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Ama a Dios, Ama a tu pareja

Por Chris y Liz Sarno de Relevant Church

Escritura:

Mateo 22:37-40

Jesús contestó:

—“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente”[a]. Este es el primer mandamiento y el más importante. Hay un segundo mandamiento que es igualmente importante: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”[b]. Toda la ley y las exigencias de los profetas se basan en estos dos mandamientos.

En el libro de Mateo, Jesús dio dos mandamientos:

(1) Amar a Dios con todo tu corazón, mente y alma y (2) amar a otros como a ti mismo(a). Este es el primer mandamiento y el mas importante, en que se basan todos los otros mandamientos y leyes. Estos principios también pueden ser aplicados al matrimonio. Amar a Dios con todo lo que esta dentro de tí y amar a tu cónyuge como a ti mismo(a) son las dos claves para un matrimonio fuerte y saludable.

Amar a Dios con todo tu corazón, mente y alma es más fácil decirlo que hacerlo. La Biblia nos dice que si realmente amamos a Dios obedeceremos Su Palabra aun cuando no lo queramos hacer. Jesús, Él mismo nos dio el mejor ejemplo de esto cuando Él oró, “Que no sea haga mi voluntad, si no la tuya.” En el máximo sacrificio de obediencia y amor dio su propia vida con el fin de hacer la voluntad de su Padre. Conformar tu voluntad a la Palabra de Dios puede que en muchas ocasiones pareciera que entregas tu vida y sacrificas lo que quieres decir y hacer.

Después de Dios, la persona más importante de tu vida es tu pareja y como nos dice Jesús, debes amarlo(a) como a ti mismo(a). ¿Piensas que no te amas a ti mismo(a)? Piénsalo de nuevo! Hay tantas cosas que haces a diario sin darte cuenta que las estas haciendo para ti mismo(a). Cada mañana te levantas y te preparas una taza de café, te lavas tu cabello, te pones tu ropa, haces ejercicio (o quizá no), manejas la ruta que quieres a tu trabajo, miras los programas de televisión que quieres ver, lees tu libro preferido, en otras palabras, tu haces lo que te hace feliz. Muchas decisiones son basadas en lo que tu quieres. Eso esta bien, pero qué pasaría si estuvieras tan preocupado(a) con hacer a tu pareja igual de feliz como te preocupas en hacerte feliz a ti mismo(a). Qué tal si tu primer pensamiento al despertar fuera, ¿“Cómo puedo amar a Dios mejor hoy, y cómo puedo amar de mejor manera a mi esposo(a)?” Y aun mejor, ¿qué tal si mantuvieras ese disposición a través del día entero?

Mantente alerta de cómo podrías demostrar tu amor hoy de una mejor manera! Amar a Dios y a tu pareja intencionalmente no siempre será fácil, pero realmente vale la pena!

  • ¿Qué áreas de tu vida necesitas ajustar para realmente amar a Dios con todo tu corazón, mente y alma?
  • ¿ Qué puedes empezar a implementar hoy para amar intencionalmente a tu esposo (a) aun más de lo que te amas a ti mismo(a)?