Category Archives: Liderazgo

Gracias a Yo soy somos renovadas

 

Escrito por Evelyn Kay

Agotada.

Esa es la mejor palabra para describir como los eventos de mi vida me habían dejado. Estos no fueron cambios mayores de vida los que me dejaron así. No, estos eran pequeños eventos cotidianos que me dejaron completamente exhausta al final del día sin siquiera darme cuenta. ¿Puedes relacionarte con cualquiera de estos?

“¿Sra. Kay, coordinaría nuestro horario de voluntarios de la escuela este año?”

“Mamá, necesito una cartulina para este proyecto para entregar mañana.”

“Oye amor, una llanta de tu camioneta trae un clavo. ¿Puedes pasar a la vulcanizadora de la vuelta mañana para que la revisen?”

“¿Puedo llamarte esta semana? Quiero preguntarte sobre algo.”

“¡Ev! Necesitamos una cita para ir a comer. ¡Siento que no te he visto en meses!”

“Mamá, se me fue el camión.”

“Mamá, me voy a quedar a tutorías después de clases. ¿Me puedes recoger más tarde?”

“¿Puedes ser voluntaria en el templo este sábado?”

Sintiéndome abrumada y fatigada era como me despertaba y como me iba a dormir. Dios no quiere que vivamos así. No podemos estar al 100% para Dios si no estamos primeramente siendo refrescados por Él a través de su palabra. Él quiere que descansemos en Él. Él dice, “Yo refrescare cuerpos cansados. Yo restaurare almas cansadas.” (Jeremías 31:25 MSG) Debemos colocar nuestras mentes y cuerpos agotados en una posición que puedan ser refrescados por YO SOY.

El Salmo 19:7 (NLT) dice, “Las instrucciones del Señor son perfectas, reviviendo el alma.”

Si te sientes que estas en un punto en que estas exhausto, mentalmente y espiritualmente, pasen un momento orando sobre dos cosas: (1) estableciendo (o reestableciendo) un día de Reposo en la semana para poder pasar un tiempo de calidad con Dios, y, (2) pasando tiempo cada día en la palabra de Dios. Nunca estaremos totalmente refrescados por nosotros solos. Nuestro refrescar viene como resultado del tiempo que pasamos con Dios y en Su Palabra. Su palabra es nuestra primera y única fuente para re-energizar el espíritu.    

Tuve que restablecer mi día de Reposo. Había una vez observado el día de Reposo fielmente, pero después empecé a permitir que pequeñas distracciones cotidianas me convencieran de que está bien dejar que el dulce tiempo de comunión con Padre sea interrumpido. Antes de que me diera cuenta, los jueves ya no eran mi día de reposo. Había fallado en mantenerlo sagrado. (Éxodo 20:8) No confié en Dios para resolver lo que se estaba descuidando por lo demás que me estaba tomando.

El día de Reposo no es una sugerencia; es una orden. Necesitamos tomarnos tiempo libre – de ser una esposa, una madre, un ministro, un voluntario, del trabajo – para reconectar con nuestro Padre. Por esta razón yo decido empezar cada día leyendo la Palabra de Dios. En los primeros quince minutos de mi día, leo un pasaje de las escrituras o un devocional y escribo mis pensamientos y oraciones. Los planes de lectura y devocionales en la app de You Version han sido en especial de ayuda y alentadores.

Recuerden ser intencionales sobre tomarse el tiempo para parar, reposar y disfrutar estar en la presencia de Dios. Es ahí donde encontraremos restauración y rejuvenecimiento para sobre pasar las tareas que vienen. Es ahí donde bloqueamos las distracciones para poder oír Su voz.

Me encanta la manera en que el mensaje describe nuestro tiempo con Dios en el Salmo 23:3: “Fiel a tu palabra, me permites recobrar el aliento y me diriges hacia el camino correcto.” Cuando nos tomamos el tiempo de “recobrar el aliento,” podemos con lo que sea que nos traiga el día. No tenemos que estar agotados.

Gracias a YO SOY, somos RENOVADOS.

Un lider es valiente

por Heather Palacios

 

La historia de Josue (Josue 1:8 )

 

Nací siendo una líder, y no lo digo como un cumplido. No tenía opción pues mis papás tuvieron tres hombres después de mi. Esto me puso como la mayor de cuatro hijos y me hizo la líder de todos.

 

En el libro de Josué, Josué tampoco tuvo opción tampoco. Especialmente cuando el Rey de Reyes lo llamo a su rol de liderazgo! En Josue 1, Dios literalmente le habla a Josué y le dice, “Mi siervo Moisés ha muerto. Por lo tanto, el tiempo ha llegado para que guíes a esta gente.”

 

Cuando estaba creciendo, me toco liderar a mis hermanos mucho pues mis papás trabajaban; pero solo me toco ser su líder por unas horas. Cuando Dios llamó a Josué, el tuvo que guiar a mas de dos millones de personas a una tierra diferente. Hay muchas cualidades que un líder necesita para completar esa tarea, pero hay una que sobresale en Josué 1:   Valor.

 

En este capítulo, donde Dios llama a Josue a su nuevo rol, “se fuerte y valiente” se dice cuatro veces. Y de esas cuatro veces Dios dice en el versículo siete, “se fuerte y MUY valiente” con mas énfasis. El valor es indispensable para un líder. Tomo valor para que yo guiará a mis hermanos o para que Josue guiara a millones de personas. Requiere valor el guiar a un matrimonio que ya no tiene confianza. Requiere valor guiar a una iglesia en transición. Requiere valor el guiar a alguien que sufre adicciones. Alguien una vez dijo:,
“Liderazgo no es la ausencia de miedo, sino el valor para caminar a través de el.

 

Pregúntate, ¿“a qué le temo en el liderazgo?” Pídele a Dios que te quite el miedo  lo remplace con valor. Ora especificamente Josue 1:8 y 1 Juan 4:18.

 

Josue 1:8
Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.”

 

1 Juan 4:18  Sino que el amor perfecto echa fuera el temor. El que teme espera el castigo, así que no ha sido perfeccionado en el amor.”

Un líder tiene conversaciones difíciles

lead-strong-devotional-main-image-2por Jenni Clayville

 

La Historia de Samuel y Natán (1 Samuel 13:7-14; 2 Samuel 12:1-12)

 

Hace un tiempo, estaba comiendo con una amiga. Estábamos teniendo un buen tiempo cuando de repente, la conversación cambió a algo que me hizo sentir incómoda. Nombres de otras personas comenzaron a salir y la conversación se puso fea. Me estaban dando información que no tenía y que definitivamente no NECESITABA saber.

 

Me gusta conversar y tener pedacitos de historias de historias. Pero en esta situación, fue más que eso. Fue más bien acabar con una persona. No dije nada. No sabia que decir.

 

La conversación se quedó conmigo por el resto del día. El Espíritu Santo me estaba diciendo que debía hablar con mi amiga y hablar de esa conversación. Así que le llame.

 

Me disculpe por haber escuchado y haber permitido que me diera mas información. Luego, le pedi a esta persona que no me dijera cosas que podrían cambiar la manera en la que yo veía a otras personas. Esta persona, afortunadamente extendió gracia y se disculpó por las cosas que había dicho. Pudo haber sido una mala conversación. Cuando hablamos de relaciones, todos preferimos tener buenas relaciones y no malas. Todas queremos amigos. Todas queremos ser amadas.

 

Pero cuando vemos las vidas de los profetas Samuel y Natán, es obvio que ellos escogieron santidad y obediencia a Dios en lugar de ser aceptados por la gente. La vida de un profeta era muy solitaria. Nadie quiere oír lo que tienes que decir porque la mayor parte del tiempo se trata de corregir y reprender porque la humanidad está ocupada cometiendo errores. Pero Samuel y Natán fueron llamados a tener estas conversaciones difíciles.

 

Como líderes, nosotras también! Cuando escogemos tener estas conversaciones honestas y difíciles en humildad, gracia, amor y bondad, corazones son transformados. Necesitamos estar dispuestos a tener conversaciones difíciles en lugar de escondernos para tener a la aceptación de la gente.

 

¿Y tu? ¿Ha habido alguna conversación difícil que dejaste ir por miedo? Toma un tiempo hoy para pedirle a Dios por valor en esas situaciones.

Un lider toma responsabilidad

lead-strong-devotional-main-image-2por  Brandi Wilson

Historia de Adán y Eva  Génesis 2-3

 

Cometeremos errores. Es inevitable. Sin importar que tanto intentemos, vamos a fallar. De hecho aquí tengo una pequeña lista de los errores que he tenido en estas últimas dos semanas:

 

-Me negué a mostrar gratitud a alguien que fue amable conmigo.
-Me queje de una persona del staff con otra persona porque quería que supiera que me había lastimado.
-Perdi mi temperamento con mis hijos porque tiraron su bebida en el piso de la cocina que acababa de limpiar.
-Es posible que no haya sido honesta cuando me pidieron dirigir algo en el comité de la escuela de mis hijos.

 

Tengo una amiga que dice, “Hay ocasiones que en la vida vas a intentar y fracasar, y debes de aprender de tus intentos y debes aprender de tus fracasos.” Y es tan cierto! No siempre tenemos todas las respuestas. Tenemos buenas intenciones y aún así volvemos a caer en tentación. Oímos que Dios nos habla y a veces ignoramos lo que nos pide hacer.

 

Como líderes debemos de tomar responsabilidad de nuestros errores porque los líderes son responsables y se apropian de su responsabilidad. En medio de nuestras fallas, ¿como tomamos responsabilidad?
  1. Admite tus fallas- Es muy difícil. Escribir la lista de errores que compartí fue difícil de hacer. Todos esos errores me hacen pensar que tal vez alguien me juzgue al leerlos. Pero he aprendido que nuestros errores sin importar que tan pequeños o inocentes, son importantes para la persona que fue ofendida o lastimada.

 

2. Acepta responsabilidad- Eva lo hizo muy bien. Ella cometió el primer error pero lo admitió “Y lo         comí.” Simples palabras “Lo siento” tienen mucho poder. Per muchas veces cuando se trata de          tomar responsabilidad o de pedir perdón, sentimos que necesitamos defendernos, o explicar             nuestro lado de las cosas. Pero en lo que nos debemos enfocar en construir un puente entre             nosotros y los ofendidos. Cuando pedimos una disculpa sin excusas tiene más poder.

 

No somos perfectos. Ser líderes aun en nuestros errores es lo que será recordado y de lo que se va a hablar, no de el error.  ¿Que tan bien te responsabilizas de tus errores?                                      Permite que Dios te muestre en que área necesitas crecer.

 

Un lider toma riesgos

lead-strong-devotional-main-image-2Escrito por Stephanie Shouse

 La historia de Pedro (Mateo 4:18-20  Mateo 14:22-36)

Nunca he sido descrita como alguien que toma riesgos. Tomar riesgos siempre parece ser aterrador, irresponsable y, bueno…¡arriesgado! Siempre he sentido que un buen líder mide el precio a pagar, se prepara bien, hace una lista y se apega al plan. Y mientras la Biblia nos habla de medir el precio a pagar y estar preparados, el ejemplo de liderazgo tanto de Pedro como de Jesús, es de tomar riesgos.

Cuando Jesús llama a Pablo a seguirlo, Pedro soltó las redes, dejó todo atrás y siguió a Jesús. Pedro no dudó, ni torció las manos como preguntándose lo que le esperaba en el futuro. Jesús lo llamó y él obedeció. Vemos más adelante, que lo mismo pasó en la relación de Pedro con Jesús. Pedro y los discípulos se encontraban luchando contra una tormenta, cuando Pedro vio algo que estoy segura que jamás olvidaría: ¡Jesús caminando sobre el agua! Naturalmente ellos estaban aterrados pensando que era un fantasma, pero Pedro valientemente gritó, ¡“Si en verdad eres tú, haz que yo camine hacia donde tú estás!

¿Es en serio? Mi parte nada arriesgada, le hubiera ofrecido un lugar a Jesús a mi lado en la seguridad del bote. Pero Pedro sabía que era mejor estar en el agua con Jesús, que estar en la seguridad del bote sin El.

Me pregunto ¿cuántas veces me he perdido de algo asombroso, simplemente por miedo a tomar el riesgo? Pero ser un buen líder, amerita tomar los riesgos. Es arriesgado intentar algo nuevo o tomar una decisión difícil. Hasta es arriesgado seguir a Jesús! Muy a menudo nos detenemos y medimos los peligros del reto al que Dios nos está llamando. Pero ¿qué nos va a costar a nosotras no tomar esos riesgos? Es arriesgado perdonar a la persona que te lastimó, amar a tus enemigos, y dejar todo lo que tienes, por obedecer el llamado de Dios. Arriesgarlo todo por la causa de Cristo, se le llama, vivir por fé y vale la pena el precio. Una vida de fé no será fácil, pero estamos mejor arriesgando todo con Jesús, que quedándonos en nuestra zona de comodidad.

¿Qué riesgos has tomado por seguir a Cristo?¿ Qué es lo que Dios te está pidiendo que arriesgues el día de hoy por EL?

Un lider adora a Dios

lead-strong-devotional-main-image-2Escrito por Emily Cummins

Lectura del devocional PARTE 2 #11

El libro de Job sigue el plan en Youversion dale click al LINK

El liderazgo es duro. Nos peleamos unos con otros, nos decimos palabras hirientes, nuestro orgullo se cruza en el camino, se toman decisiones que no entendemos…y así la lista sigue y sigue.

Cuando la vida es dura, ¿Que hacemos después? ¿Nos empezamos a lamentar? ¿Comenzamos a dar de patadas?¿ Empezamos a susurrar maldiciones? ¿Publicamos algo desagradable en Facebook? ¿Aplicamos la ley del hielo?¿ Nos ponemos a pelear con Dios?

La respuesta de Job a los desafíos de la vida en Job 1-3 me asombra. En medio del peor dolor, Job adora a Dios. Constantemente leemos “ Y a pesar de todo lo que había sucedido, Job no ofendió a Dios ni le echó la culpa”.

En mis propios momentos dolorosos, adorar a Dios no siempre ha sido mi siguiente paso a seguir. Muchas veces me enfoco en la dificultad y ahí me quedo, en vez de decidir adorar a Dios en medio de la tormenta.

Yo creo que si comenzara a adorar a Dios en vez de empezar a hacer mis berrinches, solo porque la vida no salió como la soñaba o planeaba, algo realmente milagroso pasaría en mi vida. Algo milagroso sucedería en mí.

La decisión de Job de adorar a Dios estaba anclada en su confianza en EL. Si realmente creemos que Dios es un Buen Padre, ¿que nos detiene de correr a Sus brazos cuando nuestro corazón ha sido herido?

Dios nos conoce. Dios nos mira. Él sabe nuestra historia y nuestro dolor. El nos ama mas de lo que algún día lograríamos comprender. El nos invita a que corramos a Sus brazos reconociendo el caos a nuestro alrededor, mirándolo y diciendole, “Papá, no entiendo nada de esto. Estoy lastimada. Pero confío en tí porque es un Buen Padre.”

¿Tendremos siempre una respuesta o la solución? No. Pero si experimentaremos una increíble paz al confiar en nuestro buen Dios.

Cuando su esposa lo cuestiona acerca de su fe inquebrantable en Job 2:10, Job responde de una manera en la todos pudiéramos adoptar cuando nos llegue la tormenta: “Si aceptamos todo lo bueno que Dios nos da, también debemos aceptar lo malo.”3-emily-cumminsesp

Cuando la vida se pone difícil, lo que decidamos hacer después va a definir el resto de nuestra historia. La decisión está en nosotras. Podemos optar por perder nuestra fe en medio de la ira, alejándonos de aquel que nos creó, o podemos decidir adorarlo.

¿Que decisión vas a tomar?

Un líder es comprometido

 lead-strong-devotional-main-image-2por Janet Findley

Lectura del devocional PARTE 2 #7

Historia de Ruth  (Ruth 1-2sigue el plan en Youversion dale click al LINK

 

 

Seamos honestos. Hay momentos difíciles en nuestras vidas como líderes que nos cuesta mucho el compromiso. Alguien dice algo negativo hacia nosotros o acerca de nosotros. Nuestro mejor plan se viene abajo. Nos enfrentamos a una fecha límite y estamos estresados porque sentimos como que nunca lo lograremos. Nos sentimos culpables porque nuestro papel de liderazgo nos toma demasiado tiempo lejos de nuestras familias. Queremos meternos en un agujero y renunciar. Todos hemos estado allí.

 

Podemos aprender mucho sobre el compromiso de Rut. Rut realmente tenía muy pocas razones para seguir comprometida con su suegra, Noemí, después de que su marido, el hijo de Noemí, muriera. Ella podría haber dicho simplemente, “Siento mucho nuestra pérdida, Noemí, pero es hora de que me vaya a mi casa. Te deseo suerte. “Pero ella no lo hizo. Incluso cuando Noemí prácticamente le exigió que la dejara, ella se quedó. Incluso cuando otra nuera de Noemí eligió irse. Ruth estaba comprometida con Noemí y para lo que el futuro les trajera – bueno o malo.

 

Así que, ¿cómo mantenemos nuestro compromiso como líderes aun cuando es difícil? Aquí hay dos cosas que te pueden ayudar:

 

1.Mirar hacia adelante, no alrededor. Fija tus ojos en Jesús y al llamado en tu vida. No dejes que las palabras o acciones de otros te hagan dejar el papel en el que estás. Permite que Dios te muestre cuando tu temporada se ha terminado, no una persona.

2.Adueñate de tus sentimientos, no dejes que te dominen. Una de las cosas que nos lleva a no mantenernos comprometidos son nuestros sentimientos. Los sentimientos son una cosa maravillosa, pero a menudo hacen que cometamos errores. Has escuchado a una persona casada decir de su esposo/a, “ya no estoy enamorado de ti” justo antes de que se marche. El hecho de que sentimos algo, no significa que sea de parte de Dios.

 

Cuando los tiempos difíciles nos golpean, estemos comprometidas como Ruth. Aun cuando es difícil e incómodo. Incluso cuando duela y nos hace enfadar. En un mundo donde el compromiso parece ser arrojado por la ventana ante cualquier ocasión, seamos esos líderes que son fieles a nuestro Dios. Simplemente porque es un camino difícil no significa que no sea también bueno.

¿Estás dispuesto a comprometerte?

Un líder toma riesgos

lead-strong-devotional-main-image-2 por Evelyn Kay

Lectura del devocional PARTE 2 #6

la historia de Ester  (ester 1-4) sigue el plan en Youversion dale click al LINK

 

 

“Nop. No puedo hacer eso “.

“No estoy calificada.”

“Mi marido es el pastor, no yo.”

“Pensé que iba a ser abogado, pero ahora estamos sirviendo en el ministerio de tiempo completo.”

 

Estas fueron mis respuestas típicas en los primeros años de ministerio. No estaba muy segura de que yo fuera material de liderazgo, sin embargo, allí estaba yo a la edad de 21 años, entrando en nuevos desafíos como recién casada, la esposa del pastor, y por defecto, un líder. Yo era reacia a servir y mucho más cómoda con sólo ser la mayor animadora de mi marido.

 

Me puedo imaginar que la reina Ester fuera reacia a asumir la responsabilidad de salvar a toda la comunidad judía, sin embargo, ella tomó la decisión de arriesgar su vida por su pueblo. Nuestra pérdida no puede ser tan grave como la pérdida de nuestras vidas, pero tal vez corremos el riesgo de ser heridas o rechazadas por los que hemos sido llamadas a servir. La realidad es que los líderes toman riesgos, y esto lleva a que siempre habrá una posibilidad de que podamos perder algo.

 

Hay dos clases de tomar riesgos que yo he aprendido de Ester:

 

En primer lugar, tenía que reconocer que el papel de liderazgo en el que se me ha puesto es exactamente donde Dios quiere que yo esté. Mardoqueo le dijo a Esther que, incluso si ella no hacía algo para ayudar a su gente, la liberación vendría por los judíos. Tal vez ella estaba donde estaba para “un momento como este.” Ten fe en que si Dios te lleva a tomar un riesgo, Él te va a equipar para ello. No quiero volver a tener tanto miedo de tomar un riesgo que deje pasar una oportunidad para ser usada por Dios.

 

En segundo lugar, tenía que identificar a mi “Esquina del Amén”. Mi Esquina del Amén es mi grupo especial de personas que de buena gana me apoyan cubriéndome en oración y ofreciéndome palabras de aliento. Después de que Esther decidió arriesgarse a presentarse ante el rey y sin previo aviso, hizo la petición de que todos los judíos y sus criadas se unieran a ella en un ayuno de tres días. Sabiendo que ella estaba cubierta en la oración y el apoyo de su pueblo, le dieron a la reina Ester el valor que necesitaba para presentarse ante el rey.

 

Dios está buscando de nosotros que estemos dispuestos a tomar riesgos para él. Como líderes, debemos estar dispuestos a ir y confiar en que Dios se encargará del resto.

 

 

Un líder es humilde

 lead-strong-devotional-main-image-2por Emily Cummins

Lectura del devocional PARTE 2 #3

Saul / 1 Samuel 8-10 sigue el plan en Youversion dale click al LINK

¿Te has dado cuenta de que Dios frecuentemente usa a lo que el mundo podría definir como “nadie” y lo transforma en “alguien”? ¿Por qué Dios hace esto a través de las Escrituras una y otra vez? Para recordarnos que el liderazgo es un privilegio, y no se trata de nosotros.

 

Es interesante que en un punto crucial en la historia de Israel, Dios designó a la persona que, de acuerdo a 1 Samuel 10:22, se escondía tras un montón de asuntos para llegar a ser el rey de Israel. Su camino como líder comenzó con indicios de humildad, sin embargo, a medida que seguimos leyendo su historia a lo largo de 1 Samuel, rápidamente descubrimos que Saúl abandonó la humildad en busca del honor.

 

Dios no designa a los líderes por el honor otorgado por el hombre. Nombra a los líderes para glorificarlo a Él. Saúl perdió esto de vista. Podemos ver en primera fila cómo rápidamente Saúl olvidó que su habilidad, encanto, buena apariencia, y los logros no eran los criterios por lo que lo coronaron rey. Más bien, los únicos criterios que lo coronaron rey fueron el favor de Dios y su bendición.

 

¿Qué tan a menudo perdemos esto de vista en nuestras propias vidas?

 

¿Con qué frecuencia caemos en nuestras propias trampas mentales racionalizando que nuestros dones y habilidades son las mismas cosas que nos han nombrado los líderes que somos? Si bien debemos celebrar logros, triunfos y victorias, la diferencia en el liderazgo radica en a qué le damos el crédito y honor. ¿Nos damos nosotros mismos palmaditas en la espalda con un “buen trabajo”y“lo hiciste muy bien”? ¿O miramos hacia arriba, con humildad agradeciendo al Dios que nos coloca en nuestro papel de liderazgo en primer lugar?

 

Como hija de  pastor, crecí escuchando a mi papá compartir un mensaje que ha marcado para siempre mi punto de vista sobre el ministerio y el liderazgo: Si Dios no se presenta, se acabó el juego, apaguen las luces. Lo que mi papá siempre ha modelado intencionalmente es que el cambio no está basado en él. Se basa únicamente en Dios.

 

Somos líderes porque Dios nos ha designado ser líderes. Lideramos con humildad porque es todo acerca de él, y al hacerlo, podemos caminar con confianza en que Dios nos hizo para ser los que dirijamos a la gente a la esperanza que tenemos en él. La humildad no es un signo de debilidad; la humildad es la marca de un guerrero.

 

Un líder delega

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por Lori Wilhite

Lectura del Devocional PARTE 2 #2
Moisés,  Éxodo 18
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Tengo problemas de control. Pretendo ser relajada. Pero no lo soy. Es más agradable ser relajada que tener una opinión domínate. Pero eso es lo que yo tengo.

Cuando se trata de delegar, se todo lo que debo hacer, pero el hacerlo es un reto.

¿Que me detiene de delegar? Agárrate que ahí te van muchas verdades que son difíciles de aceptar:

 

-Se como quiero las cosas hechas; soy muy particular. Me pregunto si la gente puede hacer las         cosas tan bien como yo.

-No tengo tiempo de incluir a otros. Delegar toma tiempo. Encontrar tiempo para  enseñar, instruir, y explicar es demasiado.

-Me choca delegar lo que considero trabajo tedioso. Soy muy mala con trabajo administrativo así        que me es difícil encargar trabajo que envuelva administración pues pienso que todos lo odian           tanto como yo.

-No me gusta delegar a gente que de por si esta ocupada. En lugar de añadir algo mas a la     agenda llena de alguien mas, yo me levanto y lo hago.

 

No importa si estás guiando a 60 personas, 600, 6,000 o las 600,000 personas que guió Moisés. No puedes hacer todo por todos sola. ¿Por que? Porque te vas a cansar de mas y terminaras sola. No quiero hartarme y mucho menos vivir mi vida y ministerio sola.

 

Quiero tener la fuerza para terminar lo que sea que Dios me ha encomendado.

 

¿Como delego? 2-lori-wilhiteesp

 1.-Las cosas tal vez no sucedan de la manera en la que lo pienso en mi mente. Pero *suspiro* puede ser que sean mejor. Necesito dejar de ser el techo sobre ciertas áreas y ministerios porque se que dada la oportunidad mi equipo puede sobrepasarme. Debo quitarme del camino y permitirles florecer.

 

2.-Debo separar tiempo para delegar y así ahorrar tiempo al final. Mucho mas puede ser hecho cuando tienes mas manos haciendo el trabajo.

 

3.-Delegar bendice a la gente con la oportunidad de servir y crecer. Afortunadamente el Señor nos ha dado a todos diferentes habilidades y talentos. Debo hacer lo que solo yo puedo hacer y permitirle a otros hacer lo que solo ellos pueden hacer.

 

 4.-Debo dejar de decir “no” por ellos y creer que ellos lo hagan si es necesario. Extiende la oportunidad de servir.

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