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Platiquen (entre ustedes)

Por Jud Wilhite Lori Wilhite De Central Christian Church

Escritura:

Ezequiel 36:26

Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes. Les quitaré ese terco corazón de piedra y les daré un corazón tierno y receptivo

La comunicación es esencial en nuestras relaciones. Necesitamos tiempo para repasar los hechos del día, compartir las altas y bajas del trabajo, la casa, y la escuela. Pero hay esa tentación de no compartir algunas cosas- de no comunicar nuestros sentimientos o nuestras luchas con nuestros cónyuges.

 

Varios años atras nos enfrentamos a una gran barrera en nuestro matrimonio. Parecía como si había una lista sin fin de cosas que Jud tenía que hacer. El trabajaba mucho, y por largas horas. Y para ponerlo francamente, yo (Lori) me sentía abandonada. En este tiempo, yo tenía dos niños en casa, uno de dos años y un recién nacido. Me pasaba los días con pañales, muñecas, y Dora la Exploradora. Sentía como si raras veces veía a mi esposo. No me sentía como si estuviera compartiendo la iglesia con él; se sentía casi como si lo habían tomado de rehén y se me haría muy difícil tenerlo de regreso.

La frase que se repetía una y otra vez en mi mente era que si Jud fue llamado por Dios a hacer este trabajo, pues yo tenía que aguantar y hacer de tripas corazón. Y así lo hice. Tomé un respiro, baje la cabeza, y me puse a trabajar. Pero en ese año, la amargura hizo raíz, y yo tome voto de silencio sobre lo que estaba sucediendo en mi corazón y en mi vida.

Después llegó el momento de salvación en nuestro matrimonio. Tarde una noche, en el teléfono con una amiga, confesé que me sentía como una madre soltera. Y por gracia de Dios, Jud entró justo en en momento preciso. El estaba agobiado por el hecho de que yo me sintiera tan sola y abandonada. La noticia le llegó como un balde de agua fría, él no tenía ni la menor idea de que yo me sintiera de esta manera! Nos sentamos juntos, y por primera vez, le deje saber todo lo que ?había estado sintiendo. Increiblemente, él no había podido leer mis pensamientos! Puedes cree?

No más silencio. No más sufrir a espaldas del otro. Era el tiempo de poner atención a nuestra salud emocional, espiritual y relacional. Necesitabamos empezar el duro trabajo de lograr que nuestro matrimonio regresara a ser saludable..

No sabemos qué es lo que te esta impidiendo el compartir las luchas y batallas que están sucediendo en tu corazón y tu vida, pero por favor, no las cubras más con el silencio. Empieza estas conversaciones dificiles, para que puedan empezar a avanzar como pareja, en un mismo equipo, hacia un matrimonio saludable.

  • ¿Sientes la libertad y la seguridad de compartir lo que esta en tu corazón con tu cónyuge? SI. NO. ¿Por qué?
  • ¿Qué pasos necesitas tomar hoy para empezar un futuro honesto con tu cónyuge?