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Cumpliendo el deber.

Por Justin y Trisha Davis de CrossPoint.tv

Escritura: 1 Corintios 7:2-5

2 Pero en vista de tanta inmoralidad, cada hombre debe tener su propia esposa, y cada mujer su propio esposo. 3 El hombre debe cumplir su deber conyugal con su esposa, e igualmente la mujer con su esposo. 4 La mujer ya no tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposo. Tampoco el hombre tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposa. 5 No se nieguen el uno al otro, a no ser de común acuerdo, y sólo por un tiempo, para dedicarse a la oración. No tarden en volver a unirse nuevamente; de lo contrario, pueden caer en tentación de Satanás, por falta de dominio propio.

No hay muchos temas que causen más desacuerdos en un matrimonio que el sexo. A la mayoría de nosotros, cuando crecíamos, no se negó el permiso de experimentar la visión de Dios sobre el sexo. Si somos realmente honestos, nunca hubiéramos pensado que Dios tenía una visión del sexo.

La mayoría de parejas que batallan en el área de intimidad sexual no solo luchan con el aspecto físico del sexo. Eso es la percepción del uno hacia el otro, pero esa no es la historia completa. La mayoría de las parejas, que no están en la misma pagina sobre el área de la intimidad sexual, tampoco han desarrollado la intimidad emocional y espiritual el uno con el otro. El aspecto físico de tu matrimonio es una expresión de la intimidad emocional y espiritual que ustedes experimentan como pareja.

Pablo sabía una verdad: Las motivaciones sexuales son fuertes. Pero el dice que la cama matrimonial es aun más fuerte. El dice esto en 1 Corintios “la cama matrimonial debe ser un lugar de mutualidad- el esposo buscando satisfacer a su esposa, la esposa buscando satisfacer a su esposo.” Va más allá de la definición del mundo sobre el “sexo” y le da una significado hermoso de lo que debe ser una intimidad física extraordinaria.

Aunque la intimidad física no es siempre deseada mutuamente, cuando es ofrecida mutuamente va más allá del placer físico obvio, y se convierte en algo sagrado el estar enteramente presente físicamente, emocionalmente y espiritualmente. La pornografía, la lujuria y la masturbación quizá puede satisfacer estos deseos por un corto periodo de tiempo, pero siempre regresa el vacío por la falta de completa satisfacción por la que se creo la intimidad física.

Esposas, ¿Qué no es un gran alivio el saber que el sexo es mucho más de un simple acto físico para satisfacer a nuestros esposos? Maridos, ¿Que no es igualmente un alivio el hecho de que tu fuerte deseo por intimidad con tu esposa va más allá de lo físico? El sexo es algo que se debe añorar y no algo que es sucio, malo o pecaminoso. Es un regalo que Dios da al esposo y a la esposa cuando ambos mutuamente y bajo sacrificio dan sus cuerpos el uno al otro con el fin de conocerse enteramente.

El conocerse enteramente requerirá que ustedes escojan un sendero que quizá no sea fácil, pero siempre vale la pena. Requiere oración, paciencia y gracia.

  1. ¿Cual es la barrera más grande a la que se enfrentan en el área de intimidad sexual?
  2. ¿Sientes que la intimidad sexual debe ser mutuamente ofrecida cuando no es mutuamente deseada?