad? ¿ tengo lo necesario para estar totalmente segura en quien Dios me ha llamado a ser?

Seguido me he preguntado eso,  me pregunto si tú también lo has hecho.

Para la mayoría la palabra ‘segura’ evoca la imagen de la mujer que tiene todo bajo control. No lucha contra dudar de sí misma; sabe su propósito y posición en el ministerio; no cuestiona su llamado; está confiada en el rol de esposa y madre; puede manejar todo lo que la vida le aviente en cara; sin esfuerzo maneja su casa, y la lista sigue.

Mientras que la mayoría de nosotros vemos esto como la imagen de la mujer segura de sí misma, esto no es la realidad dentro de una mujer segura de sí misma.

Veras, una mujer segura de sí misma sabe que su seguridad no viene de lo que logre como líder del ministerio o su calma en una situación tensa. Y está segura de que ‘quien es ella’ no depende de cuantas cargas de ropa tiene listas o si atiende al desayuno mensual de las mujeres del templo.

Una mujer segura de sí misma hace aparente que su nivel de confianza corre paralelo a su dependencia a Dios. No está basado en su nivel de rendimiento. Una mujer segura de sí misma entiende que la presencia de imperfección en su vida la alienta a confiar en Dios para llenar los espacios que a ella le faltan. Sabe que todas las cosas temporales en esta tierra cambiaran, y porque el gran YO SOY nunca cambia, puede estar segura y confiada en quien ella es, gracias a quien es Él.

Proverbios 3:26a dice esto, “Puesto que el Señor será tu seguridad…”

¿Viste eso? ¡Dios es tu fuente de confianza! ¡Él te dará la confianza que necesitas! Es llamada Confianza en Dios, y es crítica para ti y para mí para empezar a creer lo que Él dice sobre nosotros. No podemos depender de lo que dicen los demás ni de las expectativas inalcanzables que nos ponemos. Cuando permitimos a dios ser nuestra fuente de confianza, entonces podemos detener el ciclo de sufrimiento a través de una vida entera de dudas e incertidumbres en nuestras vidas personales, familiares y ministeriales.

Así que has de estarte preguntando, ¿Si habrá alguien quien en realidad lleve el manto de confianza a diario? ¿Es posible esta confianza para mí?

Mi respuesta para eso es … ¡Sí! Pero muchas veces, entonamos el oído más afinado a enemigos engañosos quienes quieren tumbarnos en lugar de escuchar a nuestro Dios todopoderoso quien quiere levantarnos.

Así que tomate algún tiempo, ahora mismo, para identificar las áreas específicas en donde la duda e incertidumbre habitan en ti. Después mira las siguientes verdades en la palabra de Dios e invítalo a que fortalezca tu corazón y alma y mente para creer en lo que Él dice.

Gracias al gran YO SOY, puedes estar seguro hoy de que:

  1. Eres elegido (Efesios 1:4-5).
  2. Estas calificado (2 Corintios 3:5).
  3. Dios te ha puesto aquí para un tiempo tal como está (Matías 5:13-16).
  4. Puedes lograr todo a través de Cristo Quien te fortalece (Filipenses 4:13).
  5. Dios te ha equipado, calificado y propuesto para grandes cosas (Hebreos 13:20-21).
  6. Eres aceptado (Colosios 1:21-22).
  7. Dios está preparando dentro de ti lo que Ha preparado para ti (Efesios 2:10).
  8. Eres perdonado (1 Juan 1:9).
  9. Eres un vencedor (Romanos 8:37).
  10. Tus errores no te condenan más (2 Pedro 1:9).
  11. Nunca estas solo (Hebreos 13:5).
  12. Estas hecho singularmente (Salmo 139:14).
  13. Eres amado incondicionalmente y eternamente unido a Dios (Tito 3:4-5 y Juan 3:16).
  14. Tienes lo que hace falta y eres más que suficiente (Efesios 1:17-18).
  15. Eres redimido (Efesios 1:7).
  16. Tu Antigua vergüenza no tiene poder en tu presente (1 Pedro 2:6).
  17. Eres hermoso y sin defecto (Salmo 139:14 & Hebreos 8:12).
  18. Eres fuerte, y Dios te ha armado con el potencial para sobre pasar cualquier obstáculo que enfrentes (Isaías 40:28-31).

Gracias a YO SOY, tenemos CONFIANZA y estamos SEGURAS

 

 

Gracias a Yo Soy, somos reconocidas

 

por Stephanie Shouse

Por años he luchador entre las cuestiones de sentirme inadvertida y sentirme demasiado notoria… ¿saben a qué me refiero? “Esposa del Pastor” es una posición que se le da mucha atención: la gente se fija en que te pones para ir al templo, lo que dices en las redes sociales, lo que haces durante el servicio de adoración.

 

 

Esta vida de guía se le ha descrito frecuentemente como una pecera, pero aun el sentirse inadvertido es una cuestión para muchos de nosotros. Si no somos autores publicados u oradores renombrados, nos sentimos inadvertidos. Si servimos en un templo pequeño, una comunidad rural o un campo de misión olvidad, nos sentimos inadvertidos. Si invitan a nuestro esposo para hablar en un evento y solo se nos presenta como “su (sin nombre) hermosa esposa,” nos sentimos inadvertidos.

 

 

¿Alguna vez te has sentido inadvertido? ¿Aún por Dios?

Uno de nuestros grandes héroes de fe es Abraham. Dios le dio una ponderosa promesa y un llamado muy alto. ¡Todas las personas del mundo fueron bendecidas por razón de El! Pero hay una persona en la vida de Abraham que seguido pasa inadvertida: Hagar.

Hagar es un papel menor en la historia de Abraham, Amigo de Dios, y su papel no fue uno bueno. Ella fue la “otra mujer” quien le dio a Abraham un hijo cuyos descendientes se convirtieron en enemigos acérrimos del pueblo elegido de Dios (lean la historia completa en Génesis 16). Pero antes de todo eso, era una esclava que se sentía maltratada, abandonada e inadvertida, quien huyo, se perdió en el desierto y se encontró con el gran YO SOY. Dios le hablo, la rescato y la enderezo, y desde ese momento Hagar se refería a Dios como “El-Roi: El Dios Que Ve.”

 

Ahora, Hagar no es exactamente la persona por la cual queremos seguir como ejemplo en nuestras vidas, pero señala una verdad hermosa sobre Dios: ¡Nadie pasa inadvertido para el gran YO SOY! Y Hagar no está sola. Aun los líderes más influyentes en las Escrituras se sintieron desapercibidos o inadvertidos en servicio a Dios.

David, el niño ovejero, fue ungido para ser rey de todo Israel, pero tuvo que pasar varios años tocando música de fondo para el Rey Saúl (1 Samuel 16). El profeta Isaías sentía que su trabajo era inútil y sus palabras estaban cayendo en oídos sordos (Isa. 49:4). Y aun las oportunidades de ministerio de Juan Bautista bajaron cuando Jesús llego a escena causando que su influencia se convirtiera en menos y menos en la luz de las nuevas cosas que Dios estaba haciendo. Aun así, Jesús dijo que Juan fue el mejor de los mejores (Matías 11:11), Isaías se convirtió en el profeta que señalo a Jesús el Mesías siglos antes de Su tiempo, y David el niño ovejero se convirtió en un rey poderoso y un hombre tras el propio corazón de Dios.

 

Tal vez como Hagar, estés Casado con alguien muy notorio mientras tu permaneces inadvertido. Tal vez como David, eres llamado a ser líder, pero Dios te tiene sirviendo detrás del telón. Tal vez sientas que tu trabajo es inútil o tu ministerio no es lo que solía ser. Es muy fácil caer en la trampa de necesitar ser notado para poder sentirte importante o valioso.

 

Nuestra Sociedad es toda sobre cuanta atención puedes atraer: cuantos me gusta en Instagram, cuantos amigos en Facebook, cuantos seguidores en Twitter, cuantos ven tus videos, cuantas invitaciones para hablar recibes o que tan seguido aparece tu nombre en los programas. Todos es sobre ser notado. Pero así no es como trabaja Dios.

 

No necesitamos ser famosos para ser importantes para Dios. Él es el Dios que ve hasta los papeles “menores”. Y porque sabemos que Él nos ve, no debe importar si somos notados por nadie más. Dios nos dice que debemos de hacer todo como si trabajáramos para El, nuestra audiencia de Uno, y no trabajar por el aplauso de la gente. El gran YO SOY te ha llamado, equipado y posicionado en donde estas en la vida y ministerio. ¡Él te ve, Él te conoce y Él te ama!

 

Gracias a Yo Soy somos suficientes

Escrito por Kimberly Scott

 

Este año cumplí 50 (Gulp.)

No es necesario decir que tengo un par de Spanx para cada ocasión. Se siente raro siquiera escribir ese número, porque por tanto tiempo lo veía tan lejano. Pero puedo contarles que estar a mitad de camino hacia los 100 me ha traído una enorme cantidad de perspectiva en mi camino como mujer en esta cultura, en el ministerio y como esposa. Podría agonizar sobre los años que desperdicie tratando de ser lo suficientemente buena en mis variados roles pero si pudiera hablarle a mi más joven ser, preferiría pasarle algunas bombas de verdad que he recopilado en mi camino.

 

Bomba de Verdad #1: Cuando puedes ser tú mismo, no hay competencia.

 

Déjenme solo dirigirme a las mamás aquí.en el nombre de la liberación, muchas mamás se sienten partidas y agobiadas por expectativas imposibles y presiones por lo que están haciendo los demás. Estás voces dicen cosas como,   “Todas las mujeres deben de tener una carrera” o “todas les esposas de los ministros deben quedarse en la casa” o “todas las mamás que trabajan deben simultáneamente estar en la cima de su juego mientras ser MEJORES mamás que las mamás amas de casa.” O esta que es mi favorita: ¡todas las mamás deben de ser delgadas, alegres, pesar 53 kilos y estar en perfecta figura después de dar a luz sin NINGUNA estría!

 

Bueno, solo les tengo que decir que NACÍ con una talla de vestido de doble dígito y que después de dar a luz a 5 hijos, mis caderas parecen un mapa en relieve de Suiza. No encajo en la norma de la sociedad midIendo 1.78 por qué soy exageradamente grande. Estas son las realidades de la vida, y todos quedamos cortos al medirnos contra las expectativas de nuestra cultura sobre cómo debemos ser.

 

Suficiente 1 Bomba de Verdad #2: ¡Tu estás destinado a brillar!

 

Matías 5:16 dice, “deja que tu luz brille ante los hombres, que puedan ellos ver tus buenas obras y glorificar a tu Padre en el cielo.”

 

¡Estás hecho para brillar! ¡Fuiste hecho para iluminar y glorificar al Creador Celestial! No desperdicies ni un día más tratando de verte como, oírte como o actuar como alguien más.

 

Cuando era una niña pequeña, idealizaba a mi mamá. Era una esposa de pastor hermosa, de voz suave que parecería tener el respeto y admiración de todos. Sus palabras eran escogidas cuidadosamente y medidas con gracia. Por el otro lado, yo era una niña ruidosa, tosca, estridente que parecía ser su opuesto en todo. Recuerdo haberle dicho a ella una vez, “Mamita, cuando crezca quiero ser igualita a ti”. Nunca olvidaré lo que me dijo ese día. Tomo mi cara en sus manos y me miró directo a los ojos y dijo, “¡No le robes al reino del Señor de quien deberías de ser! ¡Tú podrás hacer cosas que yo jamás pude por como El te hizo!”

 

En otras palabras, brilla como un diamante, mi bebe.

 

Bomba de Verdad #3: Date cuenta que ni siquiera se trata de ti.

 

La primera vez que fui invitada a hablar en un evento, estaba siendo torturada por mi continua lucha de valor propio, mi falta de experiencia hablando en publico y un miedo no saludable a lo que la gente pensaría de mi contenido y entrega. Sé que entienden esto por qué es una lucha común en el ministerio. Estaba platicándole a mi mamá cuando me dijo, “Mi bebé, tú naciste para esto. Y por cierto, no se trata de ti. Se trata del Cristo en ti!”

 

Ese día me di cuenta de algo poderoso que me anclaría a través de años de lucha contra la duda de mi misma. En mi debilidad, ¡Él será fuerte! Él de hecho ama nuestras incapacidades por qué Èl es capaz de brillar a través de nosotros cuando venimos a Él con nuestros brazos abiertos. Él añora tomar nuestras historias rotas, nuestras identidades frágiles y llenar los vacíos. Él quiere completar Su creación única con su propio Espíritu de Empoderamiento. ¡Él llega en  nuestra lucha y nos equipa para salir del camino y que nuestra luz pueda brillar aún más fuerte!

 

Quiero recordarte hoy que tú eres suficiente – tal como eres. ¡No dejes que el mundo o ni siquiera tu templo te quiera apretar en su molde! En la niebla de todas estas demandas está Dios, tu Creador, quien te ve como quien lleva Su imagen. ¡Él te ha dado talentos únicos y circunstancias para cumplir Su llamado específico para tu vida!

 

Gracias a YO SOY, somos lo SUFICIENTE.

Gracias a Yo Soy estamos vivas

escrito por Cindy Beall

No sentía nada.

Estaba entumecida en casa. Amaba a mi familia porque aún les estaba sirviendo, pero mi corazón estaba entumecido.

Estaba entumecida en el templo. Amaba a la gente que guiábamos, pero simplemente iba con la corriente mientras estaba ahí.

Estaba insensible a casi todo. Y aunque no me gustaba en donde estaba, simplemente no podía arrastrarme fuera de este lugar de solo existir.

¿Alguna vez has estado ahí? Ese lugar en el que solo llevas a cabo las mismas viejas rutinas porque eso se espera de ti y no tienes deseo alguno de hacerlo. En donde tu tan desesperadamente quieres volver a experimentar la vida y nada, ni siquiera ganarte un viaje gratis a Maui te puede hacer sentir mejor.

(Bueno, talvez te haga sentir un poco mejor.)

Sobre todas las cosas, protege tu corazón, puesto que todo lo que haces fluye desde el. Proverbios 4:23

Eventualmente descubrí porque estaba en este estado de entumecimiento mental. Deje de proteger mi corazón. Deje entrar en el tantas cosas no saludables, no puras, no verdaderas, no con amor y francamente no de Dios. Y cuando permites tantas palabras que empiezan con un no, tu corazón no puede ser no afectado. Solo es y el mío lo fue.

Luche contra esto haciendo exactamente lo opuesto a lo que había estado haciendo. Y si me refiero a luchar. En lugar de alimentar mi cuerpo y sucumbir a cada uno de sus deseos, decidí nutrir mi espíritu mejor. El cuerpo quiere lo que quiere, cuando lo quiere y cuanto quiere. Sabia esto y tuve que tomar acciones radicales contra ello. Entonces hice muchas cosas nuevas que realmente no eran nuevas, pero eran “nuevas para mi” puesto que no había sido fiel en hacerlas.

Ore más.
Venere más.
Leí la palabra más.
Escuchaba más podcasts y mensajes.
Leí más libros.

No me enfoque en parar de hacer las cosas que me estaban llevando al entumecimiento de mi corazón. Simplemente me enfoque en hacer las cosas que sanarían mi corazón tan dañado y entumecido. Empecé a sumergir mi mente en la Palabra de Dios y me agarré de su verdad. No permitía a mis sentimientos que dictaran mi vida. Escuchaba mensajes de hombres y mujeres piadosos, así como trasplantaban algo de su valentía en mí. Así mientras hacía estas cosas, me liberaban.

Y así mientras hacía estas cosas, mientras me impregnaba del Padre, mi corazón empezó a recobrar vida. Otra vez.

¿Qué tienes en tu corazón? ¿Qué tipos de cosas estas permitiendo que ocupen la mayoría de tus pensamientos? ¿Qué cosas son a las que escuchas o miras regularmente? Puedes preguntarte todas o algunas de estas preguntas. Pero la verdadera pregunta que debes hacerte es esta: ¿Qué estas alimentando? ¿Tu cuerpo o tu espíritu?

Como hijas del Rey más grande del mundo, tenemos todo lo que necesitamos para combatir este lugar de entumecimiento en nuestras vidas. Lo tenemos. Él deposito su poder en nosotros el día de nuestra salvación y tenemos todo lo que necesitamos para una vida de devoción. Somos vencedores en Cristo y podemos vencer cualquier sentimiento engañoso que este causando estragos en nuestras vidas.

Su poder es así de maravilloso.

Gracias a YO SOY, estamos VIVOS.

 

Gracias a Yo soy somos renovadas

 

Escrito por Evelyn Kay

Agotada.

Esa es la mejor palabra para describir como los eventos de mi vida me habían dejado. Estos no fueron cambios mayores de vida los que me dejaron así. No, estos eran pequeños eventos cotidianos que me dejaron completamente exhausta al final del día sin siquiera darme cuenta. ¿Puedes relacionarte con cualquiera de estos?

“¿Sra. Kay, coordinaría nuestro horario de voluntarios de la escuela este año?”

“Mamá, necesito una cartulina para este proyecto para entregar mañana.”

“Oye amor, una llanta de tu camioneta trae un clavo. ¿Puedes pasar a la vulcanizadora de la vuelta mañana para que la revisen?”

“¿Puedo llamarte esta semana? Quiero preguntarte sobre algo.”

“¡Ev! Necesitamos una cita para ir a comer. ¡Siento que no te he visto en meses!”

“Mamá, se me fue el camión.”

“Mamá, me voy a quedar a tutorías después de clases. ¿Me puedes recoger más tarde?”

“¿Puedes ser voluntaria en el templo este sábado?”

Sintiéndome abrumada y fatigada era como me despertaba y como me iba a dormir. Dios no quiere que vivamos así. No podemos estar al 100% para Dios si no estamos primeramente siendo refrescados por Él a través de su palabra. Él quiere que descansemos en Él. Él dice, “Yo refrescare cuerpos cansados. Yo restaurare almas cansadas.” (Jeremías 31:25 MSG) Debemos colocar nuestras mentes y cuerpos agotados en una posición que puedan ser refrescados por YO SOY.

El Salmo 19:7 (NLT) dice, “Las instrucciones del Señor son perfectas, reviviendo el alma.”

Si te sientes que estas en un punto en que estas exhausto, mentalmente y espiritualmente, pasen un momento orando sobre dos cosas: (1) estableciendo (o reestableciendo) un día de Reposo en la semana para poder pasar un tiempo de calidad con Dios, y, (2) pasando tiempo cada día en la palabra de Dios. Nunca estaremos totalmente refrescados por nosotros solos. Nuestro refrescar viene como resultado del tiempo que pasamos con Dios y en Su Palabra. Su palabra es nuestra primera y única fuente para re-energizar el espíritu.    

Tuve que restablecer mi día de Reposo. Había una vez observado el día de Reposo fielmente, pero después empecé a permitir que pequeñas distracciones cotidianas me convencieran de que está bien dejar que el dulce tiempo de comunión con Padre sea interrumpido. Antes de que me diera cuenta, los jueves ya no eran mi día de reposo. Había fallado en mantenerlo sagrado. (Éxodo 20:8) No confié en Dios para resolver lo que se estaba descuidando por lo demás que me estaba tomando.

El día de Reposo no es una sugerencia; es una orden. Necesitamos tomarnos tiempo libre – de ser una esposa, una madre, un ministro, un voluntario, del trabajo – para reconectar con nuestro Padre. Por esta razón yo decido empezar cada día leyendo la Palabra de Dios. En los primeros quince minutos de mi día, leo un pasaje de las escrituras o un devocional y escribo mis pensamientos y oraciones. Los planes de lectura y devocionales en la app de You Version han sido en especial de ayuda y alentadores.

Recuerden ser intencionales sobre tomarse el tiempo para parar, reposar y disfrutar estar en la presencia de Dios. Es ahí donde encontraremos restauración y rejuvenecimiento para sobre pasar las tareas que vienen. Es ahí donde bloqueamos las distracciones para poder oír Su voz.

Me encanta la manera en que el mensaje describe nuestro tiempo con Dios en el Salmo 23:3: “Fiel a tu palabra, me permites recobrar el aliento y me diriges hacia el camino correcto.” Cuando nos tomamos el tiempo de “recobrar el aliento,” podemos con lo que sea que nos traiga el día. No tenemos que estar agotados.

Gracias a YO SOY, somos RENOVADOS.

La espada para la batalla en contra del Fracaso

Todas hemos fracasado en algo, pero eso no nos convierte a nosotras en un fracaso. Fracasan las cosas, no las personas. Experimentar el fracaso, nos hace madurar y aprender de ello. El fracaso es parte de nuestra travesía al éxito. No podremos ser exitosas, si en nuestro camino, no lidiamos un poco con el fracaso.

 

Entonces cómo podemos separar nuestras acciones fallidas, de nosotras mismas? Tenemos que ver al fracaso, como un aprendizaje. Aprendemos cosas como, qué no hacer, o con quién no estar en un futuro. Y nuestros fracasos, también servirán de advertencia para quienes vienen detrás de nosotras. La gente podrá aprender de nosotras, y entonces no habrá sido en vano.

 

Aquí hay algunos versículos para ayudarte a lidiar con el sentimiento de fracaso, al cual, todas nos enfrentamos.

 

Los justos podrán tropezar siete veces, pero volverán a levantarse.

En cambio, basta una sola calamidad para derribar al perverso. Proverbios 24:16

 

Por todos lados nos presionan las dificultades, pero no nos aplastan. Estamos perplejos pero no caemos en la desesperación.

Somos perseguidos pero nunca abandonados por Dios. Somos derribados, pero no destruidos. 2 Corintios 4:8-9

 

El Señor dirige los pasos de los justos; se deleita en cada detalle de su vida. Aunque tropiecen, nunca caerán, porque el Señor los sostiene de la mano. Salmos 37:23-24

 

El Señor ayuda a los caídos y levanta a los que están agobiados por sus cargas. Salmos 145:14

 

 No, amados hermanos, no lo he logrado, pero me concentro únicamente en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús. Filipenses 3:13-14

 

Pero olvida todo eso; no es nada comparado con lo que voy a hacer. Pues estoy a punto de hacer algo nuevo.  ¡Mira, ya he comenzado! ¿No lo ves? Haré un camino a través del desierto; crearé ríos en la tierra árida y baldía. Isaias 43:18-19

 

Queridos amigos, no se sorprendan de las pruebas de fuego por las que están atravesando, como si algo extraño les sucediera. En cambio, alégrense mucho, porque estas pruebas los hacen ser partícipes con Cristo de su sufrimiento, para que tengan la inmensa alegría de ver su gloria cuando sea revelada a todo el mundo. 1 Pedro 4:12-13

La espada para la batalla en contra de la depresión

 

Depresión esa sensación al sentir que te estás hundiendo y pareciera que no puedes desprenderte de el. Te sientes derrotada antes de cerrar los ojos por la noche y ese sentimiento te acompaña todas las mañanas desde el momento en el que la derrota se enfoca en la circunstancia a tu alrededor.

No importa cuántos buenos amigos te digan cada vez “ Sal de ahí” u “ Ora para que se vaya la depresión”, simplemente te sigue acechando. Sabes que el gozo de Dios regresa por la mañana después de una noche de llanto, pero te despiertas, y sigues sintiendo el llanto en tus ojos. Este temible, abrumador, y sofocante sentimiento, no desaparecerá por mucho que leas la Biblia, ni por cuantas canciones de adoración cantes, o por cuantos predicadores escuches, ni por el numero de libros que leas. Simplemente te sientes atorada, y siendo sinceras, te sientes desesperanzada.

 

Muchas de nosotras, hemos estado en tus zapatos. Muchas no quieren reconocer esos zapatos en lo absoluto. Sin embargo, hay una batalla llevándose a cabo. La batalla esta en nuestra mente, y debemos usar la Palabra de Dios, que es la espada del Espíritu, y adentrarnos a la batalla.

 

Aquí hay algunos versículos que puedes usar cuando te encuentres en el pozo de la desesperación y no sepas cómo salir de allí. Deja que el poder de Dios calme tu cansada alma y te ayude a encontrar la libertad.

 

Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza.. Filipenses 4:8

 

El Señor oye a los suyos cuando claman a él por ayuda; los rescata de todas sus dificultades. Salmos 34:17

 

Cuando venga el Espíritu de verdad, él los guiará a toda la verdad. Él no hablará por su propia cuenta, sino que les dirá lo que ha oído y les contará lo que sucederá en el futuro. Juan 16:13

 

Pero tú, oh Señor, eres un escudo que me rodea; eres mi gloria, el que sostiene mi cabeza en alto. Salmos 3:3

 

Y estoy convencido de que nada podrá jamás separarnos del amor de Dios. Ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios,[ ni nuestros temores de hoy ni nuestras preocupaciones de mañana. Ni siquiera los poderes del infierno pueden separarnos del amor de Dios. Ningún poder en las alturas ni en las profundidades, de hecho, nada en toda la creación podrá jamás separarnos del amor de Dios, que está revelado en Cristo Jesús nuestro Señor. Romanos 8:38

 

¿Por qué estoy desanimado? ¿Por qué está tan triste mi corazón?

¡Pondré mi esperanza en Dios! Nuevamente lo alabaré, ¡mi Salvador y mi Dios! Salmos 42:11

 

Con paciencia esperé que el Señor me ayudara, y él se fijó en mí y oyó mi clamor. Me sacó del foso de desesperación, del lodo y del fango. Puso mis pies sobre suelo firme y a medida que yo caminaba, me estabilizó. Me dio un canto nuevo para entonar, un himno de alabanza a nuestro Dios. Muchos verán lo que él hizo y quedarán asombrados; pondrán su confianza en el Señor. Salmos 40:1-3

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