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Cualquiera que sea el Costo

Por Herbert & Tiffany Cooper de People’s Church

Hace algunos años atrás yo (Tiffany) quería comprar un comedor nuevo. Después de escoger los dos que me gustaron, escogí el que pensé que era el mejor. La mesa era hermosa y parecía estar muy bien hecha. Tristemente, después de un año, la frase “lo barato puede salirte caro” hacía eco en mi cabeza mientras veía que las sillas estaban rotas y la mesa se había arruinado. Si solamente hubiera pagado un precio más alto por el comedor con más valor, me hubiera ahorrado tiempo, frustración y dinero.

 

 

Lo mismo es verdad en nuestros matrimonios. Si deseas un matrimonio sólido, vendrá a un alto precio. Matrimonios victoriosos simplemente no suceden; son un producto de dos personas que están dispuestos a pagar el precio que sea necesario para tener un buen matrimonio. Es fácil aparentar un matrimonio que se ve bien desde afuera, pero como mi primer mesa, eventualmente terminará en ruinas. Desde el día que dije, “lo acepto” hemos pagado un gran precio por nuestro matrimonio. No se trata de lo que es mejor para “mi,” sino lo que es mejor para “nosotros.”

 

 

Hemos compartido las metas de nuestro matrimonio, nuestra familia y nuestras vidas. Para que estas metas sean realizadas, hemos fijado prioridades especificas y no-negociables. Por ejemplo, tenemos una meta final de llegar a viejos juntos y ver a nuestros nietos jugar en el patio mientras los dos tomamos una taza de café. Si vamos a alcanzar esa meta final, tenemos que ser intencionales en no perder de vista nuestro deseo con el sin fin de actividades de la vida diaria. Si no nos damos lo mejor el uno al otro cada día, viviremos dos vidas separadas y nuestro matrimonio será solo un recuerdo.

 

 

Tu tienes dos opciones. Puedes decidir parchar un matrimonio roto para aparentar estar bien y pagar un gran precio por el dolor, decepción, y un corazón roto. O puedes pagar un gran precio haciendo todo lo posible por lograr un matrimonio prospero. De cualquier manera, tendrás que pagar un precio. Tenemos un matrimonio maravilloso, pero este vino con un alto precio. Tuvimos que enterrar el egoísmo, sanar heridas del pasado, trazar limites, decepcionar a otras personas, y permitir que Dios trabaje en nuestras vidas. Por el precio que tuvimos que pagar por adelantado, ahora podemos experimentar amor profundo, compromiso, felicidad increíble, y apoyo constante el uno con el otro.

 

 

1. Del 1 al 10, ¿Como calificarías la salud de tu matrimonio? ¿En qué áreas te debes concentrar para ver que ese número mejore?

 

 

2. ¿Están los dos dispuestos a tener conversaciones difíciles sobre las cosas que no permiten que tu matrimonio sea lo que soñaron?